Lili Pink, la famosa marca colombiana de ropa íntima, ha dado de qué hablar en las últimas horas, pero no por su presencia a nivel internacional, sino por los operativos que realizó el CTI de la Fiscalía en algunos establecimientos del país.
Las acciones judiciales, que incluyeron el operativo simultáneo en más de 300 tiendas y diferentes capturas, forman parte de la investigación por presunto lavado de activos y contrabando.
El conglomerado panameño Lili Brands es el dueño principal de la firma desde el año 2015. Foto:iStock
LEA TAMBIÉN
Sin embargo, la magnitud de la marca no es menor. Según registros oficiales del Registro Único Empresarial y Social (RUES), Lili Pink cuenta actualmente con 408 sucursales activas y un total de 503 establecimientos registrados a nivel nacional.
Para comprender cómo llegó a este nivel de expansión, hay que mirar su evolución corporativa. Aunque la marca nació en 2006 bajo la visión de la familia Abadi, su estructura dio un giro definitivo en 2015 al ser adquirida por la firma panameña Lili Brands.
Desde entonces, este conglomerado figura como el dueño principal a nivel global, mientras que la operación y el manejo de las franquicias en Colombia quedaron bajo la responsabilidad de la sociedad Fast Moda S.A.S.
La operación nacional cuenta con más de 400 sucursales activas bajo la gestión de Fast Moda. Foto: iStock
LEA TAMBIÉN

Pero el alcance de esta empresa no se limita únicamente a la ropa interior. Su modelo de negocio se mueve en varios frentes estratégicos: la confección propia de prendas de vestir, el comercio al por mayor de textiles, los productos para el hogar y una fuerte incursión en el mercado de la belleza a través de la venta de cosméticos y artículos de tocador.
Esta diversificación es la que le ha permitido a Lili Pink no solo colonizar los grandes establecimientos de la región, sino también el mercado local de diferentes ciudades de Colombia.
El modelo de negocio abarca desde la confección de prendas hasta la venta de productos de belleza. Foto:iStock
No obstante, más allá del impacto financiero, la mayor preocupación recae sobre el componente humano, pues se estima que Lili Pink, junto con su marca hermana Yoi, genera más de 3.000 empleos directos, una cifra que podría ascender si se tiene en cuenta su red de proveedores y empleos indirectos.
Hoy, ese mismo potencial comercial, que abarca desde la fabricación hasta la venta minorista, es el que la Fiscalía busca esclarecer. Mientras avanza el proceso por presunto lavado de dinero y contrabando, queda en el aire el futuro de la operación en varios puntos de la marca.
LEA TAMBIÉN

STEPHANY GUZMÁN AYALA
REDACCIÓN ALCANCE DIGITIAL
















Deja una respuesta