La inseguridad y el uso de sustancias químicas para doblegar a las víctimas vuelven a encender las alarmas en el sistema TransMilenio. En las últimas horas, se ha hecho viral un angustiante video que muestra a una joven mujer en un avanzado estado de desorientación y malestar físico, presuntamente tras haber sido víctima de un ataque con escopolamina.
Los hechos, que han generado una ola de indignación y solidaridad en redes sociales, ocurrieron en un articulado que transitaba por la estación Héroes, en el norte de la capital. En las imágenes se observa a la joven, quien viste un buso negro y gafas, sentada en una de las sillas rojas del bus, visiblemente afectada.
Entre llantos, quejidos de dolor y una evidente dificultad para mantener la conciencia, la víctima no logra articular palabras coherentes ante las preguntas de los presentes.
El video captura el momento exacto en que pasajeros y una agente de la Policía Metropolitana de Bogotá intentan auxiliarla.
«Llamen urgente, la niña está en la estación de Héroes y está llorando, no sabemos qué tiene», se escucha decir a un ciudadano que graba la escena con la intención de difundir la información y dar con el paradero de sus familiares.
Por su parte, la oficial de policía se comunica por radio solicitando apoyo médico inmediato y reportando la situación a la central, mencionando la cercanía con la calle 85. Según testigos, la joven presentaba síntomas claros de una intoxicación por agentes químicos: pérdida del control motor, mirada perdida y una profunda angustia emocional.
Una vez se conoció el caso, TransMilenio emitió un contundente comunicado lamentando lo ocurrido. Además, explicaron que «el caso fue reportado y se activaron todos los protocolos de atención«.
Y agregaron: «Reiteramos a toda la comunidad usuaria que mantenerse alerta y acudir sin demora a los colaboradores del Sistema (anfitriones, gestores, personal de seguridad, operadores) o a la Policía marca una diferencia real en la capacidad de respuesta, así mismo identificar el número interno del bus ante cualquier hecho que afecte la seguridad».
La Policía Metropolitana de Bogotá también fue consultada por este medio; sin embargo, no se obtuvo respuesta, pero el comportamiento de la joven coincidía con los efectos de la escopolamina, una sustancia utilizada por delincuentes para anular la voluntad de las personas y proceder al robo de sus pertenencias o, en casos más graves, cometer abusos sexuales.
Comentarios en redes sociales dejaron en evidencia la preocupación por la falta de seguridad en este sistema de transporte público. «A Bogotá le hace falta mano dura«, «La joven se ve afectada», «Que miedo lo que ocurre en esta ciudad».
Otro comentario de una internauta aseguró que vio cómo la joven fue retirada del bus y posteriormente trasladada en ambulancia hasta la Clínica El Nogal.
Este incidente se suma a una creciente lista de denuncias sobre el uso de sustancias inhaladas o por contacto físico dentro de los buses y estaciones de TransMilenio.
FELIPE SANTANILLA AYALA
REDACCIÓN ÚLTIMAS NOTICIAS
















Deja una respuesta