El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes que, a petición de Pakistán, decidió extender de manera indefinida el alto al fuego, que debía vencer este miércoles, hasta que Irán presente una propuesta unificada de acuerdo.
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El anuncio llega como un alivio para la región y el mundo, que estaban a la expectativa por el inminente vencimiento del cese de hostilidades este miércoles en la noche.
Sin embargo, el tono de la decisión contrasta con las declaraciones que el propio mandatario había hecho horas antes, cuando advirtió sobre la posibilidad de una acción militar si Irán no cedía a las exigencias de Washington.
En una entrevista concedida en la mañana a CNBC, Trump llegó a afirmar que “esperaba bombardear” y aseguró que las Fuerzas Armadas estaban listas para entrar en acción.
Islamabad antes de las esperadas conversaciones de paz. Foto: AFP
El riesgo de una reanudación de los ataques mutuos había aumentado debido a la incertidumbre que rodeaba las negociaciones en Islamabad, en las que Teherán había descartado participar.
“Dado que el Gobierno de Irán se encuentra gravemente dividido, lo cual no es inesperado, y a petición del jefe de las fuerzas de defensa, Asim Munir, y del primer ministro, Shehbaz Sharif, de Pakistán, se nos ha solicitado que suspendamos nuestro ataque contra Irán hasta que sus líderes y representantes presenten una propuesta unificada”, escribió el dirigente republicano en su cuenta de Truth Social.
Pero, a pesar de extender el alto al fuego, Trump afirmó que mantiene el bloqueo naval estadounidense contra buques iraníes que ordenó tras el fracaso de la primera ronda de negociaciones con Irán del pasado 11 y 12 de abril.
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“He ordenado a nuestras Fuerzas Armadas que continúen el bloqueo y, en todos los demás aspectos, que permanezcan preparadas y capacitadas, y extenderé el alto el fuego hasta que se presente su propuesta y concluyan las negociaciones, sea cual sea el resultado”, concluyó Trump en su mensaje.
El anuncio se produjo, además, después de que el viaje del vicepresidente JD Vance para una segunda ronda de negociaciones en Pakistán se suspendió porque, según Washington, Teherán no respondió a las propuestas estadounidenses.
De hecho, horas antes del anuncio, el presidente Donald Trump encabezó en la Casa Blanca una reunión con su cúpula de seguridad nacional, en la que se presume tomó la decisión. Al encuentro asistieron el vicepresidente Vance; el secretario de Estado, Marco Rubio; el de Defensa, Pete Hegseth; y los enviados Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del mandatario.
El enviado especial de EE. UU. para Medio Oriente, Steve Witkoff (d.), y Jared Kushner (i.). Foto: AFP
En ese contexto de tensiones, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, quien lidera la delegación de Teherán, advirtió en la madrugada del martes que su país no aceptaba “negociaciones bajo la sombra de la amenaza”.
De igual forma, un asesor de Qalibaf, citado por The New York Times, afirmó que la prórroga del alto al fuego es una “estrategia para ganar tiempo” con el objetivo de lanzar, según aseguró, “un ataque sorpresa”. “Irán debe tomar la iniciativa”, añadió.
Este mismo martes, los Guardianes de la Revolución de Irán amenazaron con destruir la producción de petróleo de los países del Golfo si reciben ataques lanzados desde territorios vecinos.
“Los vecinos del sur deben saber que si su geografía y sus instalaciones se utilizan al servicio de los enemigos para atacar a la nación iraní, deberán despedirse de la producción de petróleo en Medio Oriente”, declaró el comandante de la Fuerza Aeroespacial de los Guardianes, Majid Mousavi, citado por la agencia de noticias Fars.
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Además, en el otro frente de la guerra, el grupo libanés Hezbolá, aliado de Irán, declaró en un comunicado que sus combatientes lanzaron cohetes y drones contra una instalación militar en el norte de Israel, “en defensa del Líbano y su pueblo, y en respuesta a las flagrantes” violaciones del alto el fuego por parte de ese país.
Por su parte, Líbano exigió la “retirada total” de las fuerzas israelíes de su territorio, así como la repatriación de los prisioneros y de los desplazados libaneses, en el marco de las negociaciones iniciadas con Israel, afirmó en París el primer ministro, Nawaf Salam, antes de una nueva reunión el jueves en Washington con Israel.
Los ejes de la negociación
Aunque ninguna de las partes ha hecho público un documento oficial sobre los puntos tratados, las negociaciones entre Estados Unidos e Irán giran en torno a dos ejes.
JD Vance en el primer ciclo de conversaciones con Irán. Foto:@NarrativesM
Por un lado, el programa nuclear iraní. Washington insiste en imponer límites estrictos al enriquecimiento de uranio, así como mecanismos de verificación internacional, mientras que también exige la suspensión del programa durante un periodo prolongado -al menos dos décadas-.
Teherán, por su parte, propone una suspensión más corta, de cinco años, y rechaza las acusaciones de que su programa tenga fines militares, asegurando que su objetivo es exclusivamente energético.
Trump, por su parte, afirma que Irán estaría dispuesto a entregar cerca de 400 kilos de uranio enriquecido al 60 por ciento, información que las autoridades iraníes no han confirmado.
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A cambio, Irán plantea condiciones como el levantamiento gradual de las sanciones económicas impuestas por Washington y el desbloqueo de unos 23.000 millones de euros en fondos congelados en el extranjero.
El segundo gran frente de negociación está en la seguridad del golfo Pérsico, particularmente en el estrecho de Ormuz. La situación allí es crítica y en la última semana se han superpuesto dos bloqueos: uno impuesto por Irán al inicio del conflicto y otro por Estados Unidos.
En la práctica, los buques mercantes que intentan atravesarlo se enfrentan al riesgo de ser interceptados o atacados, lo que ha reducido drásticamente el flujo marítimo y puesto los mercados mundiales en alerta.
Las consecuencias se reflejan en la escasez de combustible en varios países de Asia y en un incremento sostenido de los precios del petróleo y el gas. En ese contexto, las garantías de seguridad en esta vía marítima se convirtieron en un asunto urgente dentro de las negociaciones y en un foco de presión por parte de Europa para alcanzar un acuerdo.
En paralelo, la incertidumbre impactó a los mercados financieros: la Bolsa de Nueva York cerró en rojo el martes, ante la falta de confirmación de nuevas conversaciones. El Dow Jones y el Nasdaq cedieron cada uno un 0,59 por ciento, mientras que el índice ampliado S&P 500 retrocedió un 0,63 por ciento.
(*) Con información de EFE y AFP















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