Bailarinas que danzan en el cielo mientras suenan ‘Las cuatro estaciones’ de Antonio Vivaldi. Figuras y movimientos que parecen sacados del ballet o del nado sincronizado pero que en esta ocasión ocurren en el aire, a 30 metros de altura. Música electrónica instrumental tocada por una banda en vivo, acompañada de luces y efectos visuales. Esto es lo que promete la compañía Zenit Aerial Ballet, de España, para sus dos espectáculos en el FIAV Bogotá – Festival Internacional de Artes Vivas, que se realiza hasta el 5 de abril de 2026, es una experiencia inolvidable.
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Se trata de espectáculos de ballet aéreo, con música, luces y efectos visuales, que ya se han presentado en ciudades europeas como Marsella (Francia) o Salamanca (España), y que ahora llegan a dos de los lugares más icónicos de Bogotá.
Para abrir el festival, el sábado 28 y el domingo 29 de marzo, la compañía presentará ‘Aria’ en la Plaza Cultural La Santamaría, en Bogotá, con boletería de $11.200, un espectáculo en el que las bailarinas estarán en el aire danzando al ritmo de ‘Las cuatro estaciones’, mientras le hacen un homenaje a la naturaleza.
Luego, para cerrar el FIAV Bogotá, estarán el 4 y el 5 de abril en la Plaza de Bolívar, en el corazón de la capital, presentando ‘Nexus’, en donde el ballet aéreo se junta con la música electrónica instrumental tocada en vivo por la banda francesa Collectif Arbust, en un escenario de 360°.
Ambos espectáculos prometen llenar el cielo de la capital con danza, música y un espectáculo de luces inolvidable. Por eso, hablamos con Helena Sánchez, directora artística de la compañía y una de las bailarinas que estará danzando a 30 metros de altura, sobre esa idea de llevar el ballet a las alturas.
¿Cómo surgió está idea de llevar la danza al cielo?
Ha sido un proyecto que se ha ido nutriendo de todas y cada una de las bailarinas que formamos parte de él y que nació de la investigación sobre el aire. Se trata de un elemento que era nuevo para nosotras ya que, quitando a un par de bailarinas que han hecho circo, casi todas venimos de la danza clásica o de la danza contemporánea. Lo que hacemos ha ido surgiendo del ensayo y el error, así como de la necesidad de hacer algo diferente a lo que ya conocíamos, que son espectáculos aéreos más teatrales o de performance. Nosotras hemos querido llevar al cielo la danza, más específicamente los movimientos fundamentados en las técnicas de la danza clásica.
También debo decir que Zenit Aerial Ballet es, para mí, el verdadero significado de un equipo. Un equipo integrado por diferentes aspectos, desde la parte técnica y de seguridad estructural –tan imprescindible para que la danza en el aire se haga posible y se desarrolle con seguridad y con rigor–, hasta la parte más artística.
¿Cómo ha sido para ustedes, que vienen de la danza clásica, participar en estos espectáculos aéreos?
A nivel técnico ha sido todo un choque porque el fundamento de la danza es saber usar el apoyo del cuerpo y su peso en el suelo. De ese peso y de esos empujes es que se genera el movimiento. En el aire eso no está, entonces todos los apoyos que hacemos para generar movimiento depende de las conexiones entre nosotras o de nuestro punto de anclaje, que es el arnés y el cable. Eso ha significado romper con todo lo que conocíamos para intentar trasladar esos movimientos clásicos al aire, en la medida de lo posible.
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¿Y ha valido la pena?
Todas las que estamos en este proyecto lo hacemos porque realmente lo amamos y nos encanta. Pero sí diría que es algo que tiene que gustarte porque no es cómodo y al final siempre hay un choque: ya sea la primera vez que te pones el arnés, la primera vez que pasas un tiempo boca abajo o la primera vez que te suben muy alto. Ahí es donde descubres si de verdad lo amas o si es algo que no es para ti.
‘Aria’ – Zenit Aerial Ballet (España) Foto:‘Aria’ – Zenit Aerial Ballet (España)
¿De qué se trata es ‘Aria’, que estará en la Plaza Cultural La Santamaría el 28 y 29 de marzo?
Es un viaje a través de ‘Las cuatro estaciones’, de Vivaldi con movimientos de las bailarinas en el aire que evocan la danza clásica, el ballet y la natación sincronizada. Con figuras que se van transformando en el aire y con las que contamos la historia de las sílfides, que serían como los espíritus del aire que van acompañando a la Luna en su en su viaje alrededor de la tierra y que van ayudando a que las estaciones transcurran de forma natural y sin interrupciones. Más allá de eso, ‘Aria’, para mí, es sutileza. Es como una emoción delicada que te deja con cierta nostalgia. También significa mucha conexión con el público.
‘Nexus’, el espectáculo de clausura que se verá en la Plaza de Bolívar. Foto:Alejandro Soriano
¿Y qué nos puede decir de ‘Nexus’, que estará en la Plaza de Bolívar el 4 y 5 de abril?
Con ‘Nexus’ quisimos hacer algo con mucha más fuerza sin perder nuestra esencia del ballet aéreo. Tiene, además, una gran novedad: la presencia de Collectif Arbuste, un grupo de músicos franceses que nos acompañarán durante la actuación en vivo con música instrumental electrónica.
Nuestros movimientos y las figuras que hacemos en el aire son un poco más contundentes que en ‘Aria’. También los colores, la iluminación y los efectos son mucho más intensos para que el público disfrute y, por qué no, se ponga a bailar mientras nos ven colgadas a 30 metros de altura.
Sus espectáculos siempre son en lugares muy reconocidos de las ciudades a las que van…
Nuestra razón de ser es poder compartir con la gente de las ciudades a las que vamos, en las calles. La unión y el vínculo que se forma con el público en nuestros espectáculos es un sentimiento muy bonito. Y sí, es un gran privilegio el poder actuar en sitios emblemáticos de las ciudades a las que tenemos el placer de ir. En este caso, somos muy afortunadas por actuar en la Plaza La Santamaría y en la Plaza de Bolívar, dos lugares increíbles de Bogotá.
Los espectáculos integran muchas cosas: ballet en el aire, luces, efectos visuales, tecnología… ¿Qué es lo más difícil de coordinar tantas cosas?
Uno de nuestros mayores retos es la grúa. En los espectáculos intervienen muchos factores que dependen de nosotros y que vamos a tener muy controlados como la preparación de las bailarinas, los ensayos, los asuntos de iluminación, la musicalidad, las coreografías. Pero cuando llegamos a un sitio nuevo siempre vamos a depender de quienes manejan las grúas allí, que normalmente suelen ser personas que nunca han hecho este tipo de espectáculos.
Y es clave porque, como van a ver, los movimientos de grúa están integrados dentro de la música y dentro de la coreografía, por lo que el o la gruista se convierten en un artista más y es vital poder ensayar con tiempo para que la persona vaya entendiendo aspectos fundamentales como la tensión del cable, las subidas y las bajadas. Esa logística es un gran trabajo que realizan normalmente dos personas de nuestro equipo que se encargan de coordinar y guiar a las grúas, y que les van indicando cómo deben ser los movimientos. En el caso de ‘Nexus’ se suma el factor de la música en vivo.
¿Cómo lo manejan?
Ellos son franceses y nosotros, españoles, así que desde mucho antes hacemos videollamadas y estamos en contacto a través de WhatsApp. Ellos nos van mandando versiones de la música que van a tocar y desde acá les proponemos alargar algunas partes o recortar 30 segundos en algún otro fragmento.
Luego nos juntamos en el lugar donde va a ser la presentación para ensayar en persona y dejar todo listo.
¿Cómo ha sido para usted la experiencia de hacer ballet en el cielo, viendo los lugares emblemáticos de tantas ciudades?
Yo siempre digo que soy una privilegiada. A mi me encanta la danza y siempre he hecho ballet, pero nunca pensé que podría encontrar en estos espectáculos algo que me llenara tanto. Más allá de la adrenalina de subir muy alto o de disfrutar de unas vistas increíbles –que sí, lo hacemos–, creo que es por el hecho de tener un equipo que se siente como una familia, donde cada persona es esencial y donde todo fluye, pero también por ese vínculo y esa relación recíproca que se crea con las personas de los lugares a donde vamos.
YHONATAN LOAIZA GRISALES- PARA EL TIEMPO
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