La cita entre los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump en la Casa Blanca ya provoca sus primeros efectos inmediatos: un endurecimiento de la estrategia de seguridad y la persecución a cabecillas de grupos armados ilegales, lo que pone en riesgo la continuidad de varias mesas de negociación de la ‘paz total’ que ya se encontraban en puntos críticos.
En entrevista con EL TIEMPO, el embajador de Colombia ante los Estados Unidos, Daniel García-Peña, confirmó que el mandatario colombiano entregó al magnate republicano una lista con objetivos de «alto valor conjunto» para ser neutralizados en un plazo inferior a dos meses: alias ‘Chiquito Malo’, ‘Pablito’, e ‘Iván Mordisco’, cabecillas del ‘clan del Golfo’, el Eln y el autodenominado Estado Mayor Central de las disidencias de las Farc.
Donald Trump y Gustavo Petro en la Casa Blanca. Foto:AFP
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, aseguró que la lista incluye tanto a los llamados “capos invisibles”, que delinquen de manera clandestina siendo cerebros financieros y criminales desde el exterior, como a los “capos armados responsables de generar violencia y afectar directamente a nuestras comunidades en el territorio nacional». «En todas las circunstancias prevalece siempre el cumplimiento estricto de la Constitución y la ley», afirmó Sánchez.
Luego de esta revelación, el ‘clan del Golfo’, la organización armada con más hombres en el país (9.840 miembros), anunció la suspensión provisional de los diálogos con el Gobierno hasta en tanto verifiquen la información.
«Por orden del Estado Mayor Conjunto, la delegación de EGC en la mesa de negociación suspenderá provisionalmente las conversaciones con el gobierno para realizar consultas y aclarar la veracidad de la información», indicó el grupo criminal en su cuenta de X.
Sin un camino jurídico claro para el sometimiento, las delegaciones en cabeza de Álvaro Jiménez —mano derecha de Otty Patiño— y Luis Armando Pérez Castañeda habían realizado dos rondas de conversaciones en Doha, (Catar), cuyo principal acuerdo fue la creación en marzo de tres Zonas de Ubicación Temporal (ZUT) en los municipios de Belén de Bajirá, Unguía (Chocó) y Tierralta (Córdoba) que, sin estar instaladas, ya generan dudas en distintos sectores y la comunidad de las zonas.
Ronda de mediación entre el Gobierno y el ‘clan del Golfo’ en Catar. Foto:Suministrada
Ahora bien, Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias Chiquito Malo, máximo cabecilla del ‘clan del Golfo’, tiene una orden de extradición presentada por el Gobierno de los Estados Unidos. El trámite judicial contempla que Ávila Villadiego, criminal por quien se ofrecen más de 4.000 millones de pesos, responda ante la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida. En ese escenario, la acusación lo vincula con actividades de coordinación y financiamiento del tráfico de cocaína, en el marco de una estructura criminal con operaciones transnacionales.
Hasta el medio día de este miércoles, la Oficina de Paz no recibió ningun comunicado oficial del ‘clan del Golfo’ sobre la suspensión temporal de las conversaciones. Sin embargo, la incertidumbre ya está sobre la mesa.
«Dar estatus político al Clan del Golfo fue un error absoluto. Hoy suspenden unilateralmente las conversaciones. ¿Qué pasará con las zonas de ubicación temporal en Chocó y Córdoba? Presidente: la frágil voluntad de paz del Clan quedó en evidencia. Retire ese estatus político y la ley de sometimiento», fue el mensaje de la senadora Angélica Lozano (Alianza Verde).
La situación con el Eln y el Estado Mayor parece más clara. La mesa con ‘Mordisco’ se levantó en 2024 y desde entonces el presidente Gustavo Petro ordenó combatirlo.
La mesa con el Eln permanece congelada desde enero de 2025 por las violaciones de derechos humanos que se presentaron -y siguen sin terminar- en la región del Catatumbo. No obstante, en varias oportunidades, el Ejecutivo ha ofrecido declaraciones en las que ha dado a entender que no cierra la puerta a retomar los diálogos, siempre y cuando dicho grupo armado muestre voluntad real. Con la promesa de capturar a Gustavo Aníbal Giraldo Quinchía, alias ‘Pablito’, dicha posibilidad parece cerrarse definitivamente. La conversación con el Eln era la gran apuesta dentro de la ‘paz total’ al inicio del Gobierno, y termina como la principal muestra de los escasos resultados.
«Invito al Eln a que acepte una misión de verificación científica e internacional, para la entrega total de infraestructura que sirva al narcotráfico multinacional y recobrar el sendero de la paz. Invito a la iglesia católica a buscar la configuración de esa instancia de verificación», señaló Petro tras el primer bombardeo del Ejército contra esa estructura en el Catatumbo.
Armando Novoa y Otty Patiño. Foto:Consejería Comisionada de Paz
Para Laura Bonilla, subdirectora de la Fundación Paz y Reconciliación, Pares, la propuesta a Estados Unidos supone una doble presión para el Ejecutivo: hacer realidad la amenaza de capturar objetivos de alto valor y contener posibles arremetidas militares teniendo varios frentes abiertos en medio de elecciones.
«Yo no estoy segura que tengamos tal capacidad. Pero al mismo tiempo el reto es mantener el diálogo abierto con algún tipo de incentivo. Creo que a hoy no lo habría. Y el modelo de paz territorial no avanzó a buen ritmo y tuvo muy baja implementación. Entonces en territorio también resulta difícil justificar la continuidad de las mesas. Finalmente solo afecta realmente la mesa con el EGC porque los otros grupos ya realmente están por fuera», explicó Bonilla.
Eduardo Pizarro León Gómez, por su parte, considera que Petro busca “mostrar los dientes” para preservar la relación con la Casa Blanca y, de paso, obtener réditos electorales. «A mi modo de ver, la ‘paz total’ está moribunda hace ya mucho tiempo, pues todos los ceses al fuego bilaterales están hoy en crisis y los enfrentamientos con las Fuerzas Armadas se han agudizado en todo el territorio nacional. En mi opinión, pareciera que Petro está decepcionado con la conducta de estas organizaciones y que en Washington tomó la decisión de cerrar definitivamente ese capítulo de la paz total con la decisión de atacar en conjunto con el ejército de Venezuela al Eln», dijo.
La lista puede ser más amplia
La lista de objetivos puede seguir engrosándose, sin limitarse a los primeros tres nombres. Otro capo apuntado por Gustavo Petro es Geovani Rojas, alias ‘Araña’, a quien lanzó un ultimátum para que demuestre su compromiso con la ‘paz total’ o se reactivará el procedimiento para enviarlo a Estados Unidos, que lo solicita por actividades ligadas con el narcotráfico.
Rojas es el jefe de los Comandos de Frontera, estructura que integra la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, grupo disidente de la Segunda Marquetalia cuyos diálogos son liderados por Armando Novoa.
Rojas fue capturado el 12 de febrero de 2025, durante el tercer ciclo de negociaciones entre esa estructura armada y el Gobierno. Esto desató un duro choque entre la Fiscalía y la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, pues miembros del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) irrumpieron en el hotel Courtyard Marriott, en Bogotá, al cierre de la ronda de diálogos. Los agentes llegaron con una circular roja de Interpol en mano, expedida ese mismo día a solicitud de Estados Unidos.
La Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano y el Gobierno concluyeron en diciembre el sexto ciclo de diálogos con compromisos encaminados a poner en marcha dos Zonas de Ubicación Temporal en la zona rural de Roberto Payán, en Nariño, y en la zona rural del municipio del Valle del Guamuez, en Putumayo, por el término de diez 10 meses.
‘Calarcá’
Alexander Díaz, alias Calarcá, junto a ‘Mordisco’. Foto:Archivo
Otra figura clave en las actuales mesas de diálogo es la de Alexander Díaz Mendoza, mejor conocido como ‘Calarcá’, jefe del Estado Mayor de Bloques y Frente. Uno de los puntos de mayor tensión en este proceso es la recompensa de cinco millones de dólares que Estados Unidos mantiene vigente por los responsables del derribo de un helicóptero Black Hawk en Amalfi, Antioquia, un ataque terrorista que cobró la vida de 13 policías y en el que Calarcá estaría implicado.
En ese sentido, el Ministerio de Defensa ha inició una evaluación exhaustiva sobre la conveniencia de mantener suspendida la orden de captura contra alias Calarcá. «Todos los narcos están incluidos en esa lista, incluso Calarcá», afirmó el ministro de Defensa, Pedro Sánchez.
Días después del inicio del séptimo ciclo de diálogos en la inspección de Campo Hermoso, en el municipio de San Vicente del Caguán (Caquetá), Noticias Caracol reveló chats y correos que sugieren posibles nexos de las disidencias con altos mandos del Ejército y de inteligencia.
Los abusos no se detienen
Eln. Foto:EFE.
En su más reciente informe mundial sobre derechos humanos, la Organización Human Rights Watch (HRW) dio cuenta de los abusos que siguen cometiendo los ilegales en territorio colombiano.
«Desafortunadamente, la política de paz total y la política de seguridad humana de Petro fracasaron. Entre 2022 y 2025 crecieron los homicidios, los secuestros, el desplazamiento, el confinamiento y el reclutamiento de menores. El Eln, las disidencias y el clan del Golfo ampliaron su control territorial y usaron las distintas negociaciones para afianzar su control sobre la población civil», aseveró la directora de la organización, Juanita Goebertus.
Según OCHA, entre enero y agosto de 2025, 544 civiles resultaron heridos o muertos por artefactos explosivos, lo que supone un aumento del 145 % con respecto a 2024. Los ataques con drones cargados con explosivos también aumentaron un 138 % en la primera mitad del año, según el Ministerio de Defensa.
Al parecer, la normalización de la relación con Estados Unidos no irá de la mano con la estabilidad de las mesas de la ‘paz total’, y el gobierno de Gustavo Petro estaría decidido a aprovechar la luna de miel con Washington para endurecer su ofensiva contra los grupos armados ilegales.
JUAN PABLO PENAGOS RAMÍREZ
Redacción Política















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