Durante 16 años, Dany Hoyos fue Suso el paspi, el divertido embolador que hizo reír a todo un país en su programa de televisión, ‘The Suso’s Show’. Pero el famoso personaje se despidió de la pequeña pantalla el primero de marzo de 2026.
La razón: Dany no podía seguir dedicando tiempo al formato semanal en el que contó con invitados como Rigoberto Urán o James Rodríguez. Quería dedicarse a otras cosas personales, como terminar de escribir su segundo libro y enfocarse en sus proyectos de ‘stand- up comedy’: Suso moría en la televisión, pero no en la vida de Dany. Además, el comediante paisa sentía que era momento de revelarse como Dany, ese ser humano que había pasado por dificultades, alcoholismo, depresiones y ansiedades; el mismo que ama el fútbol, la literatura y la salsa con locura. Eso es algo que pocos sabían y que él quería contar con un toque de humor no apto para almas sensibles.
«Tod empezó cuando cree @venga.hablemos, mi cuenta en Instagram que es donde hablo de todo y pongo mis cosas como Dany. Ahí empecé a hablar de libros y generé una comunidad interesante, muy querida, muy afectuosa conmigo, pero como Dany», recuerda el comediante en una charla virtual con EL TIEMPO.
Suso el paspi. Foto:Cortesía
Esa fue la semilla de ‘Cuando el show se acaba’, el ‘stand-up’ en el que Dany Alejandro Hoyos se presenta como Dany Alejandro Hoyos: «Tenía muchas cosas que decir, que no las puedo decir como Suso, porque su estilo de humor no es ese», cuenta.
El show es una sumatoria de anécdotas, desdichas, reflexiones personales y situaciones inesperadas que ha enfrentado cuando no está en el escenario; incluso, aborda críticas políticas y hace comentarios de temas de actualidad con mucho sarcasmo. Las presentaciones serán en Bogotá (11 de abril), Cali (23 de mayo), Armenia (30 de julio), Manizales (31 de julio), Pereira (1 de agosto), Bucaramanga (28 de agosto), Cúcuta (29 de agosto) y Barranquilla (11 de septiembre).
«Yo estoy muy claro en cómo piensa Suso y cómo pienso yo: ‘Cuando el show se acaba’ es de humor negro, y Suso es un humor más blanco, más familiar. En mi ‘stand- up’, como Dany, se tratan temas como el alcoholismo: Suso no es alcohólico, pero yo sí; entonces, esos temas deben ser tratados por mí con humor. El tema de la muerte, de los traumas, lo que implica ser famoso y ser reconocido, y todas estas cosas, vistas desde la perspectiva del humor de quien las vive, pues, es muy difícil que las vea Suso, porque Suso es un personaje de ficción», reflexiona el humorista.
Suso vive, pero en el teatro
Una cosa que Hoyos siempre ha tenido clara es que Suso no desaparecerá. En 2025, creo ‘El club de los vulnerables’, un espectáculo en el que, literalmente, se desnuda en el escenario: empieza siendo Suso y a medida que avanza el show va apareciendo Dany, a la par que trata temas sobre la salud mental y la resiliencia. Este ‘stand-up’ se presentará en Miami (17 de abril), Tampa (18 de abril) y Orlando (19 de abril).
Suso y Dany. Foto:susoelpaspi/@AlegandroHoyos
«Las historias son las mismas siempre, lo que muta es la forma de contarlas, porque hay días en que lloro en unas partes y otros días que lloro en otras, no es como una cosa fija, yo soy muy espontáneo. Muta también dependiendo de la reacción del público, porque hay gente que se conmueve más con unas historias que con otras; además es linda la cantidad de mensajes que nos llegan posteriormente, de agradecimiento. Porque, mira, cuando la gente ve ‘El club de los vulnerables’ sale pensando en su vida y en hablar de salud mental», cuenta Dany.
Adicionalmente, Suso será el protagonista de un proyecto que se llama ‘Puro teatro, puro amor’, una residencia en Medellín, que cada dos meses presentará un show en vivo que luego irá a YouTube.
La literatura, su pasión
Dany Hoyos ha vivido en primera persona lo que suele suceder con los comediantes: la gente espera que siempre sean chistosos: pero, en muchos casos, el comediante asume esa faceta solamente cuando está en un escenario o ante una cámara.
«Cómo será de complejo manejar eso, que me demore 20 años de carrera para hacer humor como Dany. Y la fuerza me la dio en gran medida la gente que me sigue en Instagram. Tuve que escribir un libro primero -titulado ‘El árbol de Guayacán’ sobre sus vivencias con su abuelo- y tuve que hacer un montón de cosas antes, para poder lanzarme ahora como Dany, y para mí fue, y sigue siendo, un reto muy teso. Yo estaba muy nervioso en la primera función que hicimos en Medellín, la gente, muy querida agotó la boletería y el teatro estaba lleno. Antes de empezar, pensé: ‘si llevo 10 minutos y la gente no se ríe, carajo, me jodí’. Pero pasó lo contrario, y me relajé, fue un nuevo golpe para mi carrera, que ya tiene muchos años, pero me siento como empezando de cero con unas unas expectativas distintas a las que tenía cuando empecé la primera vez», relata.
Cartátula de ‘El árbol de Guayacán’, de Ediciones B, primer libro de Dany Hoyos. Foto:archivo particular
Dany publicará su segundo libro en septiembre. Una historia inspirada en su adolescencia, en los 90, con fútbol en las calles, música y recordando a sus amigos, algunos de ellos que murieron asesinados en esa época convulsa y violenta.
«Es una novela de nostalgia», dice Hoyos que confiesa padece el síndrome del impostor. «Soy simplemente inseguro, no soy el más gracioso en mi vida normal. Muchos también dicen que en el escenario tampoco, pero eso es otra cosa (se ríe)».
Cuando le queda tiempo libre, el comediante nacido en Medellín en 1982 y que es comunicador social y literato, se dedica dictar talleres, leer y ver series. Admirador de Cantinflas, Chespirito y Les Luthiers, hoy enfoca su humor para el lado que quiere: el del Suso que el país ya conoce o el de Dany, que está dejando ver su lado más ácido y crítico.
El comediante paisa Dany Hoyos en ‘Cuando el
show se acaba’. Foto:Cortesía del artista
«En la vida real, soy una persona mucho más callada que Suso, no soy tan dicharachero, pero ya cuando tengo confianza, que me siento en un lugar seguro, ahí me suelto. De resto, me refugio más en los libros y en el silencio. Sí, ha sido difícil, pero hoy tengo que entender la gente, el trabajo en el que estoy, la expectativa de la gente que tiene con eso. Antes me amargaba, ya no; me digo: ‘esto es lo que hay’. Entonces, el que me quiera sí, bien, y el que no también, ¿cierto?», afirma.
SOFÍA GÓMEZ G- REDACCIÓN CULTURA
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