Un análisis liderado por la Universidad Emory y publicado en ‘PLOS Medicine’ evaluó a más de 27,8 millones de personas mayores de 65 años en Estados Unidos entre 2000 y 2018 y concluyó que la exposición prolongada a la contaminación atmosférica se relaciona con un incremento en el riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer, especialmente en quienes habían sufrido un accidente cerebrovascular.
LEA TAMBIÉN
La enfermedad de Alzheimer es la forma más frecuente de demencia y afecta a cerca de 57 millones de personas en el mundo. La literatura científica ha señalado que la contaminación del aire es un factor de riesgo para esta patología y también para otras enfermedades crónicas como la hipertensión, los accidentes cerebrovasculares y la depresión.
Hasta ahora no se había determinado con precisión si la contaminación atmosférica favorece la aparición de estas enfermedades crónicas que posteriormente derivan en demencia, o si dichas afecciones potencian el impacto de los contaminantes sobre el cerebro.
Analizó a 27,8 millones de mayores de 65 años en EE.UU. entre 2000 y 2018.
Foto:iStock
LEA TAMBIÉN

Cuando el riesgo de Alzheimer también viene del aire que respira
El equipo de la Universidad Emory examinó datos de más de 27,8 millones de beneficiarios de Medicare en Estados Unidos, todos mayores de 65 años, durante el periodo 2000-2018. El estudio cruzó los niveles de exposición a contaminación atmosférica con los diagnósticos de enfermedad de Alzheimer, considerando además la presencia de otras enfermedades crónicas.
Los resultados mostraron que a mayor exposición a contaminantes, mayor probabilidad de desarrollar Alzheimer. Esta relación fue ligeramente más intensa entre quienes habían padecido un accidente cerebrovascular, mientras que la hipertensión y la depresión añadieron un efecto limitado.
De forma general, los datos apuntan a que la contaminación del aire incide en la aparición de la enfermedad principalmente mediante mecanismos directos sobre el cerebro, más que a través de enfermedades crónicas preexistentes.
Se basó en registros de beneficiarios de Medicare a nivel nacional. Foto:iStock
LEA TAMBIÉN

Qué encontraron en relación con el ictus y otras enfermedades crónicas
El análisis identificó que las personas con antecedentes de accidente cerebrovascular presentan una mayor susceptibilidad frente a los efectos de la contaminación atmosférica en la salud cerebral. Los investigadores señalan que la mejora de la calidad del aire podría contribuir a la prevención de la demencia en la población mayor.
«En este gran estudio nacional de adultos mayores, descubrimos que la exposición prolongada a la contaminación del aire por partículas finas estaba asociada a un mayor riesgo de enfermedad de Alzheimer, en gran medida a través de efectos directos en el cerebro en lugar de a través de enfermedades crónicas comunes como hipertensión, accidente cerebrovascular o depresión», señalan los investigadores.
«Nuestros hallazgos sugieren que las personas con antecedentes de accidente cerebrovascular pueden ser particularmente vulnerables a los efectos nocivos de la contaminación del aire en la salud cerebral, lo que destaca una importante intersección entre los factores de riesgo ambientales y vasculares», finalizan.
Europa Press
Más noticias en EL TIEMPO
*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en la información publicada por Europa Press, y contó con la revisión de la periodista y un editor.
















Deja una respuesta