Estados Alterados son inquietos. Pero no desde el caos o la ansiedad, sino desde una dinámica natural para mutar, a moverse (como invitaban en unos de sus himnos más famosos) y dejarse llevar por una intención, más allá del juego musical que ha rodeado sus búsquedas.
En su historia, abrazaron un sonido electrónico en una Medellín que sudaba punk y metal; llegaron a canal más grande de videos (MTV) con la pegajosa experimentación compositiva de El velo de su primer álbum homónimo, evolucionaron un poco con la melancolía y los beats en Cuarto Acto; no tuvieron problema en probar otros ritmos en Rojo sobre Rojo y conectaron con sentimientos, amores, deseos, nostalgia e infiernos urbanos, en trabajos como Romances Científicos, Intruso Armónico o Lumisphera, en una travesía honesta y donde hubo espacio para deconstruirse también.
Fue precisamente ese experimento, donde dejaron entrar a otros artistas a su universo o, mejor, a ese organismo sonoro con nombre cinematográfico que no lleva años sonando e inquietando a esos seguidores incondicionales que siempre se preguntan ¿Con qué saldrá Estados Alterados ahora? Hubo respuestas como una hipnótica versión de Coróncoro, un clásico del folclor colombiano que se convirtió en un cover denso y magnético.
Ahora y tras haber celebrado ya 35 años de su primer concierto como banda, Elvis, Rocky, Natalia, Felipe lograron sumar otra huella a su viaje artístico con el lanzamiento de su nuevo disco Estados Alterados Sinfónico, que llega en vinilo y con la emoción de la banda de ver otro sueño que logró despertar como una realidad y novedad indiscutible. No en vano se lanzó en el icónico día del Record Store Day (18 de abril) , entre grandes piezas de colección o rarezas de muchos grupos y géneros.
Se hizo un concurso para la portada del disco que ganó el artista Eduardo Forero. Foto:Cortesía
Su sencillo de adelanto dentro de esa nueva experiencia fue Seres de la noche, quizá uno de los temas que mejor vincula la amalgama de ese sonido sinfónico y electrónico, sin excesos de forma, en perfecto equilibrio.
Buena química
«Han pasado varios años en llegar a este momento y lo más bonito, creo yo, es que este nuevo proyecto va mucho más allá de la parte musical y que habla de una colaboración en un país en el que necesitamos unirnos todos por el bien común. Trabajamos con la Orquesta Filarmónica Metropolitana del Valle de Aburrá, la Metro, como ellos se hacen llamar y son muchachos de barrio de Medellín, que vieron en la música una gran oportunidad de enfrentarse a su vida y es ahí donde en el 2021 nos invitaron a tocar y de pronto nos dicen ¿y por qué no hacemos un sinfónico de Estados en el Teatro Metropolitano…y ahí nació la idea», recuerda el baterista Ricky.
Luego vinieron ensayos, una presentación y el impacto para todos al vivir, sentir el resultado. No podía difuminarse, había que compartirlo con todos. Álex Zuluaga que tenía en sus manos los arreglos, las partituras y el director de la orquesta Alejandro Vásquez y más de 80 músicos conectaron con esa nueva idea y como dice Ricky «unificaron criterios».
«Con el trascurrir de los ensayos vimos el poder que era transformar ciertas secciones a vientos, cuerdas, violines al universo de Estados Alterados. Todos sentimos una gran emoción y luego vino una producción que duró años», asegura.
«Algunos nos habían escuchado, el director de la orquesta era un fanático desde que era chico y sabía, porque él viene de una comuna que escuchaba el rock de esa comuna y a nosotros, que ya éramos un referente (…) Hoy todavía me sorprende y a mis compañeros cuando ellos nos dicen maestros… ustedes nos van a enseñar», respondíamos», agrega el baterista, acerca de esa retroalimentación.
«Hicimos un clic y estamos haciendo país y yo sé que puede parecer muy cliché, pero no lo es, porque la música es una de las medicinas más poderosas de una sociedad», recalca Ricky, que también es psiquiatra. «Este proyecto abrió un espacio para confirmar que en la música hay un gran vehículo de cambio», agrega, sobre ese aspecto más profundo que significa ir más allá de grabar un disco.
Otro viaje sonoro ‘alterado’
Estados Alterados Sinfónico tiene una orquestación potente que es protagonista y que no deja de brillar cuando solo acompaña. Para este álbum se probó, se repitió y se decantó mucho. Hubo sorpresas y esa sensación de que se pudo agregar más, pero en conjunto se logró un disco muy sólido y que consigue extender el poderío del grupo a nuevos trayectos y respetar la potencia electrónica, la profundidad y emoción que brinda la estructura orquestal y el sonido del público en vivo.
El grupo está conformado por Elvis, Ricky Restrepo, Natalia Valencia y Felipe Carmona. Foto:Estados Alterados
El tono casi bolerístico de una canción como Guayaquil se refuerza con las cuerdas; Mientras La Fiebre de Marzo suena más roquera; el trance de Mantra se siente más profundo y Muévete sigue cumpliendo su objetivo de hacer vibrar los músculos, pero con un cuerpo sonoro mas interesante. Pueblo logra un empuje novedoso, en contraste con Contenme, en el se siente más el nuevo aporte como un acompañamiento eficaz.
Caín, Animal, Miedo, Opulencia, sumada a la ya descritas Seres de la noche y El Velo, es mejor dejarlas para el deleite del oyente que decida adquirir el disco,pero se puede decir que en general revela una confianza y una madurez, esa sí inalterable de la banda nacida en Medellín.
Ricky Restrepo en concierto. Foto:Estados Alterados
«Desde un comienzo, hemos tenido claro que somos un grupo en el que a veces la democracia musical nos lleva a demoras, a momentos divergentes, pero lo hablo de esta manera, porque esta democracia nos hace ir paso a paso y no correr, eso marca diferencia en un mundo en el que hoy hay un afán de hacer las cosas, de producir ya. Cuando tenemos algo, lo maduramos lo procesamos y este fue el momento para el nuevo álbum», contextualiza Ricky, reafirmando el apoyo y la disposición de la filarmónica en todo el recorrido.
La magia de ser reconocidos
«Es muy lindo saber que la gente sabe de Estados…y en esa dinámica dice con orgullo: ‘Yo los conozco'», rememora Ricky, que escuchó el trabajo finalizado del sinfónico, mientras estaba entre Colombia y viajando a Los Ángeles. «Fue una emoción inmensa, ya que concebimos una obra más allá de Estados Alterados».
Elvis en vivo con acompañamiento sinfónico. Foto:Estados Alterados
Muchos de los músicos de la Metro les agradecieron con lágrimas y les llegaron mensajes en los proponían nuevas aventuras de este tipo. Ahora queda esperar un poco para otro giro alterado pero de una agrupación con sólida en sus convicciones artísticas, que quizás podría dar otro sinfónico, un nuevo disco o una aventura audiovisual sorprendente. El tiempo lo dirá.
ANDRÉS HOYOS VARGAS
EL TIEMPO IMPRESO
















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