Las tensiones entre las dos campañas de la derecha se han vuelto paisaje en las últimas semanas. Desde los resultados de las consultas, los cruces de mensajes han sido evidentes, pero han ido en aumento. Y, en paralelo, han surgido llamados a bajar el tono, pues, aunque hoy compiten por un lugar en la segunda vuelta, si las encuestas aciertan, después del 31 de mayo podrían encaminarse hacia una eventual alianza.
Justamente el viernes, el expresidente y líder natural del Centro Democrático, Álvaro Uribe, le pidió al candidato Abelardo de la Espriella moderación: “El doctor Abelardo se refiere bien a mí; enseguida su misma campaña, o él, maltrata a Paloma o a personas que la acompañan”. Agregó que esos choques “están atentando contra la posibilidad de que la democracia gane”.
La candidata presidencial Paloma Valencia. Foto:Sergio Acero
De la Espriella respondió como lo ha hecho antes, dijo que su único enemigo es el candidato Iván Cepeda. “Los padres también se equivocan y pueden ser tremendamente injustos en ciertas ocasiones. El deber de todo buen hijo es honrarlos siempre”, agregó en su mensaje refiriéndose a Uribe como un ‘padre’, tal como lo ha hecho Valencia.
Mientras tanto, analistas políticos señalan que es mejor no romper lo que luego habrá que reparar. Para Felipe Botero, director del Departamento de Ciencia Política y Estudios Globales de la Universidad de los Andes, la estrategia de choque les sirve a ambos pero “en el cortísimo plazo”.
Sin embargo, Botero señala que el beneficiario estratégico termina siendo Iván Cepeda: “Él observa cómo la derecha discute quién es más auténtico mientras ordena su narrativa sin contradictor. La regla empírica es conocida en campañas de primera vuelta con tres polos, el candidato puntero se fortalece cuando los otros dos se canibalizan”.
Abelardo de la Espriella habla de su no a los partidos políticos. Foto:Prensa Abelardo de la espriella.
El experto agrega que la respuesta del Tigre de “los padres también se equivocan” evita una ruptura con Uribe, previendo justamente una eventual unión al llamarlo padre.
Y es que desde hace poco más de un mes empezaron a verse algunos cruces de mensajes entre Enrique Gómez, líder de Salvación Nacional —que coavaló a De la Espriella—, y los hijos del expresidente Álvaro Uribe. “Petro vs. Uribe, ¿otra vez? ¿10 o 20 años más de lo mismo?”, escribió Gómez.
El mensaje no tuvo una respuesta concreta de Uribe. De hecho, el expresidente llamó al candidato a una eventual unión y hasta lo invitó a “construir condiciones” para ello.
Para Botero, el llamado de paz de Uribe es un cálculo político. “Si las campañas llegan a segunda vuelta quemadas entre sí, la transferencia de votos del perdedor al ganador se vuelve oportunista y pierde eficacia”, señala. Por su parte, el analista político Álvaro Benedetti señala que Uribe está previendo ser ese mecanismo de alianza entre candidaturas de cara a una segunda vuelta, pero esa unión no será muy clara para el electorado si siguen los ataques.
A medida que los partidos sin candidato han venido sentando postura sobre a quién apoyar, se han acrecentado esos choques. Tras el anuncio de ‘la U’ de respaldar a Valencia o a De la Espriella, el abogado rechazó ese eventual apoyo y lo tildó de “politiquero”. La colectividad le respondió defendiendo a Valencia.
Álvaro Uribe, en medio del choque entre Paloma y De la Espriella Foto:EL TIEMPO
Pero mientras el abogado ha criticado a quienes acompañan a la candidata del uribismo a llegar a la Casa de Nariño, también ha dicho que ella es su “aliada natural”. Incluso, hace semanas habló de la segunda vuelta: “Tendremos que encontrarnos sobre la base de principios y valores fundacionales”.
Para el analista político Thierry Ways, como ambos provienen de un espacio ideológico compartido (la derecha e incluso el uribismo), tienen muchas cosas en común. “Para diferenciarse necesitan exagerar aquellos puntos en los que tienen discrepancias (…). Eso es lo que estamos viendo como consecuencia de un imperativo del mercadeo político”.
Todo apunta a que esos choques cesarían tras los resultados de la primera vuelta. Y el timing, indican expertos, también ha sido decisivo: “De la Espriella viene bajando (en algunas encuestas), mientras Valencia va subiendo. Eso explica por qué el tono escala ahora y no antes”, completa Botero.
Aunque De la Espriella intenta moderarse con Uribe y evita referirse a Valencia, dentro del movimiento que lo coavaló hay personas que no se alinean con el uribismo. Él habló del tema en entrevista con este medio: “¿Qué les hace pensar que en este movimiento mío hay una disciplina de cuartel y que yo puedo decirle a todo el mundo qué hacer? Yo respondo por lo que digo, no por los demás”.
PAULA VALENTINA RODRÍGUEZ MORA
Redacción Política
Le puede interesar
Habla Paloma Valencia. Foto:
















Deja una respuesta