Tras más de seis años de retrasos, se habilitó este 23 de abril el sentido sur-norte del costado oriental de la avenida Laureano Gómez (carrera Novena), entre calles 170 y 193.
El tramo, de 2,3 kilómetros, busca aliviar la congestión en el norte de la ciudad y de acuerdo con el Instituto de Desarrollo Urbano podrá reducir hasta en 35 minutos los tiempos de viaje de más de un millón de personas.
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La apertura beneficia a habitantes de Usaquén y de sectores como San Antonio, Tibabita, Verbenal y Lijacá, que usan este corredor en sus desplazamientos diarios. Con la habilitación, también se espera un impacto en el tráfico de la carrera Séptima.
El proyecto, que debía entregarse en 2020, alcanza hoy un avance superior al 99 por ciento. La entrega total de la obra está prevista para junio de 2026.
Avenida Laureano Gómez. Foto:IDU
La intervención incluye seis carriles (tres por sentido), más de 23.000 metros cuadrados de espacio público, 2,3 kilómetros de ciclorruta y más de 8.500 metros cuadrados de zonas verdes.
Durante su ejecución, la obra enfrentó problemas como interferencias en redes de servicios públicos, dificultades prediales, invasiones y hundimientos entre las calles 189 y 191. En este último punto continúan trabajos en el costado occidental.
Avenida Laureano Gómez. Foto:Sergio Cárdenas – EL TIEMPO
Para destrabar el proyecto, el Distrito realizó coordinación con empresas de servicios públicos, recuperación de espacio público, intervenciones para estabilizar el terreno y seguimiento permanente en obra.
Además del componente vial, el corredor incluye 1.400 metros cuadrados de murales del colectivo Moster Paint, que representan especies de la Sabana de Bogotá como el venado cola blanca, la tingua bogotana y el colibrí.
La obra tuvo una inversión superior a 159.000 millones de pesos y está proyectada como un eje clave para descongestionar corredores como la carrera Séptima, la Autopista Norte y la avenida Boyacá.
TATIANA MORENO QUINTERO
REDACCIÓN BOGOTÁ















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