En Córdoba, las inundaciones mantienen en alerta a lasautoridades y a las comunidades ribereñas. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres reportó más de 17.000 familias afectadas en al menos 17 municipios del departamento, tras el aumento de los niveles de los ríos y la expansión de las zonas anegadas.
Las lluvias persistentes y la variación en los patrones climáticos incrementaron los caudales hasta registros no habituales, con afectaciones en viviendas, vías y servicios. En varios puntos, el agua obligó a evacuaciones y a la activación de planes de respuesta para atender a la población.
En San Pelayo, las operaciones de búsqueda, rescate y atención humanitaria están a cargo de una oficial del Ejército Nacional. Desde ese municipio se coordinan las acciones para el traslado de personas, la habilitación de albergues y la asistencia a familias que permanecen aisladas.
Subteniente Isabel Rodríguez Arcila, comandante de un pelotón del Batallón de Ingenieros Foto:Cortesía
La responsable es la subteniente Isabel Rodríguez Arcila, comandante de un pelotón del Batallón de Ingenieros de Atención y Prevención de Desastres N.° 81. Bajo su dirección operan 30 soldados rescatistas desplegados en distintos sectores del municipio, con turnos continuos y presencia en terreno.
Rodríguez, oriunda de Envigado y con cuatro años de servicio, asumió el mando en una emergencia que exige coordinación constante y toma de decisiones en campo. Entre recorridos, verificación de puntos críticos y contacto con líderes comunitarios, mantiene el control de las maniobras y el acompañamiento a su personal.
“Estar al mando de este pelotón representa para mí un honor y una gran responsabilidad. Nuestra misión de apoyar al ciudadano y servir a la comunidad es una motivación diaria para entregar lo mejor de nuestras capacidades al país”, dijo la oficial durante una de las jornadas de atención.
Soldados prestan apoyo a las comunidades afectadas por las lluvias. Foto:Cortesía
El equipo a su cargo cuenta con formación en rescate acuático, remoción de lodo y escombros, trabajos de ingeniería y manejo de alojamientos temporales. Estas tareas se desarrollan de manera simultánea para responder a las necesidades que van surgiendo con el avance de las lluvias.
En el marco de la emergencia, la participación de mujeres en cargos operativos del Ejército se evidencia en misiones humanitarias y de atención a desastres, donde la preparación técnica es parte del despliegue institucional.
Las precipitaciones continúan en distintas zonas del país y las unidades militares permanecen en operación, con personal distribuido en áreas afectadas y apoyo a las autoridades locales para la atención de la población damnificada.
Redacción Justicia
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