Mientras el cielo de Barranquilla empieza a descargar las primeras lluvias de la temporada, una fuerza operativa de maquinaria amarilla y cuadrillas de limpieza libra una batalla contra la corriente para evitar que algunos barrios colapsen bajo su propia basura.
En un operativo de choque liderado por la Alcaldía de Barranquilla, se han retirado más de 600 toneladas de residuos de los cauces pluviales en lo que va del mes de abril.
Esta intervención surge como una medida de urgencia para liberar la capacidad hidráulica de los arroyos, que se ha visto severamente mermada por la acumulación desmedida de plásticos, escombros y objetos voluminosos arrojados de manera irregular por algunos ciudadanos.
Más de 600 toneladas de desechos han sido retiradas de los arroyos. Foto:Alcaldía
Las jornadas de limpieza, que combinan el esfuerzo manual de la Agencia Distrital de Infraestructura (ADI) con la potencia mecánica de la empresa Triple A, se ejecutan de manera simultánea en puntos neurálgicos de la ciudad.
El objetivo es garantizar que el sistema de drenaje funcione correctamente y evitar las emergencias por inundaciones que suelen acompañar el inicio del periodo invernal en la capital del Atlántico.
Puntos críticos e intervenciones estratégicas
El despliegue operativo ha priorizado sectores donde la obstrucción de los canales representaba un riesgo inminente para la movilidad y la seguridad de los residentes.
En el arroyo El Bosque, a la altura de la calle 72A con carrera 9B, se extrajeron 18 toneladas de material sólido. Asimismo, en el tramo de la carrera 9 entre calles 60B y 63B, en el mismo sector, se removieron otras 8 toneladas de sedimentos y basura.
La trampa de basuras del arroyo León. Foto:Alcaldía
Por otro lado, una de las intervenciones más complejas se realizó en el box culvert de la Vía 40 con calle 77, un punto estratégico para el flujo de aguas de la zona industrial y comercial, donde se recolectaron 19 toneladas de desechos.
Según las autoridades, la presencia de estos residuos no solo impide el tránsito del agua, sino que genera represamientos que pueden socavar la infraestructura vial.
La trampa del arroyo León: el gran acumulador
La magnitud de la falta de cultura ciudadana queda reflejada en la trampa de basuras del arroyo León, donde se han concentrado las labores de mayor escala.
De este punto se han extraído aproximadamente 560 toneladas de residuos, lo que representa casi el 93% del total recolectado en la ciudad durante los últimos días. «Este sistema de retención evidencia cómo los canales pluviales siguen siendo utilizados como conductores de desechos que, de no ser capturados, terminarían contaminando ecosistemas estratégicos«, precisa un informe del Distrito.
Trabajadores intentando limpiar el paso de un arroyo. Foto:Alcaldía
Durante las limpiezas, los operarios han encontrado desde residuos orgánicos y troncos hasta plásticos de un solo uso y materiales de construcción.
El alcalde Alejandro Char señaló que, aunque se trabaja arduamente en programas pedagógicos y recuperación de espacios, la presencia de máquinas en puntos estratégicos es vital para proteger los cuerpos de agua y mitigar el daño ambiental ocasionado por la mala disposición de las basuras.
Un llamado a la corresponsabilidad
A pesar del despliegue de maquinaria amarilla y personal especializado, la Alcaldía de Barranquilla fue enfática en que estas acciones son paliativas si no se cuenta con el apoyo de la comunidad.
El Distrito recordó que el sistema de drenaje urbano no es un vertedero y que arrojar basura a los arroyos pone en peligro la vida y los bienes de los mismos ciudadanos durante los aguaceros.
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