El Concejo de Barranquilla anunció una contraofensiva institucional para asegurar la permanencia de la Selección Colombia en la ciudad.
Los concejales firmaron una solicitud dirigida a la administración central para tramitar la extensión de exenciones de impuestos a la Federación Colombiana de Fútbol (FCF) hasta el año 2030.
La medida surge como respuesta directa a la propuesta del Concejo de Bogotá, que busca trasladar la sede del equipo nacional a la capital mediante incentivos fiscales y la promesa de infraestructura deportiva, un movimiento que ha encendido las alarmas en la capital del Atlántico por el impacto económico que representa el «efecto tricolor«.
La reacción del cabildo barranquillero
La disputa por la «Casa de la Selección» dejó de ser un debate deportivo para convertirse en un pulso administrativo y fiscal. Esta semana se conoció que el Concejo de Bogotá presentó un proyecto que contempla un paquete de beneficios tributarios para atraer a la FCF, que se suma a la construcción del nuevo escenario deportivo en la Capital de la República.
Ante este escenario, los concejales de Barranquilla decidieron actuar para evitar que el actual convenio de exenciones, que se encuentra vencido, ponga en riesgo la localía.
Un grupo de hinchas celebra en las eliminatorias mundialistas jugadas en el Metropolitano. Foto:Archivo/EL TIEMPO
El concejal Juan José Vergara fue quien lideró la postura del cabildo al señalar que la ciudad debe adoptar todas las medidas administrativas necesarias. «Los esperamos aquí en el Concejo con un proyecto de cesión de tributos para la Selección Colombia, porque el que tenemos está vencido, pero se lo podemos dar hasta el 2030«, afirmó Vergara, enfatizando que la prioridad es proteger los ingresos y el dinamismo que el fútbol aporta a la región.
Por su parte, Mauricio Villafañez, presidente del Concejo de Barranquilla, respaldó la iniciativa de manera unánime, asegurando que la corporación está dispuesta a facilitar cualquier herramienta jurídica y tributaria que impida el traslado del equipo nacional. En la misma línea, el concejal.
Impacto económico: El motor de 40.000 millones de pesos
La urgencia del Concejo por mantener la sede se sustenta en cifras contundentes. Según datos técnicos discutidos en la plenaria, un solo partido de las eliminatorias inyecta entre 30.000 y 40.000 millones de pesos a la economía local. Este flujo de capital no solo beneficia a las grandes cadenas, sino que permeaba a la economía popular.
La Seleccion Colombia de mayores entrena en el Estadio Metropolitano de Barranquilla. Foto:archivo/ET
El sector comercial es uno de los más favorecidos, con un incremento general de ventas superior al 60% durante las fechas de partido. El desglose por sectores muestra la magnitud del fenómeno:
- Bares y gastrobares: Reportan aumentos del 60% en su actividad.
- Restaurantes: Presentan un crecimiento del 30% en sus servicios.
- Comercio minorista: Registra un alza del 25% en ventas de productos diversos.
- Boletería: Solo por este concepto, se estima que un encuentro puede superar los 13.000 millones de pesos en recaudación.
El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, ha reiterado que el beneficio social es tangible: «Cuando la selección juega, la economía se mueve muy bien. Generamos empleo y la gente disfruta de la oferta gastronómica y los espacios de entretenimiento».
Turismo y transformación urbana
Más allá del evento deportivo de 90 minutos, la localía de la Selección funciona como una vitrina internacional para Barranquilla. Cada fecha de eliminatoria atrae a más de 25.000 visitantes, lo que eleva la ocupación hotelera por encima del 90%. Esta afluencia de personas es aprovechada por el Distrito para promocionar la transformación urbana y nuevos polos turísticos como la Ciénaga de Mallorquín, el Gran Malecón y las playas de Puerto Mocho.
El estadio Metropolitano está siendo ampliado. Foto:alcaldía de barranquilla
Para el cabildo, perder la sede significaría un retroceso en la estrategia de posicionar a la ciudad como destino de eventos de talla mundial. Por ello, además de la exención de impuestos, se destacó la modernización del Estadio Metropolitano Roberto Meléndez, que busca ampliar su capacidad a 65.000 espectadores para consolidarse como el escenario más grande y moderno del país.
El respaldo de la FCF y la historia
Pese a las pretensiones de Bogotá, el presidente de la FCF, Ramón Jesurún, ha intentado calmar las aguas. El directivo calificó los rumores de un cambio de sede como «versiones de mala fe» y reafirmó que no existen motivos técnicos para abandonar Barranquilla, destacando los beneficios económicos «inconmensurables» que la ciudad ofrece y recibe.
Esta defensa de la sede también resuena en la memoria histórica del fútbol colombiano. El exentrenador Francisco Maturana recordó recientemente que la consolidación de Barranquilla como «casa» fue una lucha iniciada en la década de los 90, la cual permitió el éxito deportivo y la identidad del equipo con el clima y el calor de la afición caribeña.
Con la firma de la solicitud este miércoles, el Concejo de Barranquilla deja la pelota en el campo de la Alcaldía, a la espera de que se radique el proyecto que garantice la estabilidad fiscal de la Selección hasta el final de la década.
















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