LEA TAMBIÉN

Delcy Rodríguez, líder a cargo del país, informó que el nuevo ingreso mínimo integral –una suma de salario base y bonos estatales– se ubicará en 240 dólares, mientras que la pensión pasará a ser de 70 dólares mensuales.
El incremento equivale a un alza del 40 por ciento frente a los montos anteriores. Sin embargo, los pagos no se realizarán en divisas, sino en bolívares, calculados a la tasa oficial del Banco Central de Venezuela, lo que mantiene la dependencia del tipo de cambio en un contexto de alta inflación.
“Nuestros abuelos, nuestras abuelas, los más golpeados, van a tener una pensión equivalente a los 70 dólares. (…) No es suficiente, nos falta mucho. Pedí un plan especial de atención para nuestros abuelos”, indicó Rodríguez en una transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
Un hombre camina por una calle de Caracas. Foto: AFP
De igual forma, anunció también la creación de un bono de reconocimiento dirigido a sectores estratégicos de la economía, el cual será pagado de manera retroactiva desde la fecha del anuncio.
Estas medidas no implican un aumento en el salario mínimo, que se mantiene en 130 bolívares, menos de 0,27 centavos de dólar.
Los anuncios ocurrieron mientras sindicatos y trabajadores salieron a las calles a protestar, justamente por el bajo salario mínimo, y denunciaron que la Policía instaló barreras y vehículos para impedir la marcha prevista hasta el palacio presidencial de Miraflores, en Caracas.
LEA TAMBIÉN

“Exigimos el restablecimiento del Estado de derecho para garantizar que el trabajo sea un motor de autonomía y no una condena a la pobreza”, manifestaron un grupo de organizaciones en un comunicado, firmado también por 55 personas y compartido por la ONG Provea.
Estas alzas también fueron anunciadas en paralelo con la llegada del primer vuelo comercial directo entre Estados Unidos y Venezuela en siete años, operado por American Airlines.
En este vuelo llegó una delegación de la Casa Blanca, junto a empresarios estadounidenses, para avanzar en acuerdos económicos y de cooperación en las áreas de energía, petróleo y gas.
En la pista los esperaban la ministra de Transporte de Venezuela, Jacqueline Faría; el vicecanciller, Oliver Blanco, y el encargado de negocios estadounidense, John Barrett, entre otros, quienes aplaudieron cuando el avión –pintado con los colores rojo, blanco y azul con motivo de los 250 años de la firma de la Declaración de Independencia de Estados Unidos– abrió sus puertas.
















Deja una respuesta