Seis años después de iniciada la obra y tras cuatro años de la fecha en la que debía ser entregado, el Museo de Memoria de Colombia (MMC) aún es una estructura inconclusa en Bogotá, una mole de hormigón inacabada. Este jueves, el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) anunció oficialmente el reinicio de los trabajos de la Fase II de la obra, con una inversión proyectada de 37.749 millones de pesos –25.380 ya se firmaron–, para reactivar un proyecto que ya supera los 89.000 millones de costo total.
Fue pensado como un espacio donde reposaría la información necesaria para comprender el conflicto armado y como un lugar de reflexión dedicado a sus víctimas. Pero para muchos ciudadanos se ha convertido en uno de los edificios más cuestionados de la capital y en un elefante blanco cuya inauguración parece no tener fecha.
A través de un recorrido convocado por la directora del CNMH, María Gaitán, nieta del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán, EL TIEMPO visitó la estructura ubicada sobre la calle 26 con carrera 29, a un costado del Centro Administrativo Distrital (CAD). Allí se constató que no se alcanza el 50 por ciento de ejecución. El edificio, de casi 15.000 metros cuadrados, está compuesto por un sótano y seis pisos, y fue diseñado para albergar a 3.300 personas.
Una primera parte del Museo de la Memoria sería entregado en 2027. Foto:Mauricio Moreno / EL TIEMPO.
Desde el exterior destaca su estética gris de hormigón, coronada por puntas y sin ventanas visibles. A las 9:30 de la mañana de ayer apenas se observaban unos cinco trabajadores realizando un cerramiento con paneles en el primer piso. Ese espacio será la entrada al museo y tendrá un mural dedicado a 135.000 víctimas de desaparición. En el resto del lugar no se veían obreros. El primer piso, denominado Umbral, tendrá cinco plazoletas de espacio público y dos vestíbulos.
Dentro del edificio apenas entran algunos rayos de luz que iluminan la estructura gris. Al subir por las escaleras del centro, se ven barandas de acero sujetas con alambre y cintas amarillas de seguridad. Entre los pisos dos y cuatro estarán cinco salas de exposición, un auditorio y áreas administrativas. En los niveles quinto y sexto se proyectan terrazas y una cafetería. Y en el último piso sobresale una estructura metálica oxidada que debía soportar los ascensores y que sería reemplazada.
Tras una búsqueda en Secop, plataforma por la cual las entidades estatales publican su actividad contractual, este diario conoció que desde el 27 de agosto de 2025 el proceso para reactivar la construcción es adelantado por la Agencia Nacional Inmobiliaria Virgilio Barco Vargas, a través de la Fiduciaria Scotiabank Colpatria. El contrato de obra quedó en manos del Consorcio Memorial, integrado por Telval S. A. S., Constructora Ossa López S. A. S., y Bernardo Ancízar Ossa López. La interventoría la realizará el Consorcio Internacional ING, conformado por ING Ingeniería S. A. S. y Gavinco Ingenieros Consultores S. A. S.
Contrato por 25 mil millones para el Museo de la Memoria. Foto:Archivo particular.
Se prevé que las obras se ejecuten en un plazo de 14 meses, y el Consorcio Memorial está encargado de la apropiación y ajuste de diseños, e hizo intervenciones de adecuación en el sitio. La habilitación parcial del museo está proyectada para el primer semestre de 2027.
Hallazgos de la Contraloría
Entre tanto, la Contraloría, según reveló EL TIEMPO ayer, encontró seis hallazgos sobre esta construcción, de los cuales uno tiene presunta incidencia fiscal por detrimento patrimonial en 2.456 millones de pesos. Según el ente de control, la paralización o retraso en la finalización de la obra ha generado la necesidad de realizar contrataciones adicionales para proteger y mantener la estructura que ya fue construida. Además, labores para la evacuación de aguas lluvias. También se han realizado contratos para limpiar grafitis y para garantizar servicios de vigilancia y seguridad privada del predio.
Esto lo determinó durante una auditoría financiera realizada al Centro Nacional de Memoria Histórica, sobre la paralización del proyecto del Museo de la Memoria. La investigación tiene su origen en una revisión sobre la gestión de recursos de la vigencia 2024 de esa entidad. Los millonarios hallazgos, cabe aclarar, podrían ascender, ya que la obra siguió paralizada, y se siguieron destinando recursos para su cuidado y mantenimiento.
EL TIEMPO conoció el informe de auditoría financiera, de 102 páginas, el cual detalla los contratos de protección y salvaguarda de la estructura de concreto. Por ejemplo, el contrato de obra N. 13-043/2024 para la protección y salvaguarda de la edificación, con el fin de mitigar y frenar los daños por la exposición a las condiciones ambientales, ejecutado por el contratista Diarqco Constructores SAS, por 1.500 millones. Siete contratos para la evacuación de aguas lluvias firmados a favor del contratista Vicing SAS. Asimismo, los servicios de vigilancia privada fueron contratados con Serviconcel Svs.
Informe de la Contraloría. Foto:Archivo particular.
“Las actividades no habrían sido necesarias en caso de que dicha construcción estuviera finalizada, y no forman parte de la estructuración inicial del proyecto, ni fueron contempladas en el pliego de condiciones, en el anexo técnico, en el estudio de mercado, ni en la oferta presupuestal de toda la construcción”, se lee en el expediente.
Según lo informado por el CNMH en sus informes de supervisión, el avance físico del contrato era de 78,2 por ciento y el avance financiero, de 64,7 por ciento. A su vez, respondió que “el objeto de la observación se relaciona con la contratación de una serie de actividades y obras que (…) materializan el primigenio deber de custodia, cuidado y preservación del recurso público. Ante el incumplimiento de la firma contratada para el desarrollo del proceso constructivo del museo”. Y que no firmar esos contratos hubiese significado un desconocimiento de la conservación del patrimonio público.
Por su parte, la Agencia Nacional Inmobiliaria también señaló el “incumplimiento del contratista”. El responsable directo de este fracaso arquitectónico es la constructora Obrascón Huarte Laín (OHLA), una de las seis empresas más poderosas de España. Con el del museo sería su segundo fracaso en Colombia, pues también estuvo detrás de la construcción del Aeropuerto del Café.
Redacción Justicia y Unidad de Datos
Juan Diego Torres
Sebastián Cote
Sabrina Bastidas
















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