Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, dio su aprobación a una declaración de emergencia para el Distrito de Columbia este sábado 21 de febrero. La razón fue que la línea interceptora del alcantarillado colapsó y dejó caer al río Potomac, desde el 19 de enero, más de 240 millones de galones de aguas residuales sin tratar.
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La decisión presidencial habilita la intervención de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (Fema), que coordinará las labores de respuesta y otorgará asistencia federal para atender las consecuencias del derrame.
De acuerdo con el comunicado oficial emitido el 21 de febrero, la medida permite movilizar recursos y equipos necesarios para mitigar los impactos de la emergencia.
“La acción del Presidente autoriza a Fema a coordinar todos los esfuerzos de socorro en caso de desastre para aliviar las dificultades y el sufrimiento causados por la emergencia en la población local y brindar asistencia adecuada para salvar vidas, proteger la propiedad, la salud y la seguridad públicas y disminuir o evitar la amenaza de una catástrofe”, señaló la agencia en su declaración.
La empresa DC Water trabaja en la reparación del interceptor roto, que tomará varias semanas. Foto:AFP
La asistencia cubrirá el Distrito de Columbia y las áreas en las que la capital tiene responsabilidades en el estado de Maryland y en la Mancomunidad de Virginia. Según detalló Fema, el gobierno federal asumirá el 75 % de los costos relacionados con medidas de protección de emergencia clasificadas como “Categoría B” dentro del programa de Asistencia Pública.
Mark K. O’Hanlon fue designado Coordinador Federal para supervisar las operaciones de respuesta en la zona afectada. La agencia indicó que podrían aprobarse ayudas adicionales si nuevas evaluaciones de daños así lo justifican.
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Solicitudes locales tras emergencia ambiental
El 19 de enero se registró la ruptura de la tubería interceptora, lo que derivó en la descarga masiva de aguas residuales en el Potomac, río que bordea la capital estadounidense.
Las autoridades locales informaron que el vertido elevó los niveles de bacterias como E. coli, situación que motivó la declaración de emergencia por parte de la alcaldesa de Washington D.C., Muriel Bowser.
La administración distrital solicitó formalmente apoyo federal para enfrentar la contingencia y cubrir los costos asociados a las reparaciones y labores de mitigación.
Durante una rueda de prensa, la alcaldesa Lindsey Appiah afirmó que la prioridad es proteger a los residentes y utilizar todos los recursos disponibles, incluidos los federales y regionales.
La emergencia se debe al vertido de más de 240 millones de galones de aguas residuales al Potomac. Foto:AFP
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La empresa de servicios públicos DC Water, encargada de la red de alcantarillado, realizó reparaciones de emergencia tras la ruptura. Sin embargo, informó que la restauración total del interceptor podría tardar entre cuatro y seis semanas.
En paralelo, la Casa Blanca señaló que el presidente Trump manifestó preocupación por el impacto que la situación pueda tener en las celebraciones del America250 previstas para este verano en el área de Washington.
Cruce de declaraciones entre autoridades
En medio de la emergencia, se produjo un intercambio público de señalamientos entre el mandatario y el gobernador de Maryland, Wes Moore.
Trump atribuyó responsabilidades a autoridades locales, mientras que Moore rechazó las afirmaciones y sostuvo que la infraestructura afectada se encuentra en terrenos federales.
“Se trata de una tubería situada en terrenos federales. Maryland nada tiene que ver con esto”, declaró Moore a medios estadounidenses. Añadió que su estado ha colaborado en las labores de apoyo desde el inicio de la contingencia.
La secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, también se refirió a la decisión presidencial a través de redes sociales y afirmó que no se permitirá que los ciudadanos “sufran sin ayuda”.
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La Agencia de Protección Ambiental (EPA) describió lo ocurrido como una crisis ecológica de gran magnitud debido a los niveles de contaminación registrados tras el vertido.
Con la declaración de emergencia ya en vigor, Fema queda facultada para identificar, movilizar y proporcionar recursos federales destinados a contener los efectos del derrame, mientras continúan las labores de reparación y las evaluaciones técnicas sobre el alcance total del impacto ambiental y financiero.
*Con información de Agencia EFE.
Ángela María Páez Rodríguez
Redacción Últimas Noticias
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