En las aguas turbias y sedimentadas del sur de la Bahía de Cartagena ocurre un milagro biológico que la ciencia aún intenta descifrar.
Allí, contra las toneladas de sedimentos que bajan a diario por el Canal del Dique y contra todo pronóstico de contaminación ambiental producida por la gran industria, prosperan los Corales de Varadero: ¡Viven y se hacen fuertes!
Sin embargo, mientras estas especies de coral demuestran una resiliencia asombrosa ante la contaminación y el tráfico marítimo, el sistema administrativo colombiano parece carecer de esa misma fortaleza: tras más de diez años de intentos, su declaratoria como área protegida sigue encallada en los escritorios oficiales.
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Corales de varadero en Cartagena: catalogado como Punto de Esperanza por Mission Blue. Foto:Cortesía Diving Planet
Hoy, el colectivo Salvemos Varadero lanza una alerta roja. La inacción estatal no solo es un vacío de gestión; es una puerta abierta a proyectos de dragado y expansión portuaria que podrían aniquilar, de forma directa, hasta una cuarta parte de este arrecife único en el Caribe, y que ha llamado la atención de científicos en el mundo.
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Vida en medio del desarrollo industrial
Corales de varadero en Cartagena: el un milagro biológico que la ciencia aún intenta descifrar.. Foto:Cortesía Diving Planet
Varadero no es un arrecife cualquiera. Su importancia ha trascendido las fronteras nacionales, siendo catalogado como un “Hope Spot” (Punto de Esperanza) por Mission Blue, la prestigiosa organización internacional liderada por la oceanógrafa Sylvia Earle.
¿Qué hace a Varadero tan especial?
Resiliencia extrema: Ha crecido en condiciones de alta sedimentación (proveniente del Canal del Dique) y presión humana, desafiando los manuales de biología marina.
Biodiversidad y riqueza: Alberga más de 60 especies de coral y cerca de 120 especies de peces en un área de 100 hectáreas.
Es un laboratorio vivo para la ciencia, es el modelo a seguir para entender cómo los arrecifes del mundo podrían adaptarse al cambio climático.
«El valor de Varadero no está solo en su biodiversidad, sino en lo que representa para la ciencia y la capacidad de los ecosistemas de adaptarse a condiciones extremas», advierte Bladimir Basabe Sánchez, promotor de Salvemos Varadero.
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El dragado de la bahía
Un primer paso es incluir a estos corales dentro del Parque Nacional Naturales Corales del Rosario. Foto:Cortesía Diving Planet
A pesar de que el INVEMAR ha respaldado con estudios la necesidad de su conservación, el arrecife sigue expuesto.
La mayor amenaza actual reside en los planes de expansión portuaria y dragados de profundización. De ejecutarse sin una protección legal en firme, estos proyectos destruirían el 25% del arrecife de forma directa, pero el impacto indirecto —por remoción de sedimentos y cambios en las corrientes— podría ser incalculable.
La pérdida de Varadero no sería solo una tragedia ecológica. El informe advierte sobre un efecto dominó que afectaría:
La estabilidad física: El arrecife actúa como una barrera natural que protege la costa de la bahía.
La economía local como la pesca artesanal y el naciente ecoturismo de investigación dependen de la salud de este ecosistema.
Equilibrio trófico: Su desaparición alteraría las cadenas alimenticias de gran parte del Caribe colombiano.
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La consulta previa
Los sorprendentes corales de Varadero, en la bahía de Cartagena, han sobrevivido a la contaminación. Foto:Valeria Pizarro- Ecomares
El principal obstáculo para la declaratoria de área protegida es, paradójicamente, una herramienta de protección de derechos: la consulta previa. Aunque la autoridad ambiental ha sostenido reuniones preparatorias con comunidades locales, el proceso formal no ha iniciado tras una década de espera.
Para los activistas, el tiempo de los «diálogos preparatorios» se agotó. La falta de formalidad administrativa mantiene al arrecife en un limbo jurídico que favorece a los intereses industriales sobre la urgencia climática.
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Un llamado a la acción inmediata
Daño ambiental, económico y social por la sedimentación en la bahía de Cartagena. Foto:Alcaldía Cartagena
«Varadero no puede seguir esperando», sentencia Basabe.
El colectivo ciudadano y la academia exigen que las autoridades ambientales abran de manera inmediata la consulta previa. Un primer paso es incluir a estos corales dentro del Parque Nacional Naturales Corales del Rosario y San Bernardo. Sin embargo, ampliar esta área de protección ha entrado en una penosa etapa de burocracias e intereses creados.
«Proteger Varadero no es oponerse al desarrollo de Cartagena; es garantizar que dicho desarrollo no destruya el escudo natural que mantiene viva la bahía», sostiene Basabe Sánchez.
La ciencia ya hizo su parte al demostrar que el coral puede sobrevivir a la contaminación y a los impactos de la industria. Ahora el Estado debe demostrar que puede sobrevivir a su propia burocracia.
Además, te invitamos a ver nuestro documental ‘Explotación sexual en Cartagena: voces silenciadas’
Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
JOHN MONTAÑO GÓMEZ
Corresponsal de EL TIEMPO
Cartagena
En X: @PilotodeCometas
















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