Desde el Royal Opera House de Londres, uno de los escenarios más prestigiosos de las artes escénicas a nivel mundial, el colombiano Fernando Montaño –primer artista del país en alcanzar un cargo de alto nivel en esta institución– atraviesa un momento de expansión creativa que va más allá de la danza.
Reconocido por su trayectoria como bailarín y su incursión en la escritura, el artista presentará el próximo 18 de abril HiKing, una escultura en homenaje al rey Carlos III con la que consolida su incursión en las artes plásticas.
En entrevista con EL TIEMPO, Montaño habla del proceso creativo detrás de la obra, de la inspiración que encontró en su historia personal y de la manera en que logró transformar su lenguaje artístico sin perder la esencia que lo ha llevado a los escenarios más importantes del mundo.
¿Cómo nace la idea de esta escultura y qué historia personal hay detrás?
Estoy súper emocionado porque voy a hacer la revelación de la escultura Hiking, que es de su majestad el rey Carlos III. Es una larga historia que se remonta a seis meses después de haber llegado por primera vez al Reino Unido. Estamos hablando de hace 20 años, cuando llegué aquí a la Royal Opera House. En aquel momento, el entonces príncipe invitó a toda la compañía a su casa de campo. Yo estaba mortificado porque no hablaba inglés, no tenía la ropa adecuada, no tenía una chaqueta acorde… en fin, organicé lo que pude con lo que tenía y, por supuesto, rogaba que no me hablara porque iba a ser un momento muy embarazoso, ya que no iba a poder comunicarme. Recuerdo verlo mostrándonos todos esos jardines de diferentes estilos. Aunque yo no entendía nada, sí veía su emoción y su pasión al hablar.
¿Cómo transformó esa experiencia en una obra artística?
A raíz de eso, 20 años después, ahora que me estoy expresando no solo con la danza, sino también con la pintura y la escultura, recibí una invitación el año pasado para bailar en Escocia, en Taymouth Castle. Esa invitación me inspiró tanto que dije: “Bueno, esta vez quiero ir más allá, no solo con la danza, sino expresar mi lado artístico de otra forma”. Y así empecé a crear esta escultura.
¿De dónde viene el nombre?
La escultura de Fernando Montaño se llama Hiking Foto:Archivo personal
En inglés tiene mucho sentido llamarla Hiking porque, si lo traducimos, es como caminata, pero también tiene un doble sentido: “Hi” de saludo y “King” de rey, es decir, Hi King, algo que uno nunca diría de esa manera a un rey.
La escultura también evoca a la naturaleza, ¿cómo es eso?
A partir de esa idea, incorporé elementos como la mariposa. Colombia es el país con mayor número de especies florales: la orquídea nacional, la catleya, y también la flor que más le gustaba a mi mamá, el ave del paraíso. Por supuesto, incluí la flor nacional de Escocia, el thistle, que ahora pronuncio mejor, pero al principio me costó mucho.
También está Su Majestad caminando con su traje escocés, su kilt, en una actitud contemplativa. Pienso que hoy vivimos una vida muy acelerada; en un año pareciera que se vivieran dos o tres generaciones. Entonces quise transmitir ese mensaje de contemplar, de tomarse el tiempo para observar lo que nos rodea, que es tan bello y perfecto en la naturaleza. El mensaje es cómo lograr ese balance entre nosotros mismos y el medioambiente.
¿El rey ya vio la obra?
Sí, la vio. Incluso, me envió una carta expresando su sentir, además de darme su consentimiento, lo cual es un gran honor.
¿Por qué incursionar en las artes plásticas tras su increíble paso por el ballet?
Yo quería mostrar esa visión del rey, no como es ahora, mucho más maduro, sino como era hace 20 años, en sus cincuenta. Todo ha sido un proceso para mí también; algunas personas me dicen que soy como un camaleón, que voy cambiando y transformándome. Y sí, como artista siento la necesidad de expresarme en diferentes formas. A veces incluso me siento incomprendido, porque cuando me preguntan qué soy, digo que soy artista, pero un artista que baila, pinta, esculpe y diseña.
¿Por qué eligió al rey Carlos?
El ballet se formalizó durante el reinado de Luis XIV, de ahí la relación. Claro, visto de esa forma, es un arte muy lejano para quienes nacimos en Buenaventura, pero esa es la belleza del ballet: no discrimina. El talento se encuentra en cualquier rincón del mundo, y creo que esa es una de las mayores herramientas que el arte puede ofrecer. Con los años, he seguido desarrollándome; ahora tengo un tutor y hago cursos para mejorar la técnica sin perder mi esencia natural.
¿Cómo fue el proceso creativo?
Busqué muchas fotografías del rey en diferentes ángulos, con su kilt, para darle el movimiento y la emoción que quería mostrar. En el arte, todo es relativo. Algunas personas dirán que el rey no es tan joven hoy, pero esa era la visión que yo quería mostrar. La escultura me tomó dos meses, pero en ese tiempo se rompió dos veces, colapsó. La primera vez intenté repararla, pero a mitad del proceso decidí empezar desde cero.
¿Qué tiene planeado para el día de la revelación de la escultura?
Ha pasado casi un año desde que la terminé. En este tiempo, he trabajado en otras obras, como la del Rey Sol, que estamos intentando llevar a Versalles. La revelación será en la galería Shepero, en Mayfair. Para mí, es muy especial porque, cuando fui, vi que tienen una gran colección de libros antiguos. Los libros tienen historia, enseñanza. Ver mi escultura allí, junto a grandes artistas como Andy Warhol, es un sueño. Ha sido un año de preparación. La gente me conoce como bailarín, pero no como pintor o escultor. Este proceso me ha permitido aprender cómo funciona el mundo del arte y seguir evolucionando.
¿Habrá invitados especiales?
En este evento también estarán algunas personalidades, como el director David Yates, de Fantastic Beasts y Harry Potter. Habrá muchas personas que, de alguna manera, han ido viendo mi evolución como artista, así como otras muy cercanas que se han vuelto como familia. En la presentación de la obra también participarán organizaciones como el King’s Trust International. El evento contará además con un componente colombiano en su oferta gastronómica, con el apoyo de Café Jaramillo, Todo Arepas y Empanadas UK, y Juan Choconat UK.
¿Sigue bailando?
Claro. El ballet es mi esencia. Es lo que me ha llevado a todos estos espacios. Es mi día a día, lo que mantiene mi cuerpo, lo que me inspira, incluso para esculpir. Bailaré hasta que el cuerpo me lo permita.
Pero la carrera del bailarín es corta…
Claro, la carrera del bailarín suele llegar hasta los 45 años, aunque ahora hay artistas que pueden extenderla un poco más. Pero yo quisiera mantenerme en los grandes escenarios hasta cuando aún me vea bien, sin que la gente empiece a decir: “Ya no salta igual, la pierna ya no le sube como antes”, porque para mí eso sería un poco doloroso. Y sé que ese momento va a llegar. Por eso, haber encontrado también esta forma de evolucionar me ayuda a no enfrentarme de golpe a ese instante en el que tenga que colgar las zapatillas de ballet, como me pasó de niño cuando dejé los guayos.
Habla de los guayos y es inevitable pensar: ¿el fútbol es lo más cercano al ballet?
Sí, porque tiene mucho que ver con la coordinación del cuerpo y también con los entrenamientos. Sin embargo, más allá de que yo sea bailarín, creo que el ballet clásico implica una exigencia extrema: el entrenamiento es tan fuerte que muchas veces nos lleva a superar el dolor. Y pienso que no hay otro deporte, o incluso arte, que sea tan demandante con el cuerpo. En gran medida, todo lo que se hace es como ir en contra de la naturaleza misma.
Más allá de su trabajo como bailarín, ha mantenido una conexión muy fuerte con Colombia, especialmente con Buenaventura. ¿En qué consiste el proyecto que viene desarrollando con niños y jóvenes en la región?
Para mí, siempre es importante regresar a Colombia y mantener esa conexión con el país porque ahí también se refleja ese exotismo de mi arte, en todas sus formas: la danza, la pintura y la escultura. Pero, además, poder inspirar y ayudar a otros jóvenes es fundamental, porque yo sé que uno siempre necesita ese empujoncito, esa mano que le abre puertas. El trabajo que hace Children Change Colombia es realmente admirable. Se están expandiendo por distintas regiones, hacen un trabajo muy profesional y serio, y para mí es un honor poder estar vinculado a esa labor.
¿Qué mensaje le quiere dar a los colombianos?
Espero que puedan conocer esta nueva faceta mía. Y les envío un mensaje de inspiración: no pierdan la fe ni la confianza en ustedes mismos. Todos tenemos talentos, pero a veces los bloqueamos por miedo o falta de recursos. Lo importante es dar ese primer paso, tomar riesgos responsables y ponerle amor a lo que hacemos. No hay que quedarse con el “¿qué hubiera pasado si…?”. Hay que intentar.
















Deja una respuesta