Mientras el presidente Gustavo Petro se alista para salir a marchar el próximo 1 de mayo y promover la ‘firmatón’ de la Asamblea Nacional Constituyente, su candidato presidencial, Iván Cepeda, ya ha pactado el apoyo de dos agrupaciones políticas a su campaña con el compromiso de no impulsar la iniciativa para reformar la Constitución de 1991. El anuncio presidencial generó las preguntas de si Cepeda o los partidos cambiarán de parecer.
Solo horas después de que el Partido Alianza Verde llegara al acuerdo de apoyar la aspiración presidencial con la condición de que Cepeda no respalde la Constituyente ni la reelección, un trino del presidente Petro agitó el debate y despertó dudas en la colectividad. Incluso en el mismo Pacto Histórico piden línea para saber cómo moverse y orientar sus pronunciamientos.
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A través de un extenso mensaje publicado en la noche de este jueves, el presidente Petro llamó a sus simpatizantes a movilizarse el próximo 1 de mayo, Día Internacional del Trabajo, para impulsar la Constituyente. La iniciativa, que ha generado polémica desde que el mandatario empezó a nombrarla en sus discursos, cuenta actualmente con las firmas de Petro y varios de sus ministros.
Aunque el petrismo viene reiterando que es una propuesta que impulsa la ciudadanía y que la campaña de Cepeda no está recogiendo firmas, el respaldo de Petro y los saludos de varios integrantes a esta han hecho que se enmarque como un camino real que podría tomar el candidato a la Casa de Nariño.
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Tanto así, que la llegada del exministro Juan Fernando Cristo a la campaña estuvo precedida por unos largos diálogos con Cepeda y su equipo para que el candidato se bajara de ese bus y en su lugar tomara el del Acuerdo Nacional, una bandera que el exfuncionario movió con vocación, pero que nunca llegó a ser una idea realizable.
Tras la llegada de Cristo, Cepeda moderó sus comentarios cuando era interrogado por la Constituyente e incluso llegó a decir que no la veía como una medida necesaria actualmente. El exministro y director del partido ‘En Marcha’ se mostró satisfecho y empezó a tender puentes con otras colectividades asegurándoles que lo de reformar la Constitución era tema del pasado.
Iván Cepeda y Juan Fernando Cristo. Foto:EN MARCHA
Con esa creencia llegó a su campaña el Partido Alianza Verde, que le pidió firmar un acuerdo programático en el que, además de aceptar la inclusión de algunas de las visiones de la agrupación política en materia de educación, salud y economía, se comprometía con no convocar a la Constituyente ni buscar la extensión de su mandato presidencial.
Fue luego de varias reuniones entre los delegados del Verde, del Pacto Histórico, Cristo y Cepeda que este jueves, como lo conoció EL TIEMPO, hubo humo blanco y se empezó la organización de un evento público para oficializar la adhesión de toda la bancada Verde, salvo unas cuantas excepciones que piden su salida del partido mediante una escisión (‘Jota Pe’ Hernández, Angélica Lozano, Cathy Juvinao).
Pero el anuncio del presidente podría cambiar el panorama. Aunque al interior del petrismo hay cierta emoción porque las movilizaciones oxigenarían la campaña de Cepeda, que se ha caracterizado por ser austera, sobria y alejada de la emotividad a la que apuntó la de 2022, también hay dudas de si esto podría echar para atrás algunos apoyos que ha ido logrando el senador para atraer al centro político.
Desde el Verde, el sector cercano al gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, ya le había dejado claro a la campaña que hasta que no hubiera consenso con el acuerdo programático no había respaldo, por lo que se le podría abrir la puerta a dejar en libertad a la militancia, un camino que Cristo quería evitar, pues no es lo mismo el apoyo de fracciones, que el de una agrupación entera.
Este viernes, el Partido Alianza Verde espera reunirse y celebrar su Convención Nacional para examinar el acuerdo con Cepeda y sopesar el anuncio del presidente Petro, quien en últimas tira línea de cómo deben moverse las bases.
La Constituyente entonces volverá a ponerse en el centro de la mesa, pues aunque el candidato diga ‘no’, el jefe político del proyecto de izquierdas puede eventualmente redireccionar la campaña y usar la recolección de firmas y las marchas para buscar ese segundo período del progresismo en el poder.
LAURA CATALINA PERALTA GIRALDO
Redacción Política.
















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