A un mes de las elecciones y tras una de las ofensivas más violentas de los últimos años en el suroccidente del país, el Gobierno enfrenta cuestionamientos por su capacidad de anticipación frente a los ataques en Cauca y Valle del Cauca. En esta entrevista con EL TIEMPO, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, habla de la inteligencia para evitar estos ataques y atribuye la escalada a una articulación de estructuras criminales lideradas por alias Marlon, de las disidencias de ‘Iván Mordisco’.
También detalla las medidas adoptadas tras los recientes consejos de seguridad, advierte sobre las limitaciones tecnológicas frente al uso de drones y plantea que la crisis en la región no se resolverá únicamente con el uso de la fuerza, sino con transformaciones de fondo en las economías ilegales.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, junto al gobernador del Cauca, Octavio Guzmán. Foto:Cortesía
Ministro, tras los ataques de las últimas horas en Cauca y Valle, ¿qué falló en la capacidad de anticipación del Estado?
No se puede analizar el problema de forma aislada. En términos estructurales, se trata de una falla del Estado. El Cauca lleva décadas afectado, en algunas zonas, por el cáncer del narcotráfico y la minería ilegal. Esto alimenta a grupos criminales que generan violencia. Mientras los caucanos y los colombianos no rememos hacia la legalidad, esta región del país seguirá condenada a la violencia y al terrorismo. Por otra parte, el terrorismo es una amenaza silenciosa que se camufla fácilmente en medio de la población civil. Neutralizarlo anticipadamente requiere inteligencia, y la clave de la inteligencia es la información. Aquí también hay cosas que se deben mejorar: aunque contamos con grandes capacidades que hemos fortalecido, en algunos casos se requiere el apoyo de la comunidad para completar el rompecabezas. Estoy seguro de que algunas personas identificaron señales de amenaza, pero guardaron silencio ante una posible masacre.
¿Existían alertas previas de inteligencia sobre una posible ofensiva coordinada en el suroccidente del país?
Sí existían, y gracias a ello se logró reducir en un 56 % y un 22 % los atentados terroristas en Valle del Cauca y Cauca, respectivamente, frente al año anterior. Muchos ataques fueron evitados. En el caso del atentado en la vía Panamericana contra la población civil, a la altura del túnel en Cajibío (Cauca), una unidad militar se encontraba a poco más de un kilómetro respondiendo a una de esas alertas, e incluso sostuvo combates. Sin embargo, la brutalidad de estos terroristas los llevó a activar una gran carga explosiva, aun sabiendo que afectarían a civiles. Como resultado, murieron más de 20 personas y cerca de 50 resultaron heridas, todas inocentes.
Ataque terrorista en Cajibío dejó 13 asesinados. Foto:AFP
¿Qué información tienen sobre la estructura responsable de esta escalada violenta y qué papel tendría alias ‘Marlon’?
Alias ‘Marlon’ es el máximo responsable de esta masacre contra la población civil. Este terrorista articuló varias estructuras criminales para ejecutar los ataques en Cauca y Valle del Cauca. Se trata de una organización que comete crímenes de guerra y delitos de lesa humanidad. En los ataques utilizó vehículos escolares, atentó contra la población civil e incluso empleó menores de edad reclutados para la violencia. Su organización es una estructura que se financia del narcotráfico, la minería ilegal y otros delitos. Sus integrantes viven de la criminalidad y de la violencia. No les importa la vida y utilizan fachadas de revolucionarios, pero en realidad, son traquetos al estilo de las peores mafias del narcotráfico. Son una vergüenza humana.
¿Cree que estos ataques buscan distraer el avance de la ‘operación Perseo’ en el cañón del Micay?
El terrorismo es una muestra de debilidad, pero también se utiliza para generar poder mediante el miedo y desviar la atención. En los últimos 12 meses neutralizamos a seis de los siete principales cabecillas en el Cauca y afectamos de manera crítica sus estructuras criminales. Alias ‘Marlon’ caerá más temprano que tarde. En zonas donde históricamente el Estado había perdido presencia, como el cañón del Micay y el cañón del Naya, hemos fortalecido la presencia de la Fuerza Pública con un objetivo claro: reducir al mínimo las estructuras criminales y abrir espacio a la inversión estatal. Para ello, hemos desplegado fuerzas adicionales y reforzado capacidades policiales y tecnológicas.
Alias Marlon Foto:Mindefensa
¿Después de los consejos de seguridad en Palmira y Popayán, qué decisiones concretas se adoptaron para contener nuevos atentados?
Se creó una burbuja de inteligencia enfocada en los cabecillas y se establecieron recompensas por información que permita capturarlos: por alias ‘Marlon’, hasta 5.000 millones de pesos; por alias ‘Farley’, alias ‘David’ (o ‘Mi Pez’) y alias ‘Jairo Ramírez’, hasta 1.000 millones; por alias ‘Max’, hasta 500 millones; y por alias ‘Yogui’, hasta 200 millones. Además, se intensificarán las operaciones contra las economías ilícitas, especialmente en los límites entre Cauca y Valle del Cauca. Se asignará más tropa, vehículos blindados y tecnología, incluidos drones. Esto implica mover capacidades desde otras regiones del país para focalizarlas en el Cauca. Sin embargo, la seguridad no depende únicamente de militares y policías. Involucra también a todas las instituciones y a la ciudadanía. De poco sirve una acción contundente si no hay un sistema judicial sólido o si la comunidad no colabora con información y prevención. La violencia no proviene de la Fuerza Pública: nosotros la contenemos, no la generamos.
¿Existe hoy una falla de coordinación entre inteligencia militar, Policía y la Dirección Nacional de Inteligencia?
No hay descoordinación entre los organismos de inteligencia. Existe una junta de inteligencia conjunta que articula el trabajo en el marco del Plan Nacional de Inteligencia. Sin embargo, siempre hay oportunidades de mejora, especialmente en el intercambio de información para lograr mayor efectividad.
Reunión de seguridad en Popayán, Cauca. Foto:Cortesía
¿Qué medidas inmediatas se tomarán para proteger la vía Panamericana y otros corredores estratégicos?
La protección de la vía pasa por neutralizar la amenaza, mantener la iniciativa y llevar a los terroristas a escenarios donde el daño a la población sea prácticamente nulo. Veremos pronto mayor actividad operacional y de inteligencia. Actualmente, en lo que respecta a la vía Panamericana en el Cauca, hay 13 pelotones blindados, dos pelotones de infantería y unidades policiales desplegadas en zonas críticas y en profundidad. A finales de mayo llegarán dos pelotones blindados adicionales. También se fortalecerá la vigilancia con tecnología como drones y cámaras. La presencia en puntos críticos se mantendrá para prevenir y responder a cualquier atentado. Pero insisto: la comunidad debe apoyar con información sobre cualquier sospecha. Pueden llamar al 157 o comunicarse con cualquier unidad militar o policial
Ante el uso de drones con explosivos, ¿cuenta el Estado con tecnología suficiente?
Los drones han cambiado de manera drástica y rápida el campo de combate. Son de bajo costo, evolucionan con rapidez y son de fácil acceso, mientras que las capacidades para contrarrestarlos son más costosas, en muchos casos reactivas. Este es un desafío global, como se ha visto en conflictos recientes en Medio Oriente y Europa. Actualmente no contamos con tecnología suficiente, por lo que es clave avanzar en un escudo antidrones, así como en nuevas tácticas, procedimientos y marcos legales. Confiamos en que el Congreso avance rápidamente en un proyecto de ley para restringir su uso indebido.
Atentado contra la Tercera Brigada de Cali, el 24 de abril de 2026. Foto:Juan Pablo Rueda / EL TIEMPO
¿Qué plan tiene el Gobierno frente al riesgo en época preelectoral?
Históricamente, los grupos ilegales intensifican su accionar en épocas electorales para influir en los procesos democráticos. Por eso activamos un ‘Plan Democracia’ desde hace un año, con coordinación interinstitucional para garantizar elecciones seguras y transparentes, como las recientes de Congreso. Hoy contamos con más de 240.000 integrantes de la Fuerza Pública desplegados, así como capacidades aéreas, blindados, lanchas, unidades policiales y esquemas de protección. Incluso se han suspendido vacaciones del personal uniformado para contar con la máxima capacidad disponible.
¿Qué mensaje le envía a la ciudadanía del Cauca?
Primero, expresamos nuestras condolencias a las víctimas y sus familias. Es una tragedia que enluta al país. Segundo, debemos rechazar unidos a los grupos criminales que atacan a la población mientras exigen condiciones que ellos mismos vulneran. No hacerlo implica tolerar que la criminalidad imponga sus reglas. Tercero, no nos rendiremos. El Cauca no está solo: todo el Estado acompaña a su gente. Es una región prioritaria. Seguiremos trabajando para reducir estas estructuras criminales. Sin embargo, este problema también tiene raíces en economías ilegales. La solución no se limita al uso de la fuerza. La población que depende de estas actividades debe tomar decisiones de fondo y aprovechar las oportunidades que ofrece el Gobierno. Ganarse la vida de manera lícita no es fácil y exige esfuerzo, pero es más seguro y sostenible. Sin cambios estructurales, incluso a nivel social, será difícil erradicar este problema por completo.
Redacción Justicia
Justicia@eltiempo.com
















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