El futuro de la movilidad entre Bogotá y los municipios de la Sabana Norte atraviesa un momento de tensión política y técnica. Aunque los recursos por parte del Distrito están asegurados, una serie de dudas sobre cómo operará el tren dentro de la capital han puesto un freno de mano a las expectativas de un inicio de obra inmediato. El alcalde mayor de Bogotá, Carlos Fernando Galán, ha sido enfático en que la ciudad no avanzará sin resolver primero las incertidumbres sobre su trazado urbano.
Hace unos dìas se canceló una reunión técnica clave entre la Secretaría Distrital de Movilidad, la Empresa Férrea Regional y el estructurador del proyecto. Ante este vacío de información, Galán decidió elevar la discusión y citar a un encuentro personal al gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, para destrabar los puntos de conflicto.
El proyecto del Regiotram del Norte será solo de pasajeros Foto:Gobernación de Cundinamarca
El compromiso financiero y las dudas técnicas
Bogotá ha dispuesto una partida de 2,3 billones de pesos para cofinanciar el Regiotram del Norte, una cifra que busca silenciar las críticas sobre una supuesta falta de voluntad política. El mandatario local insiste en que el diseño debe garantizar una integración armónica con la infraestructura actual de la ciudad.
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“El Regiotram del Norte es una prioridad para Bogotá y estamos listos para poner 2,3 billones y avanzar junto al Gobierno Nacional y la Gobernación de Cundinamarca”, afirmó Galán. Sin embargo, su postura frente a la calidad de la obra es innegociable. “El Regiotram del Norte no solo debe hacerse, sino que debe hacerse bien y garantizar su sostenibilidad en el tiempo”, insistió el alcalde en declaraciones recogidas por medios regionales sobre la necesidad de evitar errores de planeación del pasado.
Entre las principales preocupaciones del Distrito se encuentran:
• La integración efectiva con el sistema de transporte existente.
• El impacto real en el tráfico vehicular de las zonas intervenidas.
• La forma en que el tren cruzará las vías principales de la capital.
• La garantía de que la operación no genere cuellos de botella en sectores densamente poblados.
El Regiotram del Norte pasará por la red férrea con la que ya cuentan Chía, Cajicá y Zipaquirá. Foto:Juan Uribe Silva. Archivo EL TIEMPO
La visión de la Gobernación de Cundinamarca
Por su parte, el gobernador Jorge Emilio Rey ha defendido la robustez del proyecto, señalando que se han dedicado meses de trabajo técnico para despejar dudas. Rey subrayó que la inversión total supera los 10 billones de pesos y que una gran parte de ese esfuerzo beneficiará directamente a la infraestructura bogotana.
“No hay nada más claro para nosotros que pretender el mejor proyecto férreo para la ciudad y la región norte”, expresó el gobernador de Cundinamarca. El mandatario departamental detalló que el proyecto busca repotenciar el corredor férreo con un tren eléctrico de alta tecnología, estaciones estratégicas y una reducción mínima de las intersecciones a nivel para no afectar el flujo vial.
Las ministras de Transporte y Hacienda y el gobernador Jorge Rey. Foto:Minhacienda
Un proyecto de gran impacto regional
El Regiotram del Norte está diseñado para ser la columna vertebral del transporte entre Bogotá y los municipios de Zipaquirá, Cajicá y Chía. Con un trazado de 48 kilómetros, se espera que este sistema movilice a más de 187.000 pasajeros cada día, reduciendo drásticamente los tiempos de viaje y las emisiones contaminantes.
La cancelación del último encuentro técnico dejó un sinsabor en el Palacio Liévano. “Lamento que la reunión se haya cancelado, pero confío en que este tema pueda resolverse en la reunión que tendré la próxima semana con el gobernador Rey”, señaló Galán, dejando claro que el futuro del tren depende ahora de la voluntad política y técnica de ambas administraciones en esa cita de alto nivel.
*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista.
















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