El nuevo gobierno va a encontrar totalmente raspada la olla de la economía colombiana y tendrá que aplicar un ‘plan de recuperación’ para evitar una crisis fiscal y social.
Ese es el panorama que quedó retratado este lunes en el foro’Balance Económico y Perspectiva Fiscal para la Sostenibilidad Nacional’, convocado por la Contraloría General de la República y que convocó a expertos economistas, incluido el cuatro ministro de Hacienda del gobierno Petro, Diego Guevara.
La disparada del monto y de los intereses pactados para la deuda pública, las obligaciones financieras acumuladas en sectores estratégicos y el bajo recaudo, según ese diagnóstico, ponen al país ante un complejo panorama que deberá ser enfrentado de inmediato por quien suceda al actual mandatario. «Nuestro deber es asegurar que cada peso del presupuesto público se ejecute con transparencia y orientación al resultado. Por eso hacemos un llamado firme a fortalecer la articulación entre las autoridades económicas del país. La articulación entre política fiscal y política monetaria es fundamental para enfrentar los desafíos actuales», aseguró el contralor general, Carlos Hernán Rodríguez.
La Contraloría señala que el servicio de la deuda, el dinero que Colombia debe pagar periódicamente para cubrir sus obligaciones financieras, alcanzó en 2025 los 105 billones de pesos. Una cifra que es equivalente al 23 % del gasto público total y que representa un aumento de cinco puntos porcentuales frente al 18 % registrado en 2021. Esa tendencia, según Rodríguez, está presionando las finanzas estatales y reduciendo el espacio fiscal disponible para inversión.
Por ello, el órgano de control emitió una advertencia al Ministerio de Hacienda y Crédito Público: sin un plan estructural orientado a reorganizar las finanzas públicas, que contenga el crecimiento acelerado del endeudamiento y que corrija la débil relación entre ingresos y gastos, la sostenibilidad fiscal del país continuará deteriorándose en los próximos años.
La Contraloría señala que la falta de plata del Estado está golpeando a los colombianos en su vida diaria. Así, recuerda que las Entidades Promotoras de Salud (EPS) acumulan deudas por 32,98 billones a corte de 2024, mientras los subsidios eléctricos pendientes de pago ascienden a cerca de 3,8 billones de pesos. «Enfrentar con rigor la realidad fiscal, depurar cuentas, reconocer los pasivos acumulados y establecer un plan serio y transparente de pago de deudas. Las deudas del Estado no son opcionales: afectan la credibilidad institucional, la liquidez de sectores claves y la estabilidad económica», señaló el contralor Rodríguez. También recordó que el Estado tiene 17 billones de pesos pendientes de pago por concepto de condenas judiciales.
Ante ese panorama, el contralor Carlos Hernán Rodríguez realizó una serie de recomendaciones dirigidas al próximo presidente o presidenta del país.
El contralor general Carlos Hernán Rodríguez. Foto:Cortesía
En ese sentido, señaló por ejemplo que hay que tomar medidas urgentes para garantizar el acceso a la electricidad y gas a todos los colombianos, lo cual requiere el pago inmediato de cerca de $10 billones en deudas del sector. Una necesidad que, en sus palabras, debe resolverse antes de septiembre, cuando inicia el Fenómeno del Niño. De lo contrario, dijo, empresas como Aire, Afinia, Electrohuila y Electrocaquetá enfrentan riesgo inminente de suspender el servicio, en los cálculos del órgano de control. Y recalcó un dato que había revelado la entidad hace unos meses: tan solo una de las 34 universidades públicas es autosostenible, lo cual requiere intervención inmediata.
De otro lado, para Rodríguez, hay una serie de situaciones que deben ser subsanadas cuanto antes por el próximo presidente de la República. Por ejemplo, el Estado ha reparado a 1,9 millones de víctimas por un total de $15 billones a corte de febrero de este año. Sin embargo, están pendientes 7,8 millones de víctimas, lo que implica que se requieren por concepto de indemnizaciones colectivas $70 billones e individuales $63 billones, es decir, un total de $133 billones. “Este es uno de los pasivos más apremiantes y sensibles que hoy enfrenta el Estado”, explicó el contralor general.
Otra de las recomendaciones está relacionada con un plan contundente de ingresos: “No basta con aspirar a mayores recaudos. Se requiere ampliar la base tributaria, combatir frontalmente la evasión, modernizar la administración fiscal y garantizar reglas claras que promuevan la inversión. La sostenibilidad del gasto depende de la solidez de los ingresos permanentes. No se trata de gastar más, sino de gastar mejor. Cada peso del presupuesto debe traducirse en resultados concretos. Esto exige priorización, evaluación rigurosa de programas, eliminación de duplicidades y fortalecimiento de la planeación”, explicó Rodríguez.
Candidatos presidenciales Foto:EL TIEMPO
Otro de los aspectos importantes resaltados por el contralor es la necesidad de cerrar las brechas de ejecución presupuestal, pues la ineficiencia entre lo que se aprueba, lo que se compromete y lo que efectivamente se paga, no solo retrasa las obras y políticas públicas, sino que, a la par, afecta el crecimiento económico y el bienestar social. Ahí es cuando entran otra serie de datos revelados por la Contraloría en específico sobre la ejecución presupuestal durante los primeros tres meses de 2026 en las entidades de orden nacional. Los rezagos de algunas entidades marcaron una alerta máxima para la Contraloría por la baja o casi nula ejecución de presupuestos con apropiación ya aprobada, y de presupuestos para inversión.
De otro lado, con respecto al gobierno Petro, Rodríguez fue enfático en que, tras requerir a las entidades de orden nacional sobre el diseño de los modelos financieros y la planeación presupuestal de los decretos de emergencia por Frente Frío, los equipos técnicos de la Contraloría identificaron inconsistencias en la información de campo de las zonas inundables. Además, medidas inadecuadas para responder a la emergencia inmediata, desbalance en las acciones propuestas, errores aritméticos y metodológicos, y duplicidades y sobreestimación de recursos.
Germán Ávila, ministro de Hacienda, en el Congreso. Foto:Jazmín Orjuela. Prensa Cámara de Representantes
En definitiva, el contralor general Rodríguez le solicita al próximo presidente de la República que mantenga la disciplina fiscal. Es urgente, “respetar las reglas vigentes, fortalecer los marcos de responsabilidad y garantizar la transparencia en el manejo de los recursos públicos esta es una condición necesaria para mantener la confianza de los mercados, de los ciudadanos y de los organismos internacionales. Y sobre las diferencias recientes entre la autoridad monetaria y la autoridad fiscal: es urgente fortalecer la coordinación entre el Banco de la República y el Ministerio de Hacienda. Esta coordinación no implica subordinación ni pérdida de autonomía para ninguno: se trata de un mecanismo de articulación para asegurar la coherencia macroeconómica, preservando la independencia técnica”, concluyó.
Al cierre de su intervención, el contralor Rodríguez, quien dejará el cargo en agosto próximo, explicó que el primer acto de gobierno del nuevo presidente o presidenta no debe ser anunciar nuevas promesas, sino presentar un plan de recuperación económica que el país necesita. Para el alto funcionario, la estabilidad macroeconómica no se construye solo con cifras, sino con confianza. “Y la confianza se sustenta en reglas claras, decisiones responsables e instituciones que actúan con rigor técnico”, señaló al final de su intervención.
Jhoan Sebastian Cote Lozano
jhocot@eltiempo.com
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