La relación comercial entre Colombia y Ecuador entró en un punto crítico tras la decisión del gobierno ecuatoriano de elevar al 100% los aranceles a productos colombianos. La medida, que comenzará a regir desde el 1 de mayo, marca una nueva fase en la escalada arancelaria entre ambos países y plantea un escenario en el que el comercio bilateral, al menos en el corto plazo, se vuelve inviable para buena parte de las empresas, detallan los expertos.
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El anuncio se da después de varios meses de tensiones. A comienzos de 2026, Ecuador impuso una “tasa de seguridad” del 30% a las importaciones desde Colombia, lo que llevó a una respuesta recíproca por parte del Gobierno colombiano. Posteriormente, ambos países escalaron las medidas hasta un 50%, en un contexto que combinó decisiones comerciales con disputas relacionadas con la seguridad en la frontera y la lucha contra el narcotráfico.
La nueva decisión del gobierno de Daniel Noboa profundiza ese conflicto. Según el Ministerio de Comercio Exterior de Ecuador, el aumento al 100% responde a la “falta de implementación de medidas concretas y efectivas en materia de seguridad fronteriza por parte de Colombia”. En el mismo comunicado, la administración ecuatoriana señaló que esta medida se sustenta en criterios de seguridad nacional y en la necesidad de reforzar la corresponsabilidad en la lucha contra el crimen organizado.
Frontera entre Colombia y Ecuador. Foto:Redes sociales
Comercio bilateral en retroceso y cambio en la balanza
Los efectos de esta guerra comercial ya se reflejan en las cifras. Entre el 1 de febrero y el 31 de marzo de 2026, Ecuador registró un superávit comercial de 62,9 millones de dólares con Colombia, “por primera vez en más de 25 años”, según el Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca.
En ese periodo, las exportaciones ecuatorianas hacia Colombia crecieron un 32%, mientras que las importaciones desde Colombia cayeron un 56,7%. El resultado contrasta con la dinámica histórica entre ambos países, donde Ecuador solía tener un déficit cercano a 900 millones de dólares en un intercambio comercial que rondaba los 2.800 millones anuales.
El cambio en la balanza se dio en paralelo a otras decisiones que impactaron el flujo comercial. Colombia restringió el ingreso de productos ecuatorianos como arroz y banano, mientras que Ecuador incrementó el costo del transporte de petróleo de Ecopetrol a través de su territorio. A esto se sumó la suspensión de la interconexión eléctrica entre ambos países.
Aunque el 25 de marzo se habían anunciado avances para retomar el diálogo en temas de seguridad fronteriza, la nueva medida arancelaria marca un distanciamiento en la relación bilateral y deja en suspenso la posibilidad de una negociación en el corto plazo.
Exportaciones Foto:Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura.
Las alternativas para las empresas ante cierre del mercado
Para el sector empresarial, el impacto es inmediato. Javier Díaz Molina, presidente ejecutivo de Analdex, señaló que el incremento al 100% “cierra definitivamente cualquier posibilidad de comercio entre Colombia y Ecuador” en las condiciones actuales.
El dirigente gremial explicó que la postura del gobierno ecuatoriano apunta a mantener las restricciones al menos hasta agosto. “Creo que como lo ha señalado el presidente Noboa, este tema no se arregla antes de agosto, el presente año, es decir, Noboa no va a negociar con el gobierno Petro y tendremos que esperar al cambio de gobierno para normalizar, entre comillas, nuestro relacionamiento comercial con el Ecuador”, afirmó.
En ese contexto, las empresas colombianas se ven obligadas a replantear sus estrategias. “Las empresas colombianas deben empezar a mirar otros destinos, dado que esta situación arancelaria hace inviable el comercio con el país vecino”, indicó Díaz Molina.
El impacto no es menor. Según el dirigente, más de 2.700 empresas colombianas, muchas de ellas pequeñas y medianas, mantienen relaciones comerciales con Ecuador. La interrupción de este mercado implica ajustes en producción, logística y empleo, en un entorno en el que la cercanía geográfica había sido una ventaja competitiva.
Díaz Molina advirtió que el desafío será sostener la operación hasta que se restablezcan las condiciones. “El tema es alcanzar a llegar hasta agosto sin que las empresas tengan que cerrar o despedir un buen número de trabajadores”, señaló.
Exportaciones Foto:MinComercio
A pesar del escenario actual, el sector exportador no descarta una recuperación del comercio una vez se resuelva el conflicto político. La cercanía geográfica entre ambos países sigue siendo un factor relevante, especialmente para productos que requieren entregas rápidas o volúmenes pequeños.
“Manejar volúmenes pequeños, con transporte terrestre, que llega casi que hasta el consumidor final, le permite a los productos colombianos ser competitivos frente a otros orígenes”, explicó Díaz Molina.
De acuerdo con el directivo, la ventaja logística ha sido clave en la relación comercial histórica entre Colombia y Ecuador, facilitando el intercambio de bienes en condiciones más ágiles frente a competidores internacionales. «Sin embargo, las actuales barreras arancelarias limitan esa dinámica y obligan a las empresas a buscar alternativas en otros mercados de la región o fuera de ella».
Díaz reconoce que, una vez superada la tensión política, será necesario retomar las conversaciones bilaterales para recuperar parte del comercio perdido. “Allí el paso a seguir debería ser sentarse de nuevo con el gobierno ecuatoriano, para ver si sería viable recuperar algo de lo que se va a perder en estos meses que vienen”, indicó.
Ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales. Foto:Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.
La propuesta del ministerio de nivelarlos
La ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales, dijo que desde el Gobierno del Progreso se han hecho todos los esfuerzos diplomáticos y de diálogo posibles.
“Desde el Gobierno hemos agotado todos los esfuerzos diplomáticos y mantenido abiertos los canales del diálogo buscando una salida que beneficie a los dos países, a los empresarios, pero sobre todo a las comunidades de ambos lados de la frontera. Sin embargo, no hemos logrado respuesta positiva y por el contrario la administración del Presidente Noboa anuncia un endurecimiento en el frente comercial”, dijo.
Agregó que ante el anuncio de Ecuador de imponer arancel del 100 % a los productos colombianos que lleguen a ese mercado: “nos vemos forzados a modificar el Decreto 170 y nivelarlo con la nueva tarifa planteada por Ecuador”.
La propuesta se llevará de inmediato al Comité de Asuntos Aduaneros, Arancelarios y de Comercio Exterior (Triple A) para iniciar el proceso de modificación de la norma.
Hay que recordar que Colombia presentó ante la Comunidad Andina (CAN) una demanda contra la medida adoptada por Ecuador porque viola el Acuerdo de Cartagena de 1969.
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