La historia de Casa Mexicana tiene su raíz en el corazón mismo de México. Myriam Gélvez, es oriunda de Puebla, una región reconocida por su mole poblano y los chiles en nogada.
LEA TAMBIÉN
Su formación y su paladar se forjaron con los sabores de las regiones Con una visión clara de expandir la gastronomía mexicana más allá de sus fronteras. Su motivación principal nunca fue solo abrir un negocio, sino enaltecer los diferentes sabores de las regiones de México en Colombia.
La época de oro: más de 30 años preparando su sabor en la cocina
Durante más de tres décadas en Bogotá, Myriam se ha mantenido fiel a sus raíces. En un mercado que inicialmente conocía poco de la profundidad de los sabores aztecas, ella se impuso con la bandera de la autenticidad.
El restaurante tiene más de 30 años. Foto:Instagram @casamexicanabogota
Como bien menciona en sus entrevistas, «el comensal colombiano es muy exigente», y fue esa exigencia la que la motivó a no dar concesiones en la calidad. Myriam entendió que para que Colombia amara a México, debía conocer su versión más real, en los platillos no tan conocidos.
Época de las memorias: de la Casa de Cultura a la ‘Casa Amarilla’
Antes de ser el referente que es hoy, La Casa Mexicana tejió su leyenda en espacios que muchos bogotanos aún guardan en el corazón. Los primeros pasos estuvieron marcados por la colaboración con la Casa de Cultura de México en Bogotá bajo la dirección del Embajador Raúl Valdés, un periodo donde la gastronomía y el arte mexicano se daban la mano. Sin embargo, el lugar que selló el vínculo afectivo con la ciudad fue la inolvidable esquina de la carrera 14 con calle 80: la emblemática ‘Casa Amarilla’.
«Hice la muestra gastronómica de México en Colombia con la primera Casa de la Cultura de México en Colombia, junto con el embajador Valdés, y esa fue como mi plataforma para crecer. Cuando llegué a Colombia, yo cocinaba para gente importante; por ejemplo, para la Embajada de Estados Unidos. Cocinaba para personas muy influyentes, para el gobernador«, comentó Myriam Gélvez a esta casa editorial.
LEA TAMBIÉN

Allí, durante la mayor parte de sus años, Myriam vio pasar generaciones de familias, parejas y amigos. Aquella casa no era solo un restaurante; era un punto de encuentro con una afluencia vibrante de gente que buscaba un sabor colmado de amor en una exquisita sopa de tortilla o el calor de un tequila.
Es en esa esquina donde se gestaron los recuerdos más lindos de miles de comensales que hoy, quizás, creen haberle perdido el rastro a la cocina de Miryam.
La evolución: El reencuentro en Usaquén
Para aquellos que guardan con nostalgia los sabores de la 14 con 80, hay una noticia que merece ser celebrada: la esencia sigue intacta. Aunque los tiempos cambian, la pasión de Myriam no se detiene. Luego de un largo y exitoso camino, y manteniendo la misma cadena que ha servido a la ciudad por más de 30 años, el restaurante ha evolucionado hacia un nuevo capítulo.
Sus platos son 100% mexicano. Foto:Instagram @casamexicanabogota
A finales de 2024, La Casa Mexicana trasladó toda su mística, sus recetas originales y su calidez humana a una nueva sede en el histórico sector de Usaquén. Este cambio no es un cierre, sino un renacimiento. Myriam Gélvez sigue allí, frente a sus fogones, esperando a todos aquellos que fueron felices en la ‘Casa Amarilla’ y a las nuevas generaciones en busca de nuevos sabores.
La Casa Mexicana en Usaquén es hoy el lugar donde el pasado y el presente se abrazan. La aspiración es sencilla pero profunda: que quienes nos conocieron vuelvan a casa. Porque, aunque la dirección haya cambiado, el sabor que nos une y el amor de Myriam por la cocina mexicana regional siguen siendo el mismo de hace tres décadas.
La despensa de México en Bogotá: el legado en cada hogar
Además de su emblemático restaurante, la cocinera poblana Myriam Gélvez fue pionera en Colombia al introducir un concepto integral de difusión cultural: la Tienda de La Casa Mexicana.
Este espacio nació con un propósito claro: que la experiencia de la gastronomía de las regiones no termine en la mesa del restaurante, sino que los comensales tengan las herramientas para recrear el sabor de México en sus propias casas.
El ‘corazón’ del negocio: tortillas nixtamalizadas
El pilar fundamental de la tienda es su planta de producción propia. A diferencia de las opciones industriales, aquí se elaboran tortillas de maíz bajo el proceso ancestral de la nixtamalización.
Este método, que Myriam ha defendido por décadas, no solo otorga el sabor y la textura legítima de la tortilla mexicana, sino que libera el valor nutricional del maíz, ofreciendo un producto artesanal, sano y auténtico.
Sus tortillas son un producto artesal. Foto:Instagram @casamexicanabogota
LEA TAMBIÉN

“Nosotros mantenemos el rango y la idea es también promocionar la cultura que tiene México en gastronomía. Y que, pues, aquí es su casa y se lo ofrecemos con mucho cariño. Yo sigo amando México y me fascina la cocina”, comentó Gélvez a este miedo.
Estas son algunas de las comidas
Para quienes buscan llevar la cocina mexicana a otro nivel, la tienda pone a disposición del público:
- Gran variedad de chiles: importados y seleccionados (Ancho, Guajillo, Pasilla, Chipotle, entre otros), esenciales para salsas y guisos complejos.
- Derivados del maíz: además de las tortillas frescas, cuentan con totopos crujientes y tostadas artesanales, todos producidos bajo sus estándares de calidad.
- Salsas y encurtidos: preparaciones a base de chiles y recetas secretas de la casa, listas para servir.
- Insumos especializados: todo lo necesario para que el cliente prepare en casa y disfrute de esta gastronomía.
Los clientes podrán disfrutar del sazón mexicano. Foto:Instagram @casamexicanabogota
Uno de los objetivos principales de Myriam Gélvez a través de este esquema de negocio es la pedagogía gastronómica. La tienda busca que las personas aprendan sobre los ingredientes reales, entiendan la diferencia entre lo comercial y lo tradicional, y desarrollen un verdadero sentido de pertenencia por la cultura mexicana.
Desde la nueva sede en Usaquén, la tienda sigue abierta para todos aquellos apasionados que desean que el aroma al maíz nixtamalizado y el toque perfecto del chile sigan presentes en sus reuniones familiares y celebraciones en casa.
Además, los clientes no solo disfrutarán del sazón mexicano, sino de toda su cultura, que va más allá de la gastronomía.
Casa Mexicana está abierto los días miércoles, jueves, viernes y sábado hasta las 10:30 p. m.; los domingos, el horario de atención es de 10:30 a. m. a 5:30 p. m.
















Deja una respuesta