Lo que debía ser el cierre de una semana de actualización científica en la capital de Bolívar, terminó en una tragedia que enluta a la medicina colombiana.
La Doctora Julie Nataly Bohórquez Romero, una de las gineco-obstetras más queridas y respetadas del departamento de Caquetá, perdió la vida el pasado domingo 15 de marzo en aguas de Barú, tras ser impactada por una embarcación en el sector de Agua Azul.
La especialista, con más de 15 años de trayectoria, se encontraba en la ciudad tras asistir a un congreso del sector salud.
Antes de regresar a su labor en Florencia, decidió dedicar un día de descanso al mar caribeño, sin imaginar que un siniestro náutico segaría su vida en plena zona turística.
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El Siniestro: Bajo la lupa de la Dimar
Cartagena: Playa Blanca en la isla de Barú Foto:John Montaño/ EL TIEMPO
Los hechos ocurrieron en el sector de Agua Azul, un punto de alta afluencia de bañistas y lanchas recreativas.
Según los informes preliminares, la médica se encontraba en el agua cuando fue alcanzada por una motonave. A pesar de la rápida reacción y su traslado a un centro asistencial en Cartagena, la gravedad de los traumatismos resultó fatal.
La Dirección General Marítima (Dimar) emitió un pronunciamiento oficial confirmando la apertura de una investigación formal:
Según la entidad, se activación los protocolos en la Estación de Control de Tráfico y Vigilancia Marítima que coordinó con Guardacostas tras el reporte de la emergencia.
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La orden que había hecho el Tribunal Administrativo de Bolívar
Playa Blanca en Cartagena Foto:John Montaño/ EL TIEMPO
La investigación está en curso y se busca determinar si hubo impericia por parte del operario de la lancha, exceso de velocidad o violación de las zonas delimitadas para bañistas.
La autoridad marítima reiteró la urgencia de cumplir las normas náuticas para evitar que las jornadas recreativas terminen en luto.
En octubre del 2025, El Tribunal Administrativo de Bolívar había elevado una medida cautelar de urgencia que obliga a la Alcaldía de Cartagena y a la Dirección General Marítima (DIMAR) a señalizar y demarcar la totalidad de los balnearios turísticos en un plazo máximo de 60 días.
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La decisión judicial respondía al elevado historial de tragedias que evidencian el ‘riesgo grave e inminente’ al que están expuestos turistas y locales por la falta de control en las zonas de zarpe y arribo de embarcaciones: especialmente las motonaves o Jetsky.
Pese a que las autoridades instauraron dicha señalización en los balnearios de Cholón y Playa Blanca, los accidentes se siguen presentando debido a la irresponsabilidad , ‘guerra del centavo’ de los operadores turísticos de lanchas y motonaves por conseguir turistas para sus paseos.
Los magistrados citaron entonces la problemática de las “múltiples colisiones y accidentes” generados por la convergencia de vehículos acuáticos y bañistas.
La medida cautelar fue la respuesta a una acción popular elevada de la Fundación Leypoar, que clamaba por una intervención inmediata en todas las playas frecuentadas por turistas, incluyendo zonas críticas como Bocagrande, Castillogrande, El Laguito, La Boquilla, Marbella, Manzanillo del Mar, Playa Blanca, Cholón y las de Tierra Bomba.
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Los dos casos más dolorosos
que recuerda la ciudad son:
Juan David Cervantes (Junio de 2024): El joven de 28 años falleció trágicamente en Cholón, la popular zona insular, al ser alcanzado por las hélices de una embarcación en movimiento después de lanzarse de ella, demostrando la alta peligrosidad del tránsito náutico no regulado.
Valentina González Medina (Noviembre de 2019): La joven barranquillera de 21 años fue impactada por un yate en las mismas playas y succionada por las hélices, un accidente que se convirtió en símbolo de la anarquía marítima que impera en la zona.
El Tribunal había exigido que «la demarcación sea comprensible: utilizando boyas, boyarines, trenes de fondeo y señales verticales con textos y símbolos universales que resistan el ambiente salino».
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Un vacío irreparable en el sur del país
La muerte de la doctora Julie Nataly Bohórquez en aguas de Cartagena se suma a un triste historial. Foto:Archivo particular
Para el departamento de Caquetá, la muerte de la doctora Bohórquez no es solo una cifra en las estadísticas de accidentes marítimos; es una pérdida estructural para su sistema de salud.
En el Hospital Departamental María Inmaculada Bohórquez era pieza clave en la atención de partos y controles prenatales.
En la Clínica Mediláser también dejó huella por su rigor profesional y sensibilidad humana.
Formada en la Universidad del Rosario, dedicó gran parte de su carrera al cuidado de la salud reproductiva en zonas donde el acceso a especialistas es vital.
«La Dra. Julie Nataly dedicó su vida profesional al cuidado de la salud de las mujeres, acompañando con conocimiento y sensibilidad procesos fundamentales de la atención ginecológica», expresó la Escuela de Medicina de la Universidad del Rosario en un sentido comunicado.
Un sistema que clama justicia y seguridad
Mientras el cuerpo de la especialista es trasladado a su tierra para las honras fúnebres, en Cartagena resurge el debate sobre el control de las embarcaciones en zonas de recreo. La comunidad médica de Florencia, sus pacientes y sus familiares exigen celeridad en las investigaciones para esclarecer las responsabilidades de este accidente que silenció la voz de una mujer que, irónicamente, dedicó su existencia a dar vida.
A nuestras audiencias les recordamos que en las playas de Cartagena, por ley, debe haber señalización con un alto estándar de seguridad para lograr una clara diferenciación entre:
Zonas exclusivas de bañistas: Donde la recreación acuática es segura y prioritaria.
Zonas de tránsito y operación: Áreas designadas para el zarpe y arribo seguro de lanchas, motos acuáticas (jetskis) y cualquier otro artefacto naval.
Además, te invitamos
a ver nuestro documental:
Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
CARTAGENA
















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