“Si bien se presentan demoras en el pago de algunos especialistas de la Institución, la situación no pone en riesgo a los pacientes. Las cirugías urgentes y hospitalarias se están realizando con normalidad, salvo algunos procedimientos electivos que se han suspendido”, reconoció la Clínica General del Norte de Barranquilla a través de un comunicado oficial emitido ante la opinión pública.
La entidad de salud atraviesa una coyuntura financiera crítica en la capital del Atlántico, que ha escalado hasta la suspensión indefinida de procedimientos quirúrgicos programados desde el pasado 22 de abril.
Esta situación es el resultado de un acumulado de falta de pagos que afecta a especialistas, cirujanos y anestesiólogos, quienes reportan hasta cuatro meses de mora en sus honorarios.
EL TIEMPO conoció que la parálisis operativa ha encendido las alarmas en el sistema de salud de Barranquilla, impactando no solo la estabilidad laboral del personal médico y administrativo, sino también la oportunidad en la atención de cientos de usuarios.
Protesta pacífica y servicios garantizados
La Organización Sindical Servicios de Salud de Colombia (Servisalud), entidad que agrupa al cuerpo de anestesiólogos, formalizó la decisión de iniciar una «suspensión pacífica de procedimientos programados por impago de honorarios» correspondientes a los meses de enero, febrero y marzo del año en curso.
Equipo médico de la Clínica General del Norte. Foto:Clínica General del Norte
En una misiva enviada a la administración de la clínica, los profesionales enfatizaron que la medida es una respuesta legítima tras haber agotado los canales de diálogo previo sin obtener soluciones de fondo.
No obstante, el sindicato fue enfático en señalar que el cese de actividades es parcial y estrictamente dirigido a procedimientos electivos. Según el documento, no se han suspendido, ni se suspenderán, las urgencias, emergencias, cirugías de urgencia vital, atención obstétrica, oncología con riesgo de pronóstico, trasplantes ni cuidados críticos.
La prioridad del gremio, aseguran, es garantizar que no se ponga en riesgo la vida o la seguridad de los pacientes durante el tiempo que dure la protesta.
El origen de la crisis: la cartera de las EPS
Desde la perspectiva administrativa, la Clínica General del Norte ha vinculado directamente su incapacidad de pago a la crisis de flujo de recursos que padece el sistema de salud colombiano. La institución reveló que las Entidades Promotoras de Salud (EPS) y otros responsables de pago adeudan a la clínica una cifra que asciende a los 441.000 millones de pesos.
Esta cartera presenta un envejecimiento preocupante, con una antigüedad promedio de 261 días. Según la clínica, a pesar de este déficit, se están adelantando gestiones para recuperar el recaudo y establecer acuerdos de pago sostenibles con los proveedores y especialistas.
El centro asistencial sostiene que los pagos se están normalizando de manera progresiva, priorizando el bienestar de su talento humano dentro de las limitaciones actuales.
Impacto en la operatividad médica
Las repercusiones de la crisis financiera han sido detalladas por el Colegio Médico del Atlántico. Según los datos manejados por el gremio, divulgados por Caracol Radio Barranquilla, la capacidad operativa de la Clínica General del Norte se ha visto reducida drásticamente. En condiciones normales, el centro asistencial realizaba entre 60 y 80 cirugías diarias, cifra que ha caído a un rango de entre 6 y 10 procedimientos, limitados casi exclusivamente a casos de urgencia.
Miguel Álzate personero de Barranquilla, ya había alertado de la situación. Foto:Personería.
Asimismo, la disponibilidad de personal especializado ha disminuido de forma significativa. El número de anestesiólogos activos pasó de más de 20 profesionales a solo cinco o seis. Esta deserción o suspensión de actividades por parte de los facultativos ha forzado la reprogramación masiva de citas quirúrgicas, generando incertidumbre en la red de salud local.
Llamado a las autoridades nacionales
Ante la gravedad de los hechos, el Personero de Barranquilla, Miguel Ángel Alzate, ya había advertido sobre las consecuencias que esta insolvencia podría traer para la ciudad. Por su parte, los gremios médicos han solicitado la intervención inmediata de la Superintendencia Nacional de Salud para que intensifique la vigilancia sobre la institución y las EPS morosas.
Los anestesiólogos exigen la creación de una mesa de diálogo en un plazo de cinco días hábiles para establecer un cronograma escrito de normalización de pagos. Mientras no se logre un acuerdo documentado que explique las causas del retraso y defina fechas ciertas de desembolso, la medida de protesta se mantendrá vigente.
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