Luego de varias jornadas de protestas en diferentes regiones del país, especialmente en Santander, por el aumento en el impuesto predial, el presidente Gustavo Petro se pronunció sobre las causas de los altos cobros y señaló a las autoridades municipales como responsables de definir la tarifa que pagan los propietarios
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A través de un mensaje público, y en el que le responde a una de las ciudadanas que hicieron parte del paro, Tatiana Muñoz, el mandatario explicó que el impuesto predial se compone de dos elementos: la tarifa, que es fijada por los concejos municipales a iniciativa de los alcaldes, y la base gravable, determinada por el avalúo catastral.
Según el mandatario, la actualización de los avalúos busca corregir rezagos históricos, pues aseguró que «el avalúo catastral no se modifica desde hace 20 años por lo que grandes hacendados improductivos no pagan impuestos«.
Y es que si bien, en efecto, así se calcula el predial, durante este cuatrenio se ha modificado la base gravable; es decir, el avalúo. Hasta el momento, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (Igac) reporta que van actualizadas 44 millones de hectáreas, lo que representa el 39 por ciento del país. Y es que uno de los puntos del Plan Nacional de Desarrollo de este gobierno fue pasar del 9 al 70 por ciento de actualización con enfoque multipropósito al 2026.
Manifestaciones en la vía a La Calera Foto:Archivo particular
El pronunciamiento se da en medio del malestar ciudadano por incrementos que, según denunciaron manifestantes en Santander, Boyacá, Quindío y Cundinamarca, en algunos casos superan el 300 % tras la reciente actualización catastral realizada por el Igac.
Frente a las críticas, Petro pidió a los alcaldes y concejos municipales adoptar un esquema diferencial que alivie la carga tributaria sobre campesinos, pequeños productores y propietarios de viviendas de estratos 1, 2 y 3.
En contraste, propuso elevar la tarifa para haciendas improductivas y lo que llamó «lotes de engorde ubicados en zonas urbanas«, con el argumento de fortalecer las finanzas locales sin afectar a los sectores más vulnerables.
Terminó diciendo: «Así se enriquecerá el municipio con más productividad y trabajo y no afectará a la gente propietaria pobre y trabajadora del municipio».
Las protestas, que en Santander derivaron en bloqueos viales, continúan centradas en la exigencia de revisar los nuevos avalúos –que en algunos casos tuvieron un incremento del 1.000 por ciento– y suspender cobros que los ciudadanos consideran desproporcionados.
Paula Valentina Rodríguez
Redacción Política
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