Aunque hay una reducción en las denuncias, el hurto a personas en Bogotá sigue siendo uno de los principales problemas de seguridad. Según cifras de la Secretaría Distrital de Seguridad, con corte al 11 de abril, este delito presenta una reducción del 14,6 por ciento, frente al mismo periodo de 2025, al disminuir las denuncias de 37.476 a 32.000.
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Sin embargo, para el concejal Samir Abisambra, quien analizó las cifras de hurto a personas en la ciudad, la reducción de las denuncias de ese delito no se traduce necesariamente en una mejora en la percepción de seguridad.
Con base en cifras de la Secretaría de Seguridad, Abisambra afirma que en el 2024 se reportaron 99.397 casos de esta modalidad de hurto, mientras que en el 2025 la cifra bajó a 88.042.
Esa tendencia ha continuado en los dos primeros meses del año, con 13.256 denuncias. Aun así, el cabildante considera que se trata de un volumen que refleja la persistencia del delito de hurto a personas en la vida cotidiana de los ciudadanos.
“Estamos hablando de decenas de miles de ciudadanos que siguen siendo víctimas de la delincuencia en el espacio público. No basta con decir que las cifras bajan cuando el miedo sigue intacto en las calles”, señaló.
A sus apreciaciones, Abisambra añadió que el impacto del delito sigue siendo alto en el espacio público y afecta de manera directa la cotidianidad de miles de habitantes.
Cifras del delito de hurto a personas Foto:Secretaría de Seguridad
Según el concejal liberal, las localidades de Suba, Engativá y Kennedy son las que concentran la mayor incidencia de estos hechos, en escenarios como vías públicas, parques, paraderos de transporte, ciclorrutas y zonas bancarias.
Pero la Secretaría de Seguridad tiene una mirada diferente. La entidad resalta que en la actual Administración Distrital el hurto a personas ha registrado una disminución sostenida, incluso presenta “un quiebre de la tendencia histórica de deterioro”.
Eso, según la entidad, se ha consolidado en una mejora estructural respecto a años anteriores.
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La Secretaría también destaca que en el 2025, por ejemplo, el hurto a personas alcanzó niveles de prepandemia, ubicándose incluso por debajo de los registrados en 2019, e insiste en que “los resultados son significativos”, si se considera que entre 2018 y 2023 (con excepción de 2020-pandemia), este delito presentó incrementos consecutivos.
“Este resultado constituye un hito relevante en el mejoramiento de las condiciones de seguridad de la ciudad”, señaló la entidad en respuesta a EL TIEMPO.
Sin embargo, el concejal Abisambra dice que la disminución en las denuncias no puede interpretarse como una solución estructural al problema y subraya la necesidad de fortalecer la presencia de las autoridades y mejorar aún más los resultados en materia de seguridad.
«No podemos conformarnos con menos denuncias si no hay una reducción real del delito ni una percepción de seguridad en los barrios. Bogotá necesita una estrategia integral, presencia efectiva de autoridad y resultados visibles”, enfatizó el concejal.
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- En este punto ha venido trabajando la Administración Distrital y muestra resultados. La Secretaría de Seguridad afirma que la ciudad “ha venido revirtiendo la herencia de deterioro en las condiciones de seguridad”.
Puntualiza que en 2024 hubo una reducción en 7 de 11 delitos y que en 2025 y 2026 la reducción fue en 9 de 11 delitos.
«Tras varios años de aumento sostenido del delito, que alcanzó su punto más crítico en 2023 (aumento en 10 de 11 delitos de alto impacto), el plan diseñado por el alcalde Galán logró revertir la tendencia de deterioro”, señala la entidad.
La Secretaría recuerda que la mejora en la seguridad no solo se observa en las cifras, también se percibe por la ciudadanía y en los barrios. Cita que en la Encuesta de Percepción y Victimización de la Cámara de Comercio de Bogotá 2025, la percepción de inseguridad disminuyó por segundo año consecutivo de 69,3 por ciento en 2024 a 66,2 por ciento en 2025.
De la misma manera, la percepción de seguridad en el barrio mejoró significativamente: subió de 31,8 por ciento a 43,6 por ciento, “el nivel más alto del periodo postpandemia”.
Incluso, la victimización se redujo de 15,3 por ciento a 14,9 por ciento, ubicándose en niveles históricamente bajos.
Alcalde Galán, el secretario de Seguridad. César Redtrepo, y el general Guiovanni Cristancho. Foto:Mauricio Moreno
Por su parte, Felipe Mariño, director de Bogotá Como Vamos, programa que ha analizado el fenómeno de la inseguridad en Bogotá, dice que “no se puede desconocer la zozobra que genera el hurto a personas y otras modalidades de hurto” y cómo este impacta la percepción ciudadana.
Retoma los datos de la encuesta de la CCB y dice que para hacerse a un panorama más cercano a la situación de seguridad, no solo hay que tener en cuenta la percepción, que viene mejorando; la reducción de las denuncias y la victimización, sino también las llamadas por hurto al 123 y el acceso a la justicia.
Frente a este último punto, Mariño señala que en un 85 por ciento de los casos la gente no denuncia o porque cree que no va a pasar nada o porque ya denunció no pasó nada y eso muestra “una fractura en la confianza” de los ciudadanos.
A esto le suma que los hechos violentos, como el fleteo, que creció en cerca de 2 puntos según la encuesta de la CCB, son los que más afectan la percepción ciudadana.
La captura se dio luego de una alerta ciudadana recibida a través de la Línea de Emergencia 123. Foto:Policía Metropolitana de Bogotá
Más y nuevas acciones
Con el objetivo de garantizar condiciones de seguridad en la movilidad diaria de los ciudadanos, el cabildante liberal hace un llamado a la Administración Distrital para que refuerce las estrategias de prevención, optimice la focalización territorial y aumente la capacidad operativa de la Fuerza Pública.
También pide fortalecer la capacidad operativa y de inteligencia de la Policía Metropolitana, creando burbujas de inteligencia local en zonas críticas como Kennedy y Suba, integrando cámaras privadas al sistema policial para reducir drásticamente los tiempos de respuesta.
Considera además que se deben intervenir microzonas críticas, con análisis por horarios; aplicar planes intensivos de 90 días en puntos calientes y combatir la reincidencia, pero no sólo atacando el delito, sino a quienes lo repiten sistemáticamente.
Puntualmente frente al hurto de celulares, Abisambra dice que se debe golpear el mercado secundario, mediante operativos semanales de inspección en locales de venta y servicio técnico, e implementar el bloqueo inmediato por IMEI vinculado a la denuncia en línea. Esto von el fin de eliminar el incentivo económico del delito.
En 2024, de acuerdo con el concejal, se registraron 25.121 casos, en 2025 hubo 6.552 y entre enero y febrero pasados se contabilizan 2.238 denuncias. Suba, Engativá y Kennedy aparecen como los territorios con mayor número de reportes por hurto de celulares.
Para la Secretaría de Seguridad, el delito de hurto de celulares también se ubica en niveles históricamente bajos.
Es así como por tercer año consecutivo registra una reducción significativa, alcanzando en este 2026 el nivel más bajo de los últimos 9 años, “lo que evidencia una mejora sostenida y estructural en su comportamiento”.
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A la par, de acuerdo con el cabildante liberal, las cifras de capturas generan inquietud sobre la capacidad de respuesta institucional.
En los primeros dos meses del año se reportaron 1.692 detenciones por este delito, frente a 10.695 en todo 2025 y 10.896 en 2024, lo que para Abisambra plantea dudas sobre el efecto disuasivo de las acciones de control.
Hay que recordar que la actual Administración Distrital ha venido realizando acciones contra el crimen en la ciudad. De hecho, semana a semana viene presentando resultados en capturas de delincuentes, tanto en flagrancia como con orden de captura, entre ellos miembros de peligrosas estructuras de multicrimen.
Cifras de capturas por el delito de hurto a personas Foto:Secretaría de Seguridad
En este aspecto hay que recordar la queja del alcalde Carlos Fernando Galán respecto de que los delincuentes son capturados, pero que en la judicialización quedan libres y vuelven a las calles a seguir delinquiendo.
Según un informe de las autoridades distritales, el año pasado la Policía capturó a 33.698 personas -el 87 por ciento (29.365) en flagrancia-. Sin embargo, el 59 por ciento (17.327) quedó en libertad por decisión de la Fiscalía, principalmente porque la pena mínima del delito es inferior a cuatro años.
A esto se suma que el 35 por ciento de los capturados (10.267) fue dejado en libertad por decisión de un juez. En la mayoría de los casos (8.939) porque no se dictó medida de aseguramiento.
También son frecuentes las incautaciones de alucinógenos, de autopartes y de celulares en operativos en zonas críticas de de localidades como Kennedy, Santa Fe, Ciudad Bolívar y Suba, entre otras.
En respuesta a este diario, la Secretaría de Seguridad señala que «los resultados se han alcanzado con limitaciones estructurales en capacidad operativa, lo que evidencia la efectividad de los esfuerzos y gestión distrital».
En esa línea manifiesta que Bogotá cuenta con 208 policías por cada 100.000 habitantes, una cifra que está muy por debajo del estándar internacional de 300 por cada 100.000.
Actualmente, la ciudad dispone de cerca de 16.500 uniformados, asignados por el Gobierno Nacional, lo que implica un déficit de 8.000 policías, y “pone a Bogotá como la ciudad capital con el menor pie de fuerza respecto a su población”.
GUILLERMO REINOSO RODRÍGUEZ
Editor de Bogotá
En X: @guirei24
FIN
















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