Carlos Vives recuerda con especial cariño la gira de ‘La tierra del olvido’, lo que significó para su carrera, los conciertos que se cancelaron por algún aguacero interminable o por la utilería que jamás llegó; la inexperiencia que marcó ese periplo, pero también el amor con el que se organizó.
“La vida nos cambió. De repente estábamos cantando en estadios, ¿no? En mi país, por todas partes. Eso nos cambió la vida, y yo no aspiraba a más. Es decir, para mí eso había sido de lo más grande”, recuerda, con nostalgia.
Han pasado 30 años, y ahora el artista samario conversa con EL TIEMPO acerca de su Tour al Sol, la gira de conciertos más ambiciosa de su carrera, que arranca en Toronto y Montreal (Canadá) el próximo 16 de abril, pasará luego por varias ciudades de Estados Unidos (Nueva York, Nueva Orléans, Boston, Chicago, Los Ángeles, Seattle, Miami, Orlando y San Juan de Puerto Rico), y finalmente aterrizará en Colombia –donde no tenía un tour similar desde el 2018– entre septiembre y noviembre.
“Esto es muy emocionante, no solo para los fanáticos, sino para la música, porque es un regreso a cantar en escenarios en vivo (…) siempre hemos tenido la intención de hacer un gran tour por Colombia, pero salía algo en España o en otras partes, y no se me daba”, cuenta.
El cantante colombiano Carlos Vives. Foto:SERGIO RODRIGUEZ
‘Tour al Sol’ tendrá fechas en Bogotá, Ibagué, Bucaramanga, Medellín, Pereira y Cali. Y hay más por anunciarse. “Ese primer tour –el de La tierra del olvido– se hizo bien, pero no sabíamos muchas cosas. Entonces poder traer este, poder mostrar todo lo que tenemos hoy, porque la tecnología nos permite contar mejor nuestras historias, tocar, impactar en el corazón, con la colombianidad, con lo nuestro, pero visto de una manera que no la habíamos visto. Qué maravilla. Es algo que nos va a ayudar a conectarnos”, adelanta.
Además de su regreso a los escenarios, Vives tiene música nueva. En febrero pasado presentó Te dedico, un vallenato hecho ‘a la antigua’, que es el primer lanzamiento de su próximo álbum, que aunque no tiene fecha de salida al público, sí cuenta ya con un nombre muy llamativo: El último disco.
“Creo que ya no se graban discos así, es un estilo que está desapareciendo –asegura–. Grabar los discos como grabamos este, escoger los temas y las canciones como se grababan antes, llamar el lado A, a un número de canciones, y lado B a otro número de canciones con algún significado, no se hace ahora. Por eso le puse ese nombre”.
Carlos Vives conversó extensamente sobre la gira y su próximo proyecto musical, lo que significa este primer gran tour sin Egidio Cuadrado en el escenario (su legendario acordeonero murió por una neumonía, en 2024) y las motivaciones que acumuló y plasmó en las canciones de su siguiente trabajo musical.
El cantante colombiano Carlos Vives. Foto:JUAN MOORE
Esta será la primera gira sin Egidio Cuadrado…
¡Ay, mi compadre! Tenemos una parte donde lo recordamos y hay unas cosas que la inteligencia artificial, tengo que decirlo, me ha ayudado a crear para tenerlo ahí en el escenario. Porque el espíritu de él sigue estando ahí. Tú sabes que yo tengo estudiantes, tengo dos de acordeón; uno se llama Emiliano y es rey vallenato infantil de nuestra escuela. Tienes que verlo tocar, toca cosas del pop y de todo, pero su escuela es la de Egidio Cuadrado. Entonces es un niño de 15 años que toca como Egidio. Hay legado del compadre y gracias a la tecnología y la creatividad podemos tener vivo ese legado.
Hablemos de ‘Te dedico’, el primer lanzamiento de su próximo álbum, que tiene ese romanticismo, algo cada vez es más difícil de encontrar en la música actual.
Ese me parece el gran logro de esa canción. Es que imagínate, nos criaron ese abuelo y esos papás con ese amor, con ese romanticismo por el bolero, las baladas, por tantas canciones con la mujer como la obra más sublime de la creación. Entonces uno viene de esa escuela, y en estos tiempos uno ve que se han perdido muchas de esas cosas, muchos de esos valores. Y yo creo que hay cosas que no pasan de moda, que podrán venir vainas e intentar cambiarte, pero el amor es algo que no pasa de moda.
¿Qué nos puede adelantar de los sonidos del disco?
Te dedico (escrita por Carlos Vives, Andrés Torres, Mauricio Rengifo y Andrés Leal) la escogimos porque realmente resume un poquito el álbum en su mensaje, en los valores, en lo que quiere decir, es un disco dedicable. Pero vas a encontrar, y son también las razones por las que se llama El último disco, una selección de temáticas, de historias que quería contar, vas a encontrar una diversidad de cosas. Por supuesto, una columna vertebral de canciones románticas en diferentes ambientes, pero que viene de esa escuela muy nuestra, de ese pop muy tropical. Todo viene con la creatividad, también de la nostalgia del vinilo, de los cassettes, de jugar un poquito con esa estética.
¿O sea, que El último disco no es algo apocalíptico ni una despedida, sino una mirada al pasado?
Yo no creo que vaya a dejar de hacer música. Hoy se hace música de muchas maneras, hoy trabajo para muchas cosas, hoy se graba mucho con otros artistas. Todo el tiempo me invitan a cantar. Pero quería armar un álbum de 18 canciones con temas pendientes, cosas que como artista he querido decir siempre, cosas de mi vida que están muy adentro de mi corazón, cosas que pienso de mi país y de las cosas que nos pasan como colombianos. La rebeldía de seguir siendo romántico en una era donde parece que estuviera pasado de moda, ser romántico, valorar las cosas que valoro, hablar de la mujer de la manera como hablamos y hemos hablado siempre de la mujer y de nuestra tierra.
Hay una canción que se llama El último disco y que te va a fascinar porque es un vallenato, pero de verdad que lo ponemos y se nos paran los pelos; es un corazón partido, es una historia de amor. Pero, al final, escoger ese título como el de todo el álbum puso a todo el mundo ‘muy mosca’. ‘Pero, ¿ cómo que vas a hacer un último disco?’, me decía la gente. Yo les digo, no sé si será el último, pero discos así ya no se hacen, son cosas que están desapareciendo.
Un álbum es como la fotografía de un momento específico en la vida de un artista…
Así es. El último disco, fíjate, suena a nombre de película. Hubo muchos factores que me pusieron a pensar en que era una buena escogencia. Podríamos hasta abrir unas tiendas de discos que se llamen así (se ríe). La cosa es ese sentimiento de hacer algo por última vez, algo que ya no se hace. Aquí estás dejando un sello súper importante, un punto muy crucial de tu carrera.
¿Qué representa este trabajo desde lo musical ?
Estoy muy feliz con el álbum, con el sonido, con todo lo que hemos logrado y vamos a hacer los acetatos, voy a hacer cassettes, voy a jugarle a la nostalgia, un poquito también, con esa tecnología que se ha ido perdiendo. Pero vas a encontrar muchas locuras, porque que además hay una cosa que es importante. Yo decía en mi vida, en mi carrera, empecé haciendo vallenato porque era algo mío, soy costeño. Pero después doy un paso adelante, porque soy de Colombia entera, de sus sonidos. Y eso me empezó a llevar a otras partes, y me mostró que mi hermana es Venezuela y mi primo es Ecuador y hay otro primo que se llama Perú y otro que se llama Bolivia y uno que se llama Argentina, pero también fui a Centroamérica y México, que es mi hermano, y que España es mi madre patria. Todos hablamos español y la música llegó para mostrarme la familia completa, ¿me entiendes? Para mostrármelos a todos, para decirme cosas que dejaron de decirme, que somos españoles, que somos indígenas, que somos afros, que somos sirio-libaneses, pero aún más, que nos mezclamos todos y que somos el resultado de todo eso. Entonces, El último disco muestra el cuadro completo de la familia; habíamos tenido pedacitos de esa familia, pero ahora sí tenemos nuestro álbum familiar. Tristemente, a eso ha jugado la política y la historia, a dividirnos y apartarnos, a fragmentarnos, pero la música no, la música te muestra la foto entera, incluso con primos que no hablan español, que hablan inglés o hablan patuá o hablan creol, o primos que hablan portugués, que hablan gallego y el otro que habla catalán. La música se encargó de mostrarme la familia y este álbum es la oportunidad, sé que no es la última, pero es la oportunidad para mostrar la foto completa de esa familia.
Es decir, ¿el álbum podría definirse como una filigrana musical?
Sí. Vas a encontrar cosas que nos conectan con México, vas a encontrar cosas que nos conectan con España, vas a encontrar artistas y duetos que nos conectan con nuestras Antillas Mayores, nuestra Cuba, Puerto Rico, nuestra región Andina, nuestra relación con lo afro. Vas a encontrar el disco como siempre lo hemos querido hacer, como hicimos La tierra del olvido hace 30 años, en el que empezamos a mostrar la familiaridad de la colombianidad. Hoy nuestra patria es más grande. Pero eso no nos lo dice la política; la política trata todavía de mantenernos apartados, divididos. La música me contó y me mostró la foto completa de la familia. Este será mi discurso de aquí a que me muera, eso ya no tiene reversa.
SOFÍA GÓMEZ G- REDACCIÓN CULTURA
















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