El candidato Juan Daniel Oviedo habló con EL TIEMPO sobre sus principales propuestas para la Presidencia. Para cumplirlas, deberá primero ganar la Gran Consulta por Colombia, la coalición que armó junto a ocho aspirantes más de derecha y centro derecha. Dice que es de centro y defiende su postura asegurando que el país no puede caer más en los «populismos de la derecha y la izquierda».
A usted lo han llamado petrista, uribista, de derecha, de izquierda, ¿en qué espectro político se ubica?
Nuestra posición es de centro. Está demostrado en otras sociedades que, cuando se ignoran los problemas, estamos condenados al populismo, o de izquierda o de derecha. Dar una posición moderada y sensata requiere más carácter que una posición que divida. El centro para nosotros es la capacidad de sumar entre individuos. Y por eso queremos ser, como le decimos con orgullo, el sapo de la consulta de derecha. No es la consulta del uribismo, pero sí la de la derecha.
Juan Daniel Oviedo candidato a la Presidencia . FOTO MAURICIO MORENO EL TIEMPO. Foto:CEET
Si se considera de centro, ¿qué hace en una consulta que califica como la de la derecha?
Yo estoy ahí para que el centro esté representado con una apuesta. No estamos jugando a cargarle la maleta a Paloma Valencia, como todo el mundo supone, diciendo que los ocho vamos a terminar jugando a favor de la candidata del Centro Democrático. Mi aspiración es una apuesta para que Colombia encuentre la oportunidad de ganar esa consulta y moderar el discurso político de la derecha para estabilizar el país.
Pero Paloma Valencia tiene la intención de voto más alta. Si gana, ¿la apoya o no?
El compromiso fundacional de la Gran Consulta es que el centro tiene que ser capaz de demostrarle a Colombia que es posible ponerse de acuerdo y trabajar en equipo. El gran problema que tiene este país es que a veces preferimos que a Colombia le vaya mal antes de que le vaya bien sin nosotros. Venimos a sumar y a ganar, a motivar una votación de opinión que valore la sensatez y que valore ese principio.
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La mayoría de sus compañeros terminaron respaldando el incremento del salario mínimo, pero no usted, ¿por qué?
Aquí hemos negado un problema y es que solamente una de cada 10 personas que trabajan en Colombia se gana el salario mínimo. Nosotros decimos coloquialmente que el salario mínimo es como la fama: pocos la tienen, pero muchos creen tenerla. Estamos ignorando ese problema, sale la gente a las calles masivamente a manifestarse por el salario mínimo, cuando solamente uno de cada 10 trabajadores se lo gana. El problema aquí es que seis de cada 10 trabajadores se están ganando menos de ese salario mínimo, están en la informalidad y condenados a la pobreza.
¿Qué plantea entonces?
Necesitamos asumir la realidad y resolverla con seriedad, entendiendo que la Constitución Política del 91, tal y como lo plantea el Consejo de Estado, exige que el principio de concertación se cumpla. Es decir, tenemos que sentarnos con el sector privado y con los trabajadores para concertar cuáles son las medidas para que más personas se ganen el salario mínimo. Hay que lograr que seis de cada 10 empiecen a migrar a ese salario mínimo. Y eso nos aleja del radicalismo y populismo de izquierda, de decir que los empresarios son unos rabones que quieren esclavizar a los trabajadores. Pero también nos aleja del populismo de derecha, que es referirse a los sindicatos como pésimos.
Juan Daniel Oviedo candidato a la Presidencia. CEET Fotógrafo: MAURICIO MORENO Foto:CEET
Sin embargo, usted ha resaltado al Gobierno en otros asuntos económicos…
En materia económica, este gobierno ha sido beneficiario de la buena suerte. La derecha radical, como perdió el poder, prefería que a Colombia le fuese mal para salir de las elecciones de 2026 a decir que económicamente este gobierno es pésimo. Ese era su plan y no sucedió, pero no por el gobierno Petro, sino porque las cifras económicas las define todo un sistema. Este gobierno populista de izquierda está asumiendo eso como su autoría y sale el presidente a decir que el crecimiento lo produjo él, que la bajada de la inflación la produjo él, que el dólar barato es gracias a él, y eso no es cierto.
¿Qué debería priorizarse en términos de salud?
El paciente es lo más importante. Tenemos que garantizar que los pacientes no paguen con sus vidas los errores que se cometen desde el punto de vista de la política y la legislación. Nuestra evaluación interna es que el régimen de aseguramiento público privado, que se provee a través de las EPS, es un camino viable para garantizar el aseguramiento. No solo el riesgo financiero, sino el riesgo en materia de salud pública en el sistema de salud colombiano. Lo demostramos con la evolución que tuvimos en términos de calidad de vida por la cobertura de aseguramiento en salud con una medición objetiva que tiene el Dane desde 2010 hasta 2024. Fue el indicador, después del de educación, en el que más avanzamos como país. Nuestra prioridad no es proponer otro sistema simplemente porque estamos llegando a gobernar. No, queremos estabilizar el sistema de salud y para eso, nuestra prioridad está en estabilizar las EPS intervenidas.
¿No comparte las intervenciones que ha hecho el Gobierno a EPS?
La intervención de las EPS tiene un propósito legal, que es mejorar para salvar vidas, pero hoy se ha intervenido para que las EPS se vuelvan la caja menor de las campañas políticas de los congresistas del partido de gobierno. El discurso de este gobierno ha sido «saquemos a los corruptos de la salud’, pero se convirtió en ‘saquemos a los que no ayudan al partido de gobierno’. La prioridad es estabilizar la Nueva EPS, que tiene 11 millones de afiliados en riesgo por la corrupción, así como retirar los interventores corruptos y hacer públicos los estados financieros.
Juan Daniel Oviedo candidato a la presidencia.
Crédito: CEET Fotógrafo: MAURICIO MORENO Foto:CEET
¿Qué propone frente a la seguridad?
La paz total es la prueba de que un discurso de buenas intenciones se convierte en una disculpa para instrumentalizar elementos ideológicos en materia de seguridad en el país. La verdadera paz total que quiere el gobierno Petro es que, por ejemplo, el frente Dagoberto Ramos, de las disidencias de las FARC en el Cauca, pase un día a uniformarse de policía rural y eso no lo vamos a permitir. Considerar a nuestra Fuerza Pública como otro grupo armado más al ELN, las disidencias de las FARC o los grupos criminales, no es el camino. Nuestra Constitución dice que el único que puede tener el uso de la fuerza es nuestra Fuerza Pública.
Entonces acabaría con la paz total…
Lo que nosotros queremos decir es punto final a la paz total, pero eso no significa plomo para todo el mundo. Implica que debemos buscar otro camino para lograr esa paz y lo primero es no hacer promesas falsas de que en 90 días vamos a recuperar el control territorial del país, porque, por ejemplo, en el Catatumbo nunca lo hemos tenido. La seguridad debe tener un enfoque integral que combine la fuerza con la inteligencia económica, financiera, judicial, policial a través de la estrategia que puede proveer un presidente que está comprometido con la seguridad de todos los colombianos.
¿Cree que hay garantías para las elecciones del próximo 8 de marzo?
Puedo dar fe de que tanto la autoridad electoral, como la organización electoral están prestas para garantizar la transparencia en las elecciones. Pero lo rentable es meterle ruido al debate político y el presidente es experto en eso. Siempre alertó que iba a haber un problema con las elecciones, pero eso no va a pasar, confío plenamente en la Registraduría, el Consejo Nacional Electoral y estamos seguros de que Colombia va a hacer una transición hacia un modelo mejor.
LAURA CATALINA PERALTA GIRALDO
Redacción Política.
















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