Al menos 245 personas -entre ellas abogados, periodistas y defensores de derechos humanos- experimentaron algún tipo de persecución política bajo el mandato de Nayib Bukele en El Salvador (2019-actualidad), algo que no ocurría en el país desde la guerra civil que concluyó hace tres décadas, denunció este jueves la ONG Cristosal.
LEA TAMBIÉN
Logo ONG Cristosal. Foto:@Cristosal/X
«El Salvador está experimentando el resurgimiento de un proceso de persecución y criminalización por motivos políticos», apuntó la ONG en un informe
Entre las 86 personas detenidas está la abogada Ruth López, jefa de la unidad anticorrupción de Cristosal, la reconocida organización humanitaria que en julio pasado se trasladó de El Salvador a Guatemala aduciendo una persecución de Bukele.
«Por primera vez después de los acuerdos de paz (1992), del conflicto armado, podemos hablar de que hay presos políticos en El Salvador«, aseguró René Valiente, director de investigaciones de Cristosal, en rueda de prensa.
Según el análisis de la organización, la persecución se ejecuta mediante mecanismos que se combinan y refuerzan, como hostigamiento y vigilancia, amenazas, seguimiento, estigmatización y presión directa.
LEA TAMBIÉN

Del total de los casos, 180 (73,4 %) enfrentaron procesos penales, de los que en 174 casos (96,6 %) «la persecución se realizó exclusivamente por la vía penal, mientras que en 6 casos (3,4 %) el Estado la combinó con otras acciones punitivas».
La jefa del área Anticorrupción y Justicia de la organización Cristosal, Ruth López, está detenida. Foto:EFE
Según la ONG, siete de cada diez personas perseguidas por motivos políticos fueron criminalizadas y 86 continúan detenidas y solo siete han sido condenadas, en procesos que «presentan patrones similares a los observados en países como Nicaragua y Venezuela».
De las 245 personas documentadas, el 60,4 % son defensores de derechos humanos, periodistas, operadores de justicia, sindicalistas y ambientalistas, y la persecución contra estos sectores fue constante y creciente entre 2019 y 2025, apuntó.
Bukele, quien dice no importarle que lo llamen «dictador», gobierna bajo estado de excepción. La criminalidad se redujo a mínimos históricos según datos oficiales. Unas 91.000 personas han sido detenidas sin orden judicial, señaladas de ser pandilleros o cómplices.
Para Cristosal, «en el fondo del tan afamado modelo Bukele hay un régimen como tantos otros, una dictadura que mata, que tortura, que roba y que persigue», subrayó por su parte el director de Cristosal, Noah Bullock.
LEA TAMBIÉN

En ‘estado permanente de miedo’
Son «patrones similares a los observados en países como Nicaragua y Venezuela«, donde cientos de disidentes han sido encarcelados por motivaciones políticas, apuntó el informe.
Bukele gobierna bajo estado de excepción. Foto:AFP
«En El Salvador se vive un estado permanente de miedo. La gente tiene miedo a levantar su voz, a defender a otros», agregó Valiente.
Este jueves, Amnistía Internacional manifestó preocupación por el activista salvadoreño Fidel Zavala, detenido el 25 de febrero de 2025 cuando asesoraba a una comunidad en riesgo de desalojo por un conflicto de tierras.
Para esta oenegé, su caso muestra la «criminalización» de la defensa de los derechos humanos y el abuso de la prisión preventiva.
LEA TAMBIÉN

El abogado constitucionalista Enrique Anaya, así como un ambientalista y un líder comunitario están también detenidos desde hace un año.
El abogado constitucionalista y crítico del Gobierno de Nayib Bukele, Enrique Anaya (c). Foto:EFE
La existencia de presos políticos supone un gran retroceso, pues estos casos no se veían desde la guerra civil que sufrió El Salvador de 1980 a 1992, subrayó Cristosal.
















Deja una respuesta