“Están generando alarma social sin evidencia”, aseguró este martes Rosa Villavicencio durante un debate de control político en la Comisión Segunda del Senado, en el que la jefa de la Cancillería y la gerente de la Imprenta Nacional fueron citadas para responder por las dudas alrededor del nuevo modelo de pasaportes a dos días de que culmine la participación de Thomas Greg & Sons en la expedición de las libretas.
En su intervención, la canciller Rosa Villavicencio sostuvo que la fase 1 de la implementación del convenio con Portugal, en la que la Imprenta se encarga de la personalización de las libretas que llegan desde Europa, avanza sin contratiempos y que actualmente hay un stock de 203.000 pasaportes, suficiente —según afirmó— para garantizar la continuidad del servicio.
La funcionaria presentó cifras de producción según las cuales, entre el 1 y el 26 de abril —periodo en el que inició oficialmente la transición del esquema en alternancia con el anterior operador—, se han expedido un total de 132.699 documentos de viaje.
Ahora bien, la canciller Villavicencio no se detuvo en ningún momento a explicar el origen de las libretas que, según un informe de la Procuraduría General de la Nación revelado por Cambio, cerca del 90 por ciento están llegando desde Francia y aproximadamente el 10 por ciento desde Portugal, pese a que el convenio fue suscrito con la Casa de la Moneda de ese país.
Sin embargo, el papel de los franceses no es nuevo. Desde un primer momento, el convenio estableció que la Casa de la Moneda de Portugal asumiría la fabricación de las libretas en consorcio con Imprimerie Nationale (IN Groupe), actor que entró discretamente en la ecuación tras adquirir Idemia Smart Identity, firma que durante más de dos décadas ha brindado soporte tecnológico a la Registraduría en el manejo de los datos de identidad en Colombia. Lo que se desconocía era el alcance real de la participación de Francia.
A su turno, la secretaria general de la Cancillería de Colombia, Elvira Sanabria, señaló que en ningún momento se ha suspendido la producción de pasaportes, pero reconoció dificultades porque “hay cuatro formalizadores y obviamente van miles de personas a sacar su pasaporte y no da la base para expedir a todo el mundo”.
Por su parte, la gerente de la Imprenta Nacional, Viviana León, defendió la capacidad técnica de la entidad para asumir el nuevo modelo de pasaportes y sostuvo que el verdadero debate no es sobre idoneidad, sino sobre que Colombia recupere el control de la identidad y la información de sus ciudadanos.
«La Imprenta antes no estaba preparada porque los anteriores gobiernos la tenían en el patio trasero, unos 18.000 metros cuadrados que estaban desperdiciados. Hoy la Imprenta cuenta con la suficiente capacidad para iniciar este proceso y ya estamos personalizando los pasaportes alternando con el anterior operador que va hasta pasado mañana», dijo León.
Los cuestionamientos
A su turno, el senador citante Nicolás Echeverry (Partido Conservador) centró sus críticas al nuevo modelo en la falta de una estructuración estable entre 2023 y 2026, la sustitución de la selección objetivo por mecanismos excepcionales (urgencia manifiesta) y la implementación de un modelo estatal sin capacidad instalada consolidada. “Hay riesgos constitucionales, riesgos de afectación al servicio. Estamos frente a la era de la improvisación, es necesario que nos digan cómo van a garantizar este servicio”, manifestó Echeverry.
















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