“Somos Europa, somos África, somos América Latina”. Esas fueron las palabras de Carlos Vives mientras hacía una pequeña pausa para dirigirse a su público, esta vez durante un concierto en Aruba, isla a la que el artista regresó después de 10 años.
Luce emocionado, como suele mostrarse en sus presentaciones, pero esta vez la ocasión es especial: el artista colombiano está próximo a iniciar Tour al Sol, la gira de conciertos más ambiciosa de su carrera, que arrancará el próximo 16 de abril en Toronto y Montreal (Canadá). Además, se prepara para el lanzamiento de su nuevo álbum, El Último Disco.
Así, Aruba se convirtió en una antesala especial para el artista, que participó en el Vibra Latina Festival, un evento que por primera vez se realizó en la isla el 28 de marzo y que contó también con la participación de Dalvin La Melodía, cantante de bachata de República Dominicana, y KEVV, artista emergente y cantante de Aruba.
Carlos Vives fue el encargado de cerrar el festival y por casi dos horas emocionó a los asistentes del Harbour Arena. Arrancó su presentación con clásicos como Volví a Nacer, La Bicicleta, Quiero verte sonreír, Ella es mi fiesta, La Hamaca Grande, La Gota Fría, entre otras.
Entre canciones, Vives también se tomó un momento para recordar en el escenario a Egidio Cuadrado, su legendario acordeonero, quien murió por una neumonía en 2024. Su espíritu estuvo presente durante la presentación, no solo en la memoria del artista, sino en cada acorde que evocó la esencia del vallenato que ambos ayudaron a llevar a escenarios de todo el mundo. Fue uno de los momentos más emotivos de la noche, en el que la música se convirtió también en homenaje, nostalgia y celebración de un legado que sigue vivo.
Carlos Vives durante el festival en Aruba. Foto:Cortesía
“Ya no se escribe de amores, ya no se escuchan canciones de esas para enamorar, y aunque no sea como un lama, son esas cosas del alma que te quiero regalar”. Ese fue el inicio de Te Dedico, la más reciente canción de Carlos Vives, que el artista también interpretó en su presentación en Aruba y presentó ante los asistentes como una de las apuestas más nuevas de su próximo álbum.
Durante su presentación, el artista agradeció a los asistentes por su presencia, pero también los animó a ser parte de uno de los videos que grabará en la isla como parte de su nuevo álbum. “Gracias siempre por el apoyo, gracias a ustedes los arubeños, pero también a los colombianos y todos los lationamericanos”, dijo Vives durante el concierto.
Mark Benson, encargado de la realización del festival, explicó que este tipo de eventos en la isla ayudan a promover el turismo, pero también se convierten en una vitrina para que artistas emergentes puedan darse a conocer. Ese es el caso de Dalvin La Melodía, compositor dominicano de 22 años y oriundo de Santo Domingo, que se perfila como una de las nuevas promesas de la bachata.
Dalvin La Melodía durante su presentación. Foto:Cortesía
Durante su presentación, este artista interpretó sus canciones más representativas como Tesoro Perdido y Mi Reina.
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‘No es mi último álbum’
En una rueda de prensa, previa a su presentación, Carlos Vives descartó su retiro de la música, luego del nombre de su nuevo álbum El Último Disco. El artista samario también explicó que la isla no solo será escenario de su show, sino también parte esencial de la narrativa audiovisual del nuevo trabajo discográfico. Vives anunció que grabará varios videoclips en distintos paisajes de Aruba, incluido uno de su nueva canción Tuyo y Nada Más, aprovechando la presencia del público del festival.
Vives explicó que eligió Aruba por la conexión natural y cultural que siente con la isla. Habló del mar, el desierto y, sobre todo, del bosque seco tropical, un ecosistema que comparó con paisajes del Caribe colombiano y que, según dijo, debe protegerse.
“Cantarlas en el paisaje de Aruba, en las casas tradicionales, en la playa, en el desierto, es también como si yo lo estuviera haciendo en mi casa”, señaló. El cantante destacó que la diversidad de escenarios que ofrece la isla encaja con la sonoridad de su música y con la estética que quiere proyectar en esta nueva etapa.
Sobre el futuro de su música, Vives aseguró que aún tiene mucho camino por recorrer. Explicó que en los últimos años ha profundizado en las conexiones entre el vallenato y otras tradiciones colombianas, especialmente sonidos del Pacífico y raíces afrodescendientes y españolas.
Según contó, el proyecto de El Último Disco también responde a “deudas sentimentales” con canciones y sonoridades que había querido revisitar desde hace tiempo. Uno de los temas centrales de la conversación fue el impacto económico de los festivales musicales. Para Vives, eventos como Vibra Latina tienen un efecto real sobre el turismo, especialmente en destinos como Aruba, donde la cultura de recibir visitantes se ha convertido en parte de la identidad local.
El artista aprovechó para elogiar el modelo turístico de la isla, resaltando el equilibrio entre naturaleza, descanso y espectáculos. Incluso lo puso como ejemplo para ciudades del Caribe colombiano como Santa Marta, donde trabaja en proyectos culturales y de desarrollo.
Durante la rueda de prensa, Carlos Vives también reflexionó sobre su relación con el vallenato y sobre las críticas que recibió al inicio de su carrera, cuando algunos sectores aseguraban que había “dañado” el género.
El artista respondió que nunca ha pretendido hacer folclor en un sentido estricto, sino desarrollar una propuesta nacida del vallenato que escuchó en su infancia, distinta a la versión que después tomó fuerza en la industria musical.
Según explicó, su vínculo con el género está profundamente ligado al campo y a la vida campesina. Para Vives, el vallenato no depende de la industria, sino de la salud cultural y social del territorio donde nació.
“Si el campesino está bien habrá vallenato; si no hay violencia en el campo, si el campesino puede disfrutar del canto de las aves y del río sin contaminar, ese es el vallenato”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que no busca “salvar” el vallenato, porque considera que su esencia vive en los juglares, en el mensaje del acordeón “arrancado del alma” y en la cotidianidad rural.
Vives agregó que esa búsqueda de autenticidad está presente en El Último Disco, trabajo en el que participan el Cocha Molina y varios acordeonistas invitados, con quienes intenta recuperar el sonido que lo marcó en la niñez.
REDACCIÓN CULTURA
















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