Aunque el regreso de la aspersión con glifosato sobre cultivos de coca fue anunciado desde diciembre pasado como una nueva fase de la política antidrogas, cuatro meses después la estrategia sigue detenida. La apuesta oficial consistía en reemplazar antiguos esquemas por operaciones con drones, presentadas como más focalizadas y con mayor capacidad tecnológica. Sin embargo, a abril de 2026 no hay un solo operativo en marcha bajo ese modelo, algo que está siendo seguido de cerca por Estados Unidos.
Fuentes consultadas por este diario señalaron que para el 10 de abril se había trazado una meta inicial superior a 1.000 hectáreas intervenidas mediante esos aparatos remotamente tripulados, pero la cifra no se cumplió y los equipos continúan en fase de pruebas; mientras las autoridades no han fijado una fecha concreta para el arranque.
El retraso ocurre en un momento en que Washington mantiene la mirada sobre los resultados de Colombia en la lucha contra el narcotráfico. Según conoció este diario, en distintos encuentros bilaterales autoridades de Estados Unidos han expresado inquietud por el crecimiento de los cultivos ilícitos y por la lentitud para poner en funcionamiento la fumigación aérea con drones, una medida que fue incluida en las conversaciones recientes entre ambos gobiernos.
En 2025 se detectaron 253.000 hectáreas sembradas con matas de coca en el país. Foto:Raúl Arboleda. AFP
El tema volvió a aparecer la semana pasada en territorio estadounidense durante reuniones entre voceros de la administración de Donald Trump y la fiscal general, Luz Adriana Camargo. Allí, según fuentes enteradas de esos contactos, se revisaron avances operativos y la necesidad de mostrar resultados más rápidos frente al mercado de cocaína.
La puesta en marcha de esta estrategia coincidió con el periodo de recomposición diplomática entre el presidente Gustavo Petro y Trump. En ese contexto, la fumigación con drones fue presentada como una fórmula intermedia: mantener acciones contra los cultivos ilícitos sin regresar al esquema de aspersión aérea tradicional suspendido años atrás.
Gustavo Petro y el presidente Donald Trump. Foto:Presidencia
Pero en terreno la operación no despega. Versiones conocidas por este diario indican que uno de los principales obstáculos estaría en la capacidad de carga de los equipos disponibles, lo que limita el volumen de glifosato transportado por vuelo y reduce la cobertura esperada por jornada.
Un informe técnico de la Policía Antinarcóticos, fechado en septiembre de 2025, ya advertía parámetros específicos para lograr eficiencia en la aplicación. El documento menciona una velocidad de desplazamiento de 5 metros por segundo, altura de 1,5 metros sobre el dosel vegetal, flujo de 2,4 litros por minuto y ancho de paso de 2,5 metros. Según el reporte, esas condiciones permitirían uniformidad en la cobertura y menores pérdidas por deriva.
Mientras se resuelven esas limitaciones, el Gobierno ha reforzado otros mecanismos de intervención. La Policía Nacional informó hace una semana que superó la meta prevista de erradicación para el 10 de abril dentro del Plan Estratégico del Sector Defensa.
El corregimiento El Plateado, en el Cauca, está inmerso en cultivos de coca. Foto:Juan Pablo Rueda / EL TIEMPO
Unos resultados
La meta inicial era de 1.800 hectáreas de coca eliminadas. El balance oficial reportó 2.289,5 hectáreas intervenidas. De ese total, 1.715,1 correspondieron a aspersión terrestre y 574,4 a erradicación manual. Ninguna fue atribuida al programa con drones.
Las acciones se concentraron principalmente en Putumayo, con 1.220,9 hectáreas; Bolívar, con 864,2; Nariño, con 183,1; y Antioquia, con 21,2 hectáreas.
“El resultado refleja el compromiso por debilitar las economías criminales y avanzar en la reducción de cultivos ilícitos”, señaló el director de la Policía, general William Rincón Zambrano, al presentar el balance. En su declaración no se entregaron detalles sobre las razones técnicas o logísticas que mantienen suspendida la nueva estrategia.
El director de la Policía, general William Rincón. Foto:Cortesía Presidencia
Desde la Fuerza Pública una fuente consultada aseguró que continúan “todas las pruebas necesarias para la puesta en marcha”, aunque admitió que todavía no existe una fecha tentativa de inicio.
Así, mientras las autoridades reportan cifras en erradicación manual y terrestre, el componente más observado por Estados Unidos no despega, pese a que fue anunciado como símbolo de modernización y efectividad.
Redacción Justicia
Justicia@eltiempo.com
















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