“Estamos evitando que se generen riesgos para la operación aérea”, advirtió el gerente del Establecimiento de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Edumas), Carlos Pertuz, tras una nueva inspección en inmediaciones del aeropuerto Ernesto Cortissoz, localizado en el municipio de Soledad, en el área metropolitana de Barranquilla.
La reacción del funcionario se genera en medio de las alertas por la seguridad aérea en zonas aledañas al terminal aéreo, donde fueron detectadas nuevas actividades irregulares de ocupación de terrenos.
Durante una inspección realizada en el barrio Ciudad Cortissoz, en la cabecera norte del terminal aéreo, Edumas, en coordinación con la Secretaría de Gobierno de la Alcaldía de Soldad y la Policía, se evidenció procesos de parcelación de lotes en áreas restringidas, lo que representa un riesgo potencial para las maniobras de despegue y aterrizaje.
Pertuz explicó que estos controles hacen parte de un plan permanente de vigilancia urbana. Indicó que ya en febrero se había advertido sobre actividades de intervención del suelo, como descapote, y que la reincidencia obliga a reforzar las acciones institucionales.
Ocupaciones ilegales y riesgo para operaciones aéreas
Las autoridades advirtieron que la ocupación irregular de terrenos cercanos al aeropuerto no solo vulnera la normatividad urbanística, sino que puede interferir con la seguridad aérea, al generar obstáculos físicos o alterar las condiciones del entorno.
Intensifican operativos en zonas cercanas al aeropuerto para evitar riesgos. Foto:Alcaldía
Desde la Secretaría de Gobierno se reiteró que no se permitirán construcciones en zonas que comprometan la operación del aeropuerto. El secretario Carlos Valencia Muñoz señaló que estos operativos buscan prevenir invasiones y proteger el espacio público frente a ocupaciones indebidas.
Este nuevo hallazgo se suma a otras problemáticas que vienen afectando el entorno del aeropuerto, como la presencia de basureros a cielo abierto, identificados en al menos 23 puntos críticos cercanos a la terminal aérea.
Estos focos de residuos han sido señalados como uno de los principales factores de riesgo, al atraer aves carroñeras que pueden provocar colisiones con aeronaves. De hecho, recientemente un avión con más de 140 pasajeros tuvo que regresar al aeropuerto tras un presunto impacto con un ave, lo que llevó a activar un plan de contingencia.
Intervención institucional y acciones de control
Frente a este panorama, las autoridades han desplegado jornadas de limpieza, control y sensibilización comunitaria. Según el Edumas, se han retirado más de 220 toneladas de basura en las zonas intervenidas, logrando la erradicación de más de 12 puntos críticos, aunque persisten focos reincidentes .
Aeropuerto Ernesto Cortissoz de Barranquilla, ubicado en Soledad, Atlántico. Foto:Vanexa Romero/El Tiempo
Las acciones también incluyen seguimiento a propietarios de predios, campañas pedagógicas y monitoreo constante para evitar nuevas ocupaciones o acumulación de residuos.
La problemática no es reciente. En 2024, el Tribunal Administrativo del Atlántico ordenó el cierre definitivo de botaderos a cielo abierto en cercanías del aeropuerto, acogiendo una solicitud de la Procuraduría, con el fin de proteger la seguridad aérea y la salud pública.
Pese a estas medidas, las autoridades reconocen que el control territorial sigue siendo un desafío, debido a la presión urbanística y las prácticas inadecuadas de disposición de residuos.
Los operativos continuarán en esta zona estratégica, mientras las autoridades hacen un llamado a la ciudadanía para denunciar ocupaciones ilegales y contribuir al cuidado del entorno, clave para garantizar la seguridad de las operaciones aéreas en el principal aeropuerto del Atlántico.















Deja una respuesta