el cine que le da nombre a lo que duele en el Sur Global

La noche del 24 de abril estuvo pasada por agua. Pero ni el aguacero que se resistía a ceder ni la temperatura que comenzaba a bajar fueron suficientes para que las personas dejaran la plazoleta del Museo de Arte Moderno de Medellín (MAMM) que, en su noche extendida, estaba repleta hasta los bordes. Por el contrario, con paraguas, carpas y buscando algún espacio para taparse, cerca de 5.000 personas se quedaron con una única excusa: el cine.

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