En medio de la guerra en Oriente Medio, Irán no ve con buenos ojos reunirse otra vez con el vicepresidente de los Estados Unidos, ya que consideran que ese país ha tenido acciones hostiles en el estrecho de Ormuz.
Por el momento, se sabe que el ataque y la captura de un buque carguero iraní en el mar de Omán desató la desconfianza del país árabe, quien sintió esa retención como una violación al alto al fuego.
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Negociaciones de paz
El miércoles, EE. UU. e Irán anunciaron el acuerdo del cese del fuego durante dos semanas. Foto:AFP
Irán afirmó este lunes que por el momento no tiene planes de participar en una nueva ronda de negociaciones con Estados Unidos, país que anunció que enviará hoy a su equipo negociador a Pakistán.
“Por el momento, no tenemos planes para la próxima ronda de negociaciones y no se ha tomado ninguna decisión al respecto”, dijo en una rueda de prensa el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei.
“Estados Unidos, al adoptar comportamientos contradictorios y violar de forma continua los términos del alto el fuego, ha demostrado que no tiene seriedad en el seguimiento del proceso diplomático”, aseguró el diplomático.
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Bagaei afirmó que el bloqueo naval que Estados Unidos ha impuesto a los puertos y buques iraníes y el ataque a un buque del país “constituyen un claro ejemplo de acto de agresión” contra la República Islámica.
Todo ello “intensifica la desconfianza” hacia Estados Unidos, que en menos de nueve meses atacó Irán en dos ocasiones mientras mantenían negociaciones y mató a altos cargos y ciudadanos, recordó el portavoz.
La Casa Blanca anunció el envío de una delegación a Pakistán, encabezada por su vicepresidente JD Vance, pero amenazó con nuevos ataques si no hay avances, mientras Teherán condicionó los contactos al fin del bloqueo naval estadounidense sobre sus puertos.
Además, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que si Teherán no acepta el acuerdo propuesto por Washington, podría destruir «todas y cada una de las centrales eléctricas y puentes» de Irán, una amenaza que el republicano ya había planteado antes de que las partes acordaran el 8 de abril una tregua de dos semanas que expira este miércoles.
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Anoche Estados Unidos atacó y capturó un buque carguero iraní en el mar de Omán, lo que Teherán ha calificado como una violación del alto el fuego con Washington y ha escalado las tensiones.
El Ejército iraní ha asegurado que responderá a la captura de ese buque “pronto”.
Durante la primera ronda de negociaciones el sábado 11 en Pakistán, Irán no confirmó su participación hasta última hora, en un encuentro en el que, tras 21 horas de conversaciones, no se cerró un acuerdo.
Pakistán está listo para recibir a los dos países
JD Vance llega a Islamabad para negociaciones con Irán. Foto:@NarrativesM
Pakistán ha paralizado este lunes su capital, con el cierre total de oficinas y escuelas en su zona diplomática, para acoger una posible segunda ronda de contactos entre Estados Unidos e Irán que sigue pendiente de la confirmación de Teherán a solo 48 horas de que expire la tregua regional.
A pesar de que equipos de avanzada estadounidenses aterrizaron el domingo en la base aérea de Nur Khan, en la vecina ciudad de Rawalpindi, la embajada iraní en Islamabad no ha hecho de momento comentarios sobre el envío de sus negociadores.
El ministro del Interior paquistaní, Mohsin Naqvi, se reunió hoy con la jefa de la misión de EE. UU., Natalie Baker, para ultimar un dispositivo de seguridad que mantiene restringido el movimiento en la «Zona Roja», un perímetro blindado que concentra las embajadas, las principales sedes del Gobierno y las residencias oficiales de los mandatarios paquistaníes.
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Todas las oficinas privadas, gubernamentales y centros educativos de la zona permanecen cerrados este lunes por orden administrativa.
«Se han dispuesto medidas especiales para todos los invitados», afirmó Naqvi tras informar a Baker sobre el despliegue. El hotel Serena, donde se celebró la primera ronda de conversaciones los días 11 y 12 de abril bajo un hermetismo total, vuelve a operar como una fortaleza sin acceso para los cientos de periodistas desplazados al centro de convenciones cercano.
Pakistán, por su parte, intenta salvar un diálogo que busca poner fin a un conflicto iniciado el pasado 28 de febrero, cuando EE. UU. e Israel lanzaron ataques «preventivos» contra objetivos iraníes.
Aunque el negociador jefe de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, reconoció ayer ciertos «progresos», matizó que un pacto definitivo todavía está «lejos».
Agencia EFE.
















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