Febrero empezó y terminó con muchos reconocimientos y premios para Olivia Dean, que reiteran el vertiginoso ascenso de la artista británica que ha conquistado las plataformas de streaming, las estaciones de radio y las redes sociales con su música ligera, cercana y alegre que se escucha en The Art of Loving (2025).
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El 1.º de febrero, en Los Ángeles, se llevó el Grammy a mejor artista revelación, dando un discurso inspirador, muy a tono con la ceremonia que resaltó la diversidad de las artes en medio del recrudecimiento de la política migratoria de Donald Trump. “Estoy aquí como nieta de una inmigrante, soy un producto de la valentía y creo que esas personas merecen ser celebradas”, destacó Dean en su discurso. Y el 28 de febrero, la artista de 26 años se llevó cuatro premios en los Brit Awards (canción del año, mejor álbum británico, artista del año y acto pop británico), consolidándose como la nueva estrella del pop inglés a nivel mundial.
En Reino Unido, Dean no irrumpió recientemente en la industria. La londinense ha venido sembrando un camino certero que la ha conducido hasta donde se encuentra hoy. En junio de 2023 lanzó su primer álbum, Messy, que en su momento fue nominado a los Premios Mercury de Reino Unido e Irlanda. En noviembre de ese año, la BBC Music Introducing la eligió como artista del año.
Detrás de su incipiente carrera hubo muchas redes sociales, covers y autogestión para sacar con cuentagotas su música. Eso le ayudó a darse a conocer e incluso en 2018 participó en el sencillo Adrenaline de la banda británica Rudimental, que se incluyó en el álbum Toast to Our Differences.
El 28 de febrero Olivia Dean se llevó cuatro premios en los Brit Awards. Foto:EFE
Ya en 2025 llegó su segundo trabajo discográfico, el cual logró resonar más allá del Reino Unido y convertirse en todo un fenómeno que hoy es reconocido por la industria de su país y Estados Unidos. Lo de Dean es la prueba de que la música británica vive una gloriosa transición generacional y ella se perfila a lograr lo que alcanzaron en su momento The Beatles, Amy Winehouse y Adele: convertirse en un fenómeno pop.
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Nacida para la música
Nacida el 14 de marzo de 1999 en el distrito londinense de Haringey y criada en el barrio de Highams Park, Olivia Lauryn Dean llegó al mundo con la música impresa en su propia identidad: su segundo nombre es un homenaje directo que su madre quiso rendir a la icónica cantante Lauryn Hill.
Los ritmos de Jill Scott y Angie Stone, que escuchaba con su madre, y las canciones de Al Green y Carole King, que le enseñaba su padre, plantaron la semilla. Sin embargo, su idilio con los escenarios no fue inmediato: Dean lidiaba con una enorme timidez. Incluso una vez, durante una competencia escolar, tuvo que presentarse de espaldas. El empeño de su mamá revirtió la situación: intuyendo su potencial, la impulsó a vencer sus miedos apuntándola a clases de teatro musical y sumando su voz a un coro de góspel local. Así, los vestigios de la adolescente tímida quedaron atrás y se cimentaron los primeros pasos hacia la Dean que hoy conquista escenarios con una sonrisa que proyecta seguridad y luz.
A los 15 años, fue aceptada en la prestigiosa BRIT School, dedicada a las artes escénicas. Para perseguir su sueño, la joven afrontaba a diario largos viajes de una hora y 45 minutos en cada trayecto, en los que, presa del agotamiento, a menudo terminaba quedándose dormida.
Sin embargo, en sus dos últimos años de estudio decidió dar un giro a su vocación. Una profesora le mostró un video de Paul Simon cantando con un grupo sudafricano. Y así fue como Dean dejó a un lado el teatro para volcarse de lleno en la composición, convenciendo a su madre de que le comprara un piano de segunda mano para este propósito.
Tras su graduación, su voz captó la atención de la representante Emily Braham, quien movió los hilos para conseguirle una audición como corista de la banda electrónica Rudimental.
Carrera de a pasitos
Su carrera en solitario empezó con una tríada de EP publicados en 2019, 2020 y 2021. Foto:EFE
Aunque Dean confiesa con humor y autocrítica en una entrevista con The Standard que “había momentos en los que cantaba la melodía en lugar de la armonía”, lo cierto es que esa experiencia le dio la oportunidad de enfrentarse a las masas en 2017, cuando actuó ante 16.000 personas en el reputado Sziget Festival de Hungría.
Su carrera en solitario empezó con una triada de EP que cosecharon aplausos entre la crítica especializada: Ok Love You Bye (publicado en 2019), What Am I Gonna Do On Sundays? (2020) y Growth (2021).
El estallido definitivo llegó en junio de 2023 con su primer álbum de estudio: Messy. El trabajo discográfico debutó en un meritorio cuarto puesto en la lista oficial de ventas del Reino Unido y le valió a Dean una codiciada nominación como finalista del prestigioso Mercury Prize.
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A nivel conceptual, Messy supo retratar la ansiedad y el vértigo de la primera etapa adulta con una brutal honestidad plasmada a la perfección en la canción que da título al disco, donde la británica abraza a su generación con un mensaje liberador: “No necesitas estar lista, está bien si es un desastre”.
Y, si Messy sirvió como carta de presentación para situarla en el radar de la industria, su segundo trabajo de estudio, The Art of Loving (lanzado en septiembre de 2025), llegó para dinamitar cualquier techo de cristal y romper todos los moldes preconcebidos.
Apenas unas semanas después de ver la luz, el 3 de octubre de aquel año, el disco irrumpió directamente en el número uno de las listas de ventas. Un triunfo rotundo que vino acompañado por la coronación simultánea de su sencillo principal, Man I Need en la Official Singles Chart.
Marcando historia
En junio de 2023, Dean lanzó su primer álbum, ‘Messy’. Foto:EFE
Con este éxito, Dean ha sido la primera solista femenina británica en liderar al unísono las clasificaciones de álbumes y canciones desde que Adele lo logró en 2021 con el disco 30 y el tema Easy On Me.
Además, se ha convertido en la primera mujer solista capaz de situar cuatro temas de forma simultánea en el codiciado Top 10 británico: a la ya mencionada Man I Need se unieron Nice to Each Other, So Easy (To Fall in Love) y, fruto de su colaboración con Sam Fender, Rein Me In (que ganó el Brit Award a canción del año).
En cuanto a su vida personal, la estabilidad también parece acompañar el buen momento de la estrella británica. Desde abril de 2025, mantiene una relación sentimental con el baterista Eddie Burns, con el que se ha dejado ver en eventos públicos como las gradas del torneo de tenis de Wimbledon.
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Ya no hay rastros de aquella adolescente tímida que invertía horas en tren para formarse y soñar frente a un piano de segunda mano. Al echar la vista atrás, la propia artista es consciente de la magnitud de su viaje vital: “Haber estado en la BRIT School y cerrar el círculo 10 años después va a ser muy emotivo”, confesó recientemente para la BBC.
Olivia Dean ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad esperanzadora: en un mundo dominado por algoritmos, ella ha ganado apostando por lo humano. Tal y como lo dijo en entrevista con Elle: “Sé lo que valgo y cómo merezco ser amada”. Y esa seguridad es la que marca el ritmo en la viralidad de sus canciones.
(*) Con información de la Redacción Domingo de EL TIEMPO.
















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