Europa ha encontrado una respuesta a su dependencia minera de potencias extranjeras. Expertos confirmaron la ubicación del mayor yacimiento de tierras raras registrado hasta la fecha, una reserva cuya valoración supera los 200 millones de pesos y que promete sacudir el tablero del suministro global de energía y defensa.
Este hallazgo se encuentra en Kiruna, una localidad al norte de Suecia que se caracteriza por contar con una tradición minera que supera los 130 años. Allí, la compañía estatal LKAB identificó el depósito denominado Per Geijer, una reserva que se sitúa a unos 700 metros de profundidad.
El yacimiento facilitará la producción de imanes y baterías avanzadas. Foto:Google Maps
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De acuerdo con los informes, se calcula que el subsuelo alberga aproximadamente 585 millones de toneladas de mineral. Lo que hace especial a esta zona es su alta concentración de apatita, un recurso rico en fósforo que funciona como el “cofre” en el que se esconden elementos químicos necesarios para la fabricación de imanes, baterías y componentes aeroespaciales.
La empresa también ha detallado que en esta zona han logrado reconocer praseodimio y neodimio, metales esenciales para la tecnología moderna. Aunque el anuncio oficial de este descubrimiento se realizó a principios de 2023, el proyecto sigue siendo el centro de atención de los organismos financieros y autoridades europeas.
La explotación comercial del proyecto podría demorar hasta quince años. Foto:iStock
Por el momento, se sabe que la empresa ha comenzado los trabajos de acondicionamiento para habilitar el acceso a las galerías de exploración, debido a que Per Geijer no solo se ve como una mina, sino como una pieza de ajedrez geopolítico.
Mientras estos procesos técnicos avanzan, el foco se desplaza hacia los desafíos regulatorios y medioambientales. Según las proyecciones actuales, los procesos de licenciamiento y los estudios de impacto ambiental exigidos podrían tomar entre 10 y 15 años.
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¿Por qué se llaman tierras raras?
Pese a lo que sugiere su denominación, las tierras raras no son “tierras” en un sentido literal, sino un grupo de 17 elementos químicos que comparten propiedades magnéticas y conductoras excepcionales.
El término es, en realidad, una herencia de la historia química: en el siglo XVIII, a los óxidos se les conocía comúnmente como “tierras”, por lo que a este grupo se le atribuyó ese nombre y, con el tiempo, la etiqueta se mantuvo, explica el Science History Institute.
El hallazgo busca reducir la dependencia minera de potencias externas. Foto:Google Maps
Otro dato curioso de este tipo de descubrimientos es que no todos los elementos son estrictamente “raros” o escasos en la corteza terrestre; de hecho, la verdadera rareza reside en su dispersión.
En otras palabras, estos materiales muy pocas veces se encuentran en concentraciones lo suficientemente puras para ser explotados de forma rentable. Por eso, el hallazgo en Kiruna es tan relevante: ofrece una acumulación masiva en un solo lugar.
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STEPHANY GUZMÁN AYALA
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
















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