La Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) advirtió que los recientes aranceles a insumos como hierro, acero y productos cerámicos generarán una presión directa al alza en los precios de la vivienda.
El hierro y el acero, que representan cerca del 16,3 por ciento de los costos directos de construcción, enfrentarán incrementos hasta del 35 por ciento. Esto elevaría los costos en alrededor de 3,9 por ciento y presionaría al alza el precio final de la vivienda en aproximadamente 2,2 por ciento.
Este impacto se suma al efecto adicional de los aranceles sobre productos cerámicos, lo que afecta el acceso de los hogares a la vivienda y profundiza la desaceleración del sector constructor.
“¿Cómo espera el Gobierno que bajen los precios de la vivienda si al mismo tiempo encarece su producción?”, cuestionó el presidente de Camacol, Guillermo Herrera.
LEA TAMBIÉN
Foto:iStock
Además, destacó que el sector completa 33 meses consecutivos de caída en las iniciaciones de vivienda y ha llegado a niveles de actividad comparables a los de 2012.
Bajo este escenario, el sector ha perdido más de 136.000 empleos y enfrenta incrementos acumulados de entre el 16 por ciento y el 20 por ciento en sus costos de construcción, derivados de factores como el aumento del salario mínimo y decisiones arancelarias previas.
Contrario a lo planteado por el Gobierno, Camacol aseguró que estas decisiones sí tienen efectos sobre el mercado de vivienda porque el encarecimiento de insumos se traduce inevitablemente en mayores precios para los hogares o en una reducción de la oferta formal.
Adicionalmente, esta presión sobre los precios se produce en un entorno macroeconómico en el que la inflación en vivienda ya muestra señales de aumento, particularmente en arriendos, debido a la menor producción de vivienda formal.
LEA TAMBIÉN

Foto:Archivo EL TIEMPO
Camacol también cuestiona que los nuevos aranceles del Gobierno buscan proteger cerca de 50.000 empleos en la industria siderúrgica, desconociendo que la actividad edificadora ocupa a más de un millón de trabajadores de manera directa.
“Seguir encareciendo la producción de vivienda pone en riesgo la recuperación del empleo en uno de los sectores más afectados en la economía, y que genera trabajo masivo y encadenamientos en todo el país”, alertó el gremio.
Para Camacol, esta decisión evidencia una falta de coherencia en la política económica. En su opinión, las medidas arancelarias no pueden analizarse de manera aislada, sino en su relación con la política monetaria, la política de vivienda y los objetivos de control de inflación.
En este caso, se fijan unos aranceles que presionan al alza los precios en un momento en el que el país requiere estabilidad y reducción en los costos de acceso a vivienda.
LEA TAMBIÉN

Foto:Fincaraíz
¿Una medida sin sustento técnico suficiente?
Camacol reiteró que no existe evidencia de prácticas irregulares en los precios del acero importado que justifiquen este tipo de intervención.
Según el gremio, las dinámicas responden a condiciones internacionales de oferta y demanda, y no a distorsiones que afecten de manera comprobada a la industria nacional, como ya lo había señalado la Comunidad Andina en un caso similar.
Igualmente, Camacol advierte que, aunque la medida se presenta como focalizada, sus efectos se transmiten a toda la cadena productiva de la construcción, impactando directamente a los hogares y a sectores clave de la economía.
LEA TAMBIÉN

Foto:Contex
Por eso, el gremio hizo un llamado al Gobierno Nacional para revisar integralmente esta decisión y su consistencia con los objetivos de política de vivienda, reactivación económica y generación de empleo.
Entre tanto, Camacol evalúa acciones jurídicas y reitera la necesidad de decisiones coordinadas que “no trasladen mayores presiones a los precios de la vivienda ni al empleo.
“En un contexto en el que la formación de hogares supera la capacidad de producción de vivienda formal, el país requiere más oferta, más inversión y más empleo, no decisiones que encarezcan su desarrollo”, dijo.
















Deja una respuesta