Bogotá comenzó a construir, paso a paso, una política pública que hoy la ubica en el radar internacional en materia de protección y bienestar animal. Con corte a abril de 2026, la capital no solo ha fortalecido la atención de animales en condición de calle, sino que también ha consolidado una estrategia integral que combina servicios veterinarios, control poblacional y pedagogía ciudadana.
Ese avance le ha permitido asumir la presidencia de la Red Doméstica, una plataforma global de cooperación enfocada en los desafíos del bienestar de los animales domésticos. El reconocimiento se sustenta en resultados concretos que, según el balance institucional, evidencian una aceleración en las metas trazadas por el Distrito.
De acuerdo con cifras del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA), entre 2024 y 2025 se brindó atención a 30.054 animales, lo que representa el 43 por ciento del objetivo fijado en el Plan Distrital de Desarrollo. Este resultado responde a la articulación de brigadas médicas, servicios de urgencias veterinarias y programas de adopción.
Samantha, canina de 14 años, permanece bajo atención integral del IDPYBA. Foto:
Uno de los ejes más visibles ha sido el control de la natalidad para prevenir el abandono. Mientras en 2024 se realizaron 28.097 esterilizaciones, en 2025 la cifra ascendió a 47.818. En lo corrido de la actual administración, ya se alcanzan 66.540 procedimientos gratuitos, lo que marca un crecimiento sostenido en esta estrategia.
Detrás de estos resultados hay también un componente financiero. El IDPYBA reportó una ejecución presupuestal del 99,4 por ciento, equivalente a 48.270,7 millones de pesos invertidos en atención veterinaria, rescate de fauna, brigadas en territorio, adecuación de infraestructura y acciones de cambio cultural.
La Alcaldía de Bogotá y el IDPYBA ofrecen esterilizaciones gratuitas para perros y gatos. Foto:IDPYBA
Más allá de la capacidad institucional, el Distrito ha apostado por involucrar a la ciudadanía en la protección animal. A través de procesos pedagógicos en barrios, colegios y universidades, 23.591 personas han participado en iniciativas relacionadas con el cuidado y la tenencia responsable. Programas como los esquemas de copropiedad y el fortalecimiento del voluntariado han contribuido a mejorar la convivencia entre habitantes y animales en espacios urbanos.
Para 2026, la hoja de ruta plantea nuevos retos, entre ellos ampliar la cobertura de atención frente al aumento de reportes ciudadanos, fortalecer la infraestructura para el cuidado de la fauna y avanzar en modelos de adopción comunitaria para perros en condición de calle.
Este panorama refleja un cambio de enfoque en la ciudad, donde la protección animal dejó de ser un asunto marginal para convertirse en parte de la cultura cívica. El liderazgo en escenarios internacionales sugiere que Bogotá no solo está consolidando su modelo, sino que también comienza a proyectarlo como referencia para otras ciudades.
CAROL MALAVER
SUBEDITORA BOGOTÁ
Escríbanos a carmal@eltiempo.com
















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