El Gobierno nacional inició las jornadas de socialización del proyecto Accesos Norte Fase II, una intervención clave para la movilidad en el norte de Bogotá y la Sabana, cuya construcción arrancaría en junio de 2026 con trabajos de movimiento de tierras.
El proyecto contempla la ampliación del costado oriental de la Autopista Norte entre las calles 191 y 245, correspondiente a las Unidades Funcionales 1 y 2, y tiene una inversión aproximada de 1,8 billones de pesos.
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La intervención permitirá ampliar 5,8 kilómetros de la Autopista Norte hacia el separador central, pasando de 6 a 12 carriles, de los cuales uno será exclusivo para TransMilenio.
Las socializaciones comenzaron este miércoles con la participación del sector Transporte, a través de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), como paso previo al inicio de obras que buscan modernizar uno de los principales accesos a la capital.
Ampliación de la autopista Norte Foto:Ruta Bogotá Norte
Según el cronograma presentado, las primeras actividades incluirán maquinaria amarilla desde junio de 2026, bajo una planeación técnica diseñada para reducir impactos.
Durante la etapa de construcción, se mantendrán tres carriles por sentido para garantizar la operación del tráfico. Además, se implementarán planes de manejo de tráfico en articulación con la Secretaría Distrital de Movilidad.
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La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, señaló que el proyecto busca mejorar la movilidad y la calidad de vida en la región capital, con mayor seguridad vial.
Esto ocurre en un contexto en el que la ampliación de la Autopista Norte fue adjudicada en 2022, pero permaneció detenida por no contar con licencia ambiental.
Sin embargo, la Anla otorgó luz verde al proyecto de manera condicionada. Entre los requisitos, la concesión debe presentar un plan de trabajo para la prevención de inundaciones, además de realizar reportes periódicos y cumplir con lo aprobado, so pena de sanciones.
Ampliación de la autopista Norte Foto:Ruta Bogotá Norte
La licencia también determinó que la ejecución del proyecto debe tener un enfoque de infraestructura verde, con protección estricta de los humedales Torca-Guaymaral, control hidráulico y seguimiento ambiental permanente.
El Ministerio de Ambiente también formuló recomendaciones en materia de conectividad ecológica e hidráulica. Señaló que los diseños deben sustentarse en soluciones basadas en la naturaleza que garanticen la conectividad estructural y funcional de la Reserva de Humedal Torca-Guaymaral, así como su integración con los Cerros Orientales y el río Bogotá.
En cuanto al plan para las inundaciones, se contempla la ampliación de los box culvert en algunos tramos. La modificación consiste en reemplazarlas: pasarían de medir 2,8 por 2 metros a dimensiones de hasta 10 por 4,4 metros.
TATIANA MORENO QUINTERO
REDACCIÓN BOGOTÁ
















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