Y llegó la Feria de libro de Bogotá, el gran espectáculo cultural del año. Y obvio, hay que leer. Estos son mis recomendados en televisión y las imágenes.
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Mónika Contreras en ‘Televisión con memoria’, publicado por Gumelab – Frei Universität Berlín, nos demuestra lo que dijo el maestro Martín-Barbero: Colombia está mejor representada en las telenovelas que en los noticieros de televisión. Este libro nos habla de cultura histórica (¿dónde aprendemos los sentidos que habitamos?), de historia pública (¿cómo construimos lo que sabemos sobre nosotros mismos?) y de “las verdades emocionales” de las épocas narrada (esas verdades que privilegian las experiencias subjetivas sobre la fidelidad de los hechos).
Nos trae directamente a los protagonistas de la tele: guionistas, productores, directores, actores. Podrá saber de Dago García, Juana Uribe, Juan Pablo Raba, Julián Román, Andrés Parra, Santiago Alarcón, Carlos Moreno y 23 más. Las ficciones de memoria de las que habla: Pablo Escobar, el patrón del mal, Narcos, Tres caínes, Distrito Salvaje y Garzón vive. La pregunta que surge es ¿si recordamos al Pablo real o al Castaño o al Garzón reales o a los que se construyeron con la ficción?
Laura Camila Ramírez Bonilla en ‘La pantalla y la cruz’. Moral y catolicismo al arribo de la televisión, Bogotá y Ciudad de México (1950-1965) del Banco de la República nos cuenta como la televisión tiene poder cultural. Y lo hace desde la moral. Y no cualquiera, la moral de la Iglesia Católica.
Esta rigurosa investigación demuestra que la televisión no es una tecnología neutral y que la gran revolución moral de la televisión fue que la televisión se metió al hogar “¡todos los días!, ¡a cualquier hora! y ¡sin el sacerdote presente!”.
El estudio funciona en modo espejo y reflejo México (estado laico pero muy religioso, tv privada) y Bogotá (estado católico pero muy relajado, tv publica), dos ciudades en explosión urbana y con la iglesia metida en el centro.
La conclusión es que la televisión firmó un pacto tácito con la moral católica y las buenas costumbres. Fascinante de leer para investigadores, para los chismosos de las culturas y para los fascinados con la moral televisiva.
El periodista Alfonso Trujillo en ‘Melancolía punk’. El 9, el fotógrafo rebelde de Medellín publicado por el ITM Medellín nos cuenta de Albeiro Lopera, un creador de imágenes incómodas: fotógrafo, que también musico, actor, diletante, callejero que dejó una obra caótica de historias y fotografías alucinantes sobre la guerra, la vida común y el punk.
En este bello libro hay relato periodístico sobre la vida del fotógrafo, hay imágenes, hay ilustraciones de Camilo Restrepo. Y si lo lee no podrá salir del alucine de vida que tuvo este fotógrafo de la incomodidad y la belleza. Leerlo es maravillarse de la terquedad cultural que nos habita y de comprender que a uno lo salvan las pasiones por la música, las imágenes y la cultura incómoda. No se lo pierda.
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