La inflación en Colombia se ubicó en febrero de 2026 en 5,29 por ciento, una cifra levemente por debajo de la de enero de 5,35 por ciento.
Pero los analistas coinciden en que el comportamiento de los precios sigue marcado por presiones persistentes en algunos componentes clave de la canasta de consumo.
Además aseguran que el ajuste del salario mínimo ya comenzó a trasladarse a los precios, particularmente en los servicios que dependen intensamente de la mano de obra.
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De acuerdo con los análisis el registro estuvo cerca de algunas estimaciones del mercado, pero el comportamiento de los componentes sugiere que el proceso de moderación de los precios continúa siendo gradual.
En la estructura de la inflación, más del 70 por ciento del aumento del índice de precios provino de servicios y de bienes regulados, dos categorías que siguen mostrando incrementos significativos dentro de la canasta de consumo de los hogares. «La dinámica responde, en buena medida, a los mecanismos de indexación de precios y al aumento del salario mínimo, factores que tienden a trasladarse con mayor rapidez a sectores intensivos en mano de obra», señala el análisis del equipo de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá.
De acuerdo con los economistas, la inflación subyacente continúa mostrando resistencia a bajar. La inflación básica, que excluye alimentos y algunos precios regulados, se mantiene alrededor de 5,4 por ciento, lo que indica que las presiones internas de precios siguen presentes en la economía.
De hecho, el comportamiento de los alimentos alcanzó 5,84 por ciento, impulsada por productos perecederos, cuya variación anual llegó a 8,49 por ciento, de acuerdo con BBVA, la inflación anual de este grupo estaría asociado, entre otros factores, a los efectos de la ola invernal sobre la producción agrícola.
En esa línea, Bancolombia señala que los servicios y precios regulados explicaron cerca de 79 puntos básicos del aumento mensual del índice, principalmente por efectos asociados a la indexación de precios, el nivel más alto desde comienzos de 2024, mientras que la variación mensual alcanzó 1,62 por ciento.
El informe ‘Breakfast with Bancolombia’, elaborado por su área de investigación económica, indica que la reducción de la inflación anual no elimina las preocupaciones sobre presiones persistentes en los precios. El banco advierte que la inflación básica que excluye alimentos y regulados alcanzó su nivel más alto desde septiembre de 2024, lo que sugiere que las presiones subyacentes continúan presentes.
Servicios sin arriendo reflejan el traslado del aumento del salario mínimo
Uno de los elementos más destacados en los análisis es el comportamiento de los servicios diferentes a arriendo, que muestran un aumento significativo dentro de la canasta de consumo.
De acuerdo con el informe de Banco de Bogotá, este componente registró una inflación anual de 7,9 por ciento, el nivel más alto desde comienzos de 2024, mientras que la variación mensual alcanzó 1,62 por ciento.
Los economistas señalan que este comportamiento responde al impacto que tiene el aumento del salario mínimo sobre sectores que dependen intensamente de la mano de obra. Cuando los costos laborales suben, actividades como restaurantes, hoteles o servicios personales tienden a ajustar sus tarifas.
En el caso de restaurantes y hoteles, la inflación anual se ubicó cerca de 9,6 por ciento, uno de los niveles más altos entre las divisiones del índice de precios.
El informe también señala que los servicios sin arriendo explicaron alrededor del 35 por ciento de la inflación mensual, a pesar de que su peso dentro de la canasta de consumo es inferior al 24 por ciento.
Por el contrario, el rubro de arrendamientos mostró una moderación relativa. Este componente registró una variación mensual de 0,51 por ciento, lo que llevó su inflación anual a 4,93 por ciento, inferior a la observada en enero cuando fue de 5,13 por ciento.
La evolución de los servicios resulta clave dentro de la inflación, ya que estos representan cerca de la mitad de la canasta de consumo de los hogares colombianos.
¿Qué pasa con los regulados?
Los precios regulados continúan teniendo un papel relevante dentro de la dinámica inflacionaria. Este grupo incluye tarifas que dependen de decisiones administrativas o de fórmulas regulatorias, como el transporte público, los servicios públicos y algunos combustibles.
Durante febrero, los regulados registraron una variación mensual de 1,44 por ciento, impulsada principalmente por ajustes en el transporte público y en los costos de la educación.
En el caso del transporte urbano presentó incrementos cercanos al 3,9por ciento, mientras que la educación primaria y secundaria registraron aumentos cercanos al 6 por ciento algo que los analistas señalan suele darse al inicio del calendario académico.
Para el Banco de Bogotá, algunos factores contribuyeron a moderar parcialmente las presiones de precios. Entre ellos se encuentra la reducción en el precio de la gasolina y de la energía durante el mes.
Aun así, los analistas señalan que el comportamiento de la inflación básica continúa reflejando presiones latentes. «Esta medida, que excluye componentes volátiles del índice, se mantiene alrededor de 5,4 por ciento anual, lo que sugiere que la reducción de la inflación total sigue siendo gradual», destacaron desde el Banco de Bogotá.
Expectativas de inflación y política monetaria
En cuanto a las perspectivas inflacionarias, Itaú señaló que la inflación de febrero estuvo en línea con sus estimaciones. El banco proyecta que la inflación mensual de marzo podría ubicarse entre 0,65 y 0,75 por ciento, lo que llevaría la variación anual del índice de precios a alrededor de 5,5 por ciento.
El banco también señaló que el plan del Gobierno para reducir el precio del combustible podría contribuir a moderar la inflación en marzo. Sin embargo, advierte que mantener este tipo de ajustes en los meses siguientes podría resultar complejo si los precios internacionales del petróleo continúan bajo presión.
En su escenario base, Itaú proyecta que la inflación podría cerrar 2026 en torno a 6,7 por ciento, una cifra superior a la estimación del equipo técnico del Banco de la República y a la mediana de las encuestas de analistas, que ubican el indicador cerca de 6,3 por ciento.
El banco anticipa que el Banco de la República continuará el ciclo de aumento de tasas, con un incremento de 75 puntos básicos en marzo.
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