Con tal de no quedarse por fuera de los desfiles, los grupos tradicionales hacen múltiples maromas para cubrir costos. Por ello, Muebles Jamar decidió concentrarse en quienes sostienen el Carnaval desde los barrios, desde los talleres y desde los ensayos que empiezan meses antes de febrero
LEA TAMBIÉN
Cada agrupación recibió $2 millones, recursos destinados a cubrir gastos de vestuario, músicos, logística y transporte; todos esos rubros suelen quedar sobre los hombros de directores, familias y vecinos. Entre los beneficiados están:
- Farotas de Talaigua Nuevo
- Negritas Puloy de Montecristo
Rubén Jiménez, de Cipote Marimonda, resaltó la ayuda y lo que facilita este respaldo. Foto:Cortesía
Estas agrupaciones, de larga trayectoria, representan danzas y personajes que forman parte del ADN del Carnaval, muchas de ellas sostenidas por generaciones de hacedores que decoran, cosen, ensayan y construyen sus puestas en escena con recursos propios.
“El Carnaval es identidad”
La compañía, con más de 75 años de historia y certificada como Marca País, enmarca estos aportes dentro de una apuesta por resaltar el trabajo de quienes preservan la identidad cultural.
Gloria Torres, Chief Marketing Officer, explicó el objetivo en las entregas realizadas en las tiendas Trinitarias, Norte y Paseo Bolívar: “El Carnaval es un símbolo de la identidad barranquillera y colombiana. Apoyar a los hacedores es reconocer su trabajo y la importancia de preservar nuestras raíces.”
Cada agrupación recibió $2 millones, recursos destinados a cubrir gastos de sus operaciones. Foto:Cortesía
Torres insistió en que la compañía busca conectar con la ciudad desde un lugar más social que comercial: “Nuestro lema es ‘hacemos familias felices’, y esto también es parte de eso: apoyar a la gente que construye tradición.” Las tiendas se vistieron de rojo y recibieron comparseros, directores y personajes del Carnaval, creando un ambiente festivo que trascendió la entrega simbólica del aporte.
Los hacedores, historias de resistencia cultural
Rafael Altamar, director de Cumbiamba El Cañonazo, agradeció el apoyo y explicó que este tipo de aportes permiten sostener un proceso que no se limita a febrero, ya que los ensayos, la formación, costura, música y preparación toman gran parte del año.
La compañía insiste en que su compromiso no es solo comercial, sino también social. Foto:Jamar
Rubén Jiménez, de Cipote Marimonda, también resaltó la ayuda: “Participar en el Carnaval requiere un esfuerzo grande. Este respaldo facilita que estemos en la fiesta sin tener que sacrificar parte de la puesta en escena por falta de recursos.” Las entregas contaron con la presencia de la Reina del Carnaval de los Niños, Sharon Acosta, refuerzo simbólico del vínculo entre tradición, infancia y comunidad.
Aunque algunos pudieran pensar que el aporte es modesto frente al tamaño económico del Carnaval, pero para muchas agrupaciones eso representa la diferencia entre participar o no. Los costos de telas, maquillajes, estructuras, músicos y transporte son altos cada año y son pocas las comparsas que cuentan con patrocinios sostenidos.
LEA TAMBIÉN

Con esa entrega, Jamar cerró su aporte previo al Carnaval reforzando el mensaje de que la fiesta no existe sin los que la construyen desde los barrios. La compañía insiste en que su compromiso no es solo comercial, sino también social, y que iniciativas como esta buscan reconocer —y mantener visible— el trabajo de quienes hacen posible que Barranquilla viva su fiesta mayor cada año.
También te podría interesar:
El repentista que mantiene vivo el legado de los versos. Foto:
















Deja una respuesta