Para Rodrigo Lara, Abelardo de la Espriella es el primer ‘outsider’ en la historia del país con opción real de llegar al Palacio de Nariño porque representa una derecha de base popular, alejada de la clase política.
Doctor Rodrigo Lara, está de frente apoyando al candidato Abelardo de la Espriella. ¿Qué lo lleva allá?
Bueno, que Abelardo tiene la independencia, la libertad, el arraigo popular y el carácter para enfrentar al Gobierno, a su proceso constituyente, a su candidato y a todos los actores de la paz total en estas elecciones, que en sí son un combate democrático entre un régimen de libertad y un proyecto socialista, que se materializa mediante esta asamblea constituyente que están proponiendo.
¿A usted le gusta que haya esa competencia con Paloma? ¿Le parece sana, provechosa? ¿O es de los que piensan que no debieron ir separados a primera vuelta?
En lo personal, aprecio y respeto muchísimo a Paloma y a Juan Daniel. Pero que con Abelardo irán separados en primera es la realidad que tenemos hoy.
¿Qué tan divididos están y qué posibilidades hay de que terminen unidos para segunda?
Me parece que aquí no hay propiamente una competencia entre personas; es una de perfiles. Hay una campaña de élites y otra que suma políticos y partidos, frente a un perfil de campaña que es más un movimiento de base popular, con millones de colombianos que se sienten identificados con ese discurso de los “nunca”; los que nunca han recibido un subsidio del Estado, nunca una ayuda, que solo necesitan trabajar. Es el perfil que representa Abelardo de la Espriella, de lejos el más eficaz para enfrentar a otro movimiento de masa y popular que es el de la izquierda.
LEA TAMBIÉN
Eso de que uno es popular y el otro de estructuras políticas es medio paja, porque, mire y verá que Abelardo recibe obviamente políticos ‘al detal’. Acepto que tiene base popular y que ha sido un fenómeno, pero Paloma también. Ambos reciben políticos que son los que saben hacer la política. Ella no lo hace al menudeo, sino ya como organizaciones. Ambos reúnen políticos y opinión. Cepeda también…
Y me parece que es una combinación virtuosa que se va a ver en la segunda vuelta. Sin embargo, yo considero que tiene mucho más profundidad, mucho más arraigo popular, el fenómeno Abelardo. Es un outsider que por primera vez en la historia del país tiene una opción tan concreta y tan cercana de ser Presidente de la República, porque no tiene pasado político; al mismo tiempo, porque se ha logrado identificar con las masas, que es a lo que le teme el Gobierno. No le teme a una suma de políticos, no le teme a una suma de partidos, le teme a un fenómeno de derecha popular como el que está representando Abelardo. Y por eso hacen ese esfuerzo tan grande por intentar escoger a su rival.
Sí, pero Abelardo se puso furioso en la entrevista con Vicky Dávila ante la insinuación de que es candidato del Gobierno, porque allá lo ven más derrotable por Cepeda que Paloma… Al fin y al cabo, Petro lo victimizó cuando se le deslizó que había dizque grabaciones privadas que indicaban que desde el Gobierno “chuzaban” a Abelardo… ¿Cuál es la verdad?
Creo que no se puede trivializar el perfilamiento que hizo el presidente de De la Espriella. Esto es un ataque directo de un presidente en ejercicio en contra de un candidato. Hay una confesión de parte acerca de que lo estaría cruzando la Inteligencia; y, en segundo lugar, se le acusa de lo que sería, naturalmente, un montaje…
Perfilamiento que le hicieron también a Miguel Uribe…
Estos perfilamientos son muy delicados, y todos los colombianos los deberían repudiar, porque los beneficiarios de la paz total tienen mucho en juego en estas elecciones y son personas que están dispuestas a hacer cualquier cosa con tal de mantener los esquemas de esa paz total; entre ellas, asesinar a un candidato presidencial como Miguel Uribe. Sobre ese propósito del Gobierno de escoger a Abelardo, al Gobierno hay que creerle sus mentiras, pero creerlas al revés.
Como cuando dice que la economía va divinamente y que el aumento del mínimo no es inflacionario… Hoy, según el diario ‘La República’, un desayuno le vale a un colombiano 23 % más que el año pasado…
Cuando un operador tan fino como Armando Benedetti dice que a ellos les gustaría enfrentar a Abelardo de la Espriella en segunda vuelta, hay que creerle, pero, insisto, al revés; eso significa que a ellos les gustaría enfrentar más bien a Paloma Valencia…
¿Por qué?
Por una razón muy sencilla. Porque el Gobierno, con operadores políticos tan hábiles como Benedetti, como Roy, como Juan Fernando Cristo, en segunda vuelta saben exactamente cómo traerse a esos sectores políticos. Y si me permite la expresión, saben en buena parte cómo comprar a estas estructuras políticas; además, porque el presupuesto nacional lo controlan el Gobierno y el Pacto Histórico. Y estas son las primeras elecciones presidenciales en la historia del país en las que juega tan definitivamente un gobierno de izquierda controlando lo que, históricamente, han controlado el centro y la derecha. Y, en cambio, lo que es un fenómeno natural, espontáneo, un movimiento de base como el de Abelardo, no tienen cómo comprarlo. A eso es a lo que le temen, lo que les produce miedo.
LEA TAMBIÉN

Ya que menciona a Roy, ¿no cree que tarde o temprano terminará apoyando a Cepeda?
Indiscutiblemente Roy termina donde Cepeda, como ya terminó Cristo.
Más rapidito Cristo…
(Risas). Ambos serían, en segunda vuelta, punta de lanza para traerse a todos los sectores políticos que hoy están sumando donde Paloma. Si revisa la conformación hoy de las bancadas del Partido Liberal, del ‘verde’, de ‘la U’, y las de Cambio Radical un poquito, encuentra que 50 o 60 % de sus senadores se eligieron con la mermelada que les asignó básicamente Gustavo Petro. No hay ninguna razón para que esos congresistas no vuelvan al redil del Pacto y conformen una mayoría allá.
¿Cree que el doctor Juan Fernando Cristo sí es la garantía de que Cepeda va a dejar calmado el tema de la Constituyente?
No, por Dios, eso no es serio.
Pero él insiste en que está jugando ese papel, no sé si justificando así estar en esa campaña…
Lo que estamos presenciando básicamente es, desde la perspectiva de la izquierda, que el de Petro es un gobierno de transición, que abre las puertas para que ya llegue un gobierno de izquierda real o de izquierda dura que representa Iván Cepeda, cuyo origen es el Partido Comunista. Obviamente los comunistas de hoy, ya a sí mismos, poco se llaman comunistas…
El modelo original ha fracasado en el mundo entero… No quedan en pie sino Corea del Norte y Cuba, que ya está abriendo desesperadamente sus mercados…
Pero su estructura conceptual es la misma: el marxismo, que lleva básicamente hacia los movimientos o partidos comunistas que están sentando las bases de lo que será un cambio de régimen. Ese es el riesgo, y lo que está en juego en este momento. Petro, mediante la tutoría política de la campaña de Iván Cepeda, paralelamente está organizando el proceso constituyente. De ganar Iván Cepeda, el 20 de julio tendrá listo y con las firmas un proyecto de ley de convocatoria de Asamblea Constituyente, probablemente ya radicado en el Congreso de la República; una eventual presidencia de Iván Cepeda le permitirá, en cuatro o cinco meses, que el Congreso diga sí y apruebe la ley de convocatoria sin mayor dificultad, y en 6, 7 u 8 meses, convocar a elecciones para aprobar la Constituyente.
Es cierto que el Gobierno continúa recogiendo las firmas… Si Cepeda se hubiera bajado realmente de la Constituyente vía Cristo, Petro habría parado el operativo, o si no es un doble juego…
Absolutamente.
LEA TAMBIÉN

¿Será que, mediante la estrategia Cristo, el heredero del régimen Petro se hace el que por ahora no va a desafiar con una constituyente para no “hacer olas”?
Todo el discurso consiste en adormecer la desconfianza de los colombianos. Es una estrategia de manipulación. El gobierno Petro fue, repito, una transición, y ahora ya no van por un cambio de gobierno sino por un cambio de régimen. Insisto mucho en esta palabra y para eso es el proceso de la constituyente y la razón de que en estas elecciones nos estemos jugando el todo por el todo: “o me lleva él o me lo llevo yo”, parafraseando el famoso vallenato.
¿Quiere decir que el país o se lo lleva Cepeda, o se lo lleva… ¿qué?
Cepeda o la democracia liberal, la separación de poderes y el Estado de derecho. Por eso aquí tenemos que buscar cuál es el perfil más idóneo y capaz de enfrentar a Cepeda. Él ha dicho claramente que es un chiste eso de que la fórmula de Paloma y Oviedo tiene una perspectiva de centro. Eso denota el temor que sienten por ese perfil. Pero quienes tenemos experiencia electoral, pensamos que el perfil de esa campaña, por muy buenas personas que sean quienes la dirigen, no baja a los sectores populares. La campaña de Abelardo, por el contrario, sí. Hay derecha popular y derecha de club social, y la de Abelardo es de base popular, como lo fue la derecha de Álvaro Uribe. Eso es a lo que le teme la izquierda.
¿Por qué Abelardo no entró a la Gran Consulta? ¿No le interesó o le dijeron que no?
Porque ahí lo vetaron. Es que Abelardo, de alguna manera, es un candidato outsider.
Si lo vetaron, perdón, no fue por ‘outsider’.
No, pero el caso es que lo vetaron, porque de todas maneras él venía mostrando desde el mes de junio pasado una proyección muy fuerte en las encuestas.
¿Entonces, cree que lo vetaron por fuerte y no por otras razones?
Esencialmente, por fuerte. Por su aceptación ante la opinión pública. En el mes de diciembre, él ya había pasado el umbral del 20 %; obviamente los miembros de la Gran Consulta dijeron: si metemos a Abelardo, nos va a ganar; por eso lo vetaron. Entonces, Abelardo dice: “Antes de que me veten yo les anuncio que no me interesa entrar”.
Lo mismo que hizo con los partidos…
No, porque aceptar la chapa de los partidos es una señal de debilidad.
O de que se le adelanta a la posibilidad de que los partidos no lo apoyen…
No, los partidos se suman siempre al ganador, no tienen lealtad distinta a la de poder gobernar con quien va a ser el ganador.
¿Entonces, si un partido apoya a un candidato o candidata, es porque le ve opciones de ganar?
Los partidos colombianos son una confederación de congresistas, y a los congresistas lo único que les interesa es ganar las elecciones.
Sobre todo se dispersan cuando no tienen una organización y una jefatura.
Cuando los partidos están armados sobre listas abiertas, lo que hacen es confederar movimientos regionales bajo un mismo color, o un mismo ropaje. Y lo único que le interesa al 98 % de los congresistas es mantener su curul, y para mantener su curul necesitan ser gobiernistas. Entonces, siempre se van a ir con el ganador. Ahora, quien va primero, caso de Abelardo, dice claramente que no quiere hacer alianza con ellos, pues van a donde los reciban, y en este caso donde Paloma. Que su campaña de Paloma se dé el lapo de recibir el apoyo del partido de ‘la U’, que además se volvió un partido pequeño y de netas maquinarias regionales, es porque hay algo que los está preocupando muchísimo, o algo que no está funcionando bien, porque créame que el partido de ‘la U’ no suma votos, los resta. Recibir a ‘la U’ y recibir a otros partidos tradicionales es un hándicap que a mí, por ejemplo, me recuerda mucho la campaña de Fico, que decayó en el momento en que le llegaron los partidos; también la de Germán Vargas en 2018, e incluso la de Horacio Serpa, en 2002.
Pero, al menudeo, Abelardo sí los recibe: a fulanito del partido de ‘la U’, a fulanito del Partido Conservador, a fulanito del Partido Liberal, y al fulanito ‘verde’, están bienvenidos…
La campaña de Abelardo ha sido enfática en señalar que si llegan personas con un perfil intachable, que no estén inmersos en escándalos de corrupción, y que hayan sido buenos representantes, porque los hay en los partidos, sí los recibe. Lo que no se va a recibir es el paquete de unos partidos que hicieron parte de la coalición de gobierno de Gustavo Petro, porque incluso fue Petro el que los echó de su propia coalición, y la mitad de sus miembros fueron elegidos básicamente con la mermelada del Gobierno. ¿Qué sentido tiene reciclar lo que es producto espurio de la mermelada de este gobierno?
LEA TAMBIÉN

Bueno. Terminemos con su vaticinio de resultados en primera vuelta, que todavía son inciertos. ¿Usted sí cree que Cepeda, como se ha dicho, gana en primera, aunque puede que no en segunda?
Cepeda es perfectamente derrotable. Las encuestas más serias lo confirman. Abelardo le gana por 9 puntos en segunda. Ahora bien: creo que, observando el favor popular que está recogiendo Abelardo, como lo vimos en sus multitudinarias reuniones en Nariño, puede ganar en primera vuelta. Para frenar ese crecimiento inatajable de su campaña, espero que ciertos sectores de derecha no caigan en la tentación de inflar grotescamente a Cepeda, para, así, arrastrar el voto útil hacia Paloma. Espero que la encuestadora Invamer no se vaya a prestar para salir a decirle al país que Cepeda tiene números para ganar en primera vuelta, cuando todavía hay millones de indecisos.
MARÍA ISABEL RUEDA
Especial para EL TIEMPO
















Deja una respuesta